La gente que depende de su conexión inalámbrica para internet está experimentando menos velocidad que si acceden a la red físicamente con un cable de banda ancha, sugieren investigadores.
El estudio llevó a cabo un millón de pruebas en más de 14.000 conexiones inalámbricas en el Reino Unido, España e Italia.
En promedio, el resultado mostró una caída en la velocidad del 30% comparada con la que llega por el cable.
Sin embargo, la empresa de medición que llevó a cabo el estudio -Epitiro- sugiere que los usuarios deberían tolerar esta situación si desean la libertad que ofrece el también llamado wi-fi.










