El presidente del Banco Central Europeo (BCE), el francés Jean-Claude Trichet, urgió al gobierno italiano a que cumpla sus planes de reducción del déficit.
Trichet aseguró que ello es imprescindible para que Italia refuerce su solvencia.
El gobierno de Silvio Berlusconi presentó un plan de recortes de US$60.000 millones, aunque se ha informado de discrepancias a la hora de implementar el plan.













