Cientos de somalíes abandonaron un campamento de refugiados en Mogadiscio, la capital del país, después de que las tropas del gobierno mataran a siete personas el viernes.
Los problemas comenzaron cuando los residentes del campamento de Badbaado, que alberga a cerca de 10.000 refugiados que huyeron de la hambruna en el sur del país, trataron de impedir que los soldados robasen los alimentos del campamento.
Según explica un corresponsal de la BBC en Mogadiscio, el gobierno está tratando de mejorar la situación de seguridad en el campamento y algunos refugiados comenzaron a regresar.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU, encargado de distribuir los suministros, dijo que está investigando el incidente.













