El hijo de un alto funcionario de la policía en el norte de China recibió una sentencia de seis años de cárcel por causar un fatal accidente de tránsito que se convirtió en el centro del enojo popular contra el abuso de poder.
El hombre, Li Qiming, atropelló a dos estudiantes en la provincia de Hebei, matando a uno e hiriendo al otro.
Después presuntamente gritó a los peatones que observaban: "Demándenme si quieren, mi padre es Li Gang". El comentario se convirtió en una frase popular usada por quienes protestan contra el nepotismo en el territorio.










