Reclinar o no el asiento: el dilema que enfrenta a los viajeros de avión

  • 27 agosto 2014
Pasajeros
Reclinar el asiento puede generar discusiones si el pasajero de atrás no viaja cómodo.

Todo empezó cuando esta semana un pasajero de un vuelo de United Airlines dentro de Estados Unidos quiso impedir que otro reclinara su asiento. Se enfrentaron y el piloto se vio obligado a desviar el avión.

Es una escena extrema de una preocupación que está más o menos generalizada.

Las miradas de nerviosismo son frecuentes en los aviones cuando se apaga la luz de los cinturones de seguridad y los pasajeros se preguntan: ¿reclinará el asiento el que va delante? ¿Podré estirar un poco las piernas?

¿Cuándo es, entonces, aceptable reclinarse a 9.000 metros de altura?

Tarjeta de cortesía

El avión de United hacía la ruta entre Newark y Denver cuando un pasajero utilizó un instrumento conocido en inglés como Knee Defender (defensor de rodillas) para evitar que una mujer sentada enfrente reclinase el asiento.

El aparatito cuesta US$ 21,95 y consiste en dos pinzas de plástico que se agarran a los brazos metálicos de las bandejas extensibles e impiden que se pueda echar para atrás el asiento de adelante.

Las pinzas vienen con una tarjeta que se le puede dar al pasajero afectado para explicar las motivaciones del que lo utiliza.

Después de que el pasajero se negara a retirar el aparato tras las peticiones de los tripulantes de cabina, la mujer le lanzó un vaso de agua.

Aunque los métodos de este hombre puedan parecer extremos, seguro que algunos algunos pasajeros, frustrados porque no pueden trabajar con sus computadoras, comer o simplemente disfrutar de un poco más de espacio en clase turista, lo comprenden.

Este año, la llamada de un viajero frecuente para iniciar una "revuelta" contra los asientos reclinables se hizo viral.

Importan los motivos

Una encuesta de la web de búsqueda de billetes Skyscanner de 2013 concluyó que nueve de cada diez viajeros quieren que se prohíban los asientos reclinables. Otra encuesta de CabinCreb.com indicó que más del 60% de los tripulantes de cabina de vuelos internacionales han presenciado discusiones entre pasajeros por este motivo.

Asiento
Muchos pasajeros no pueden viajar en clase ejecutiva, en la que los asientos son más comódos.

No solo los productores del Knee Defender intentan sacar provecho del asunto. En mayo, la aerolínea Monarch anunció planes para deshacerse de los asientos reclinables, siguiendo el ejemplo de Ryanair.

Pero las personas que reclinan los asientos pueden tener buenos motivos. Puede que sean muy altos o tengan algún impedimento físico.

En los vuelos nocturnos, todo el mundo quiere disfrutar de algunas horas de sueño.

Entonces, ¿qué hacer? El consejo de los asesores de etiqueta Debrett es "reclinar la silla suavemente, lo que evitará una invasión repentina del poco espacio del pasajero de atrás".

La experta en etiqueta Jean Broke-Smith dice que en vuelos nocturnos hay un acuerdo tácito de que todo el mundo echará el asiento hacia atrás cuando se apaguen las luces.

Si no es un vuelo largo, Broke-Smith opina que reclinar el asiento es un gesto "muy rudo". La experta añade: "Al menos, debes darte la vuelta y decir 'Perdóneme', primero".

¿Pedir a los pasajeros que hablen de forma educada entre ellos? Agárrense los cinturones, por favor.