En África hay muchas soluciones inteligentes y baratas para los problemas de salud, pero rara vez cuentan con el apoyo que necesitan para llevarlos a buen puerto, según un estudio canadiense.
El informe, que fue realizado por científicos del Centro McLaughlin-Rotman para la Salud Global, contiene una lista con muchas innovaciones, como una prueba sencilla para diagnosticar una enfermedad parasitaria que es prevalente en África y un medicamento para la anemia, que no pudieron salir adelante.
Según el estudio, el problema no es sólo la búsqueda de la financiación adecuada, sino que también hay trabas en cuestiones de burocracia y de capacidad de fabricación.
Los países africanos gastan alrededor de diez veces menos en investigación científica que los países desarrollados.










