Las autoridades de Bahréin destruyeron el monumento, conocido como estatua de la Perla, que se convirtió en punto focal y símbolo de semanas de protestas antigubernamentales en Manama, la capital.
Los seis altos pilares blancos en el centro de la plaza fueron destruidos por perforadores y excavadoras.
El monumento había sido construido a principios de los años 80 para celebrar el establecimiento del Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Qatar.
Su destrucción tiene lugar pocos días después de que el gobierno bahreiní le pidiera ayuda militar al consejo para hacer frente a los manifestantes.
Con tanques, gases lacrimógenos y helicópteros, las fuerzas de seguridad desalojaron el miércoles a cientos de opositores de la plaza.
En la operación murieron por lo menos tres manifestantes y tres policías, y decenas de personas resultaron heridas, pero muchas no tuvieron acceso a asistencia médica especializada porque las autoridades cerraron la entrada a los hospitales de la capital.










