Funcionarios de un campo de refugiados en el norte de Kenia advirtieron que ese sitio pronto sumará medio millón de personas, a medida que siguen llegando personas que huyen de la severa sequía y la guerra civil en Somalia.
Un corresponsal de la BBC en el campo de Dadaab dice que los niños menores de cinco años son los más vulnerables y que muchos mueren a pocos días de arribar. Numerosas personas caminan durante días y hay quienes sufren violaciones y robos en el trayecto.
Amplias zonas de Somalia, Etiopía y Kenia enfrentan las mayores sequías que el Cuerno de África haya visto en décadas.
La Cruz Roja y las agencias de ayuda Oxfam y Save the Children lanzaron el martes una campaña para recaudar US$150 millones con el fin de asistir a las víctimas de la crisis alimentaria asociada a la falta de agua, que ya afecta a más de 12 millones de personas.
Oxfam afirma que los padres ya no pueden alimentar a sus hijos, los animales se están muriendo y los precios de la comida se han vuelto inalcanzables.













