¿Por qué es tan peligroso el ébola?

  • 18 agosto 2014
ébola
Los trabajadores sanitarios son uno de los grupos de mayor riesgo.

El brote de ébola en el África occidental es el más mortífero de la historia.

Más de mil personas han muerto en Guinea, Liberia, Sierra Leona y Nigeria desde que fue detectado en febrero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia internacional. Además, considera que las cifras del ébola estaban siendo ampliamente subestimadas.

A continuación, BBC Mundo le explica algunas de las razones por las que el virus del Ébola es tan peligroso.

¿Qué es el ébola?

El ébola es una enfermedad viral cuyos síntomas iniciales incluyen una fiebre repentina, mucha debilidad y dolor muscular y de garganta, según la OMS.

Pero eso es sólo el principio. Después vienen los vómitos, la diarrea y en muchos casos hemorragias tanto internas como externas.

La enfermedad se transmite a los humanos por el contacto con animales infectados, incluidos chimpancés y murciélagos de la fruta, entre otros.

Entonces se contagia entre los humanos de forma directa, por contacto directo con sangre infectada, fluidos corporales u órganos, o indirectamente por contacto con un entorno contaminado.

Los científicos estudian el virus para tratar de desarrollar una vacuna.

Incluso en el funeral de un fallecido por ébola, las víctimas pueden estar en riesgo si tienen contacto directo con el cuerpo del muerto.

El periodo de incubación puede ir desde dos días a tres semanas y el diagnóstico es muy complicado.

La enfermedad humana hasta ahora se ha concentrado en África, aunque también se ha reportado en Filipinas.

Los trabajadores sanitarios están en riesgo si tratan a los pacientes sin tomar las precauciones adecuadas.

Las personas pueden ser foco de transmisión mientras su sangre y secreciones contengan el virus, en algunos casos incluso hasta siete semanas después de haberse recuperado.

¿Dónde golpea?

Los brotes de ébola se han dado fundamentalmente en pequeñas y remotas aldeas del centro y oeste de África, cerca de los bosques tropicales, dice la OMS.

Se descubrió por primera vez en la República Democrática del Congo en 1976. Desde entonces, había afectado a países hacia el este, incluido Uganda y Sudán.

Comer animales infectados es una forma de transmisión.
Casos de ébola

Este brote es inusual porque empezó en Guinea, que nunca antes había reportado casos, y se está expandiendo en zonas urbanas.

Desde Nzerekore, una remota zona del sureste guineano, el virus llegó a la capital, Conakry, y a los vecinos Liberia y Sierra Leona.

Un hombre que voló de Liberia a Lagos en julio fue puesto en cuarentena y murió poco después en el que fue el primer caso de Nigeria.

Una de las enfermeras que lo trató y un funcionario que estuvo en contacto con él también murieron.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) califica el brote de "sin precedentes" por la forma en que los casos han sido detectados en múltiples localizaciones en Guinea, con cientos de kilómetros de distancia.

Para MSF, estamos ante "una carrera contrarreloj" para chequear a las personas que estuvieron en contacto con enfermos.

¿Lo expanden las prácticas rituales?

El virus del Ébola se transmite por contacto físico cercano con los infectados.

Este es un problema para muchos en la región africana occidental, donde muchas prácticas religiosas y alrededor de la muerte implican contacto físico cercano.

Abrazarse es una costumbre por motivos religiosos en Liberia y Sierra Leona, y por la región el ritual de preparación de los cadáveres para el entierro incluye el lavarlo, tocarlo y besarlo.

El entierro de un fallecido por ébola debe hacerse con extrema precaución.

Además, son los miembros de más alto rango de la comunidad los que están encargados del lavado y la preparación del cuerpo. Para una mujer incluso puede implicar el trenzado del cabello y para un hombre el afeitado de la cabeza.

Si una persona murió de ébola, su cuerpo tiene una alta carga viral. Las hemorragias son usuales. Los que manejan el cuerpo, pueden entrar en contacto con la sangre y otros fluidos, y están en alto riesgo de contraer la enfermedad.

MSF trabaja para concienciar a la gente de cómo el tratamiento que dan a los cuerpos de sus parientes muertos puede suponer un riesgo. Pero es un mensaje muy difícil de transmitir.

Todos los brotes previos fueron mucho más pequeños y se dieron en lugares donde el ébola ya era conocido, en Ugana y la República Democrática del Congo, por ejemplo.

En esos lugares, los mensajes educativos para que se evite el contacto con los enfermos tomó años para cundir en la conciencia colectiva.

En África Occidental, simplemente no ha transcurrido el tiempo necesario como para que se produjera el cambio cultural.

¿Qué precauciones debe tomar?

Lo más básico es evitar el contacto con pacientes de ébola y con sus fluidos corporales, aconseja la OMS.

No hay que tocar nada como, por ejemplo, toallas en sitios públicos porque pudieran haber sido contaminadas.

Higiene es una de las claves para luchar contra el virus.

Los cuidadores deben llevar guantes y equipo protector como máscaras y lavarse las manos regularmente.

La OMS también advierte contra el consumo de carne de animales del bosque y cualquier contacto con monos, simios u otros animales infectados.

Los murciélagos de la fruta son considerados un manjar en la zona de Guinea donde comenzó el brote.

En marzo, las autoridades sanitarias de Liberia agregaron al aviso contra darse besos y estrechar la mano, las relaciones sexuales. La OMS dice que los hombres pueden transmitir el virus a través del semen hasta siete semanas después de haberse recuperado.

Uno de los mayores desafíos de los trabajadores sanitarios es luchar contra la estigmatización que rodea al ébola.

Pero los propios sanitarios están sintiendo miedo de tratar a pacientes con ébola y demandan mejor equipamiento protector.

El ébola ya ha matado a decenas de médicos y enfermeros en la región. En Sierra Leona, falleció el único virólogo experto en ébola, Umar Khan.

Ebola
Varios sanitarios han muerto de ébola.

Esto ha complicado la acción de los servicios de salud en esos países africanos, que han padecido escasez de instalaciones y personal cualificado durante años.