La deforestación en la selva amazónica de Brasil se ha multiplicado por seis respecto al año pasado, según muestran imágenes satelitales del gobierno brasileño.
Entre marzo y abril del 2011 se destruyeron unos 600 kilómetros cuadrados de selva, frente a los cerca de 100 kilómetros cuadrados deforestados en el mismo periodo del año anterior.
El estado más afectado es el de Mato Grosso, donde los agricultores de soja y algodón quemaron grandes extensiones de bosque.
El gobierno brasileño manifestó su alarma ante los datos, que se conocen en medio de un fuerte debate en el Congreso acerca de la posibilidad de flexibilizar las leyes de protección forestal.













