El gobierno de Alemania ordenó apagar por un período de tres meses a siete de los 17 reactores nucleares que operan en el país.
La medida afecta a todos los reactores construidos antes de 1980. Pero la seguridad de todas las centrales nucleares alemanas también será revisada.
La canciller Ángela Merkel explicó que la decisión se había tomado en vista de los acontecimientos en Japón, donde se desató una crisis nuclear como resultado del terremoto y tsunami del viernes pasado.
La crisis japonesa reavivó los debates en torno al uso de la energía nuclear en Alemania, país donde el movimiento antinuclear es particularmente fuerte.
El anuncio de Merkel se produjo en un momento en que los ministros de Energía de la Unión Europea también están discutiendo el tema de la seguridad nuclear en Bruselas.










