EE.UU. y Europa amplían el abanico de sanciones a Rusia

  • 30 julio 2014
Obama

Estados Unidos y la Unión Europa aumentaron de manera sustancial la presión sobre Rusia con la nueva batería de sanciones impuesta por el apoyo de Moscú a los rebeldes separatistas del este de Ucraniana.

Coordinadas entre Bruselas y Washington, las sanciones van dirigidas a los sectores de defensa, energía y finanzas, en lo que supone la acción más dura de las potencias occidentales contra Rusia desde la Guerra Fría.

Al anunciar unas medidas con las que busca hacer que "la débil economía rusa incluso más débil", el presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo que "si Rusia continúa por su actual camino, el costo seguirá creciendo".

"No es una nueva Guerra Fría", dijo sin embargo el presidente Obama.

Por su parte, los presidentes de la Comisión y de la Unión Europea, Jose Manuel Durao Barroso y Herman van Rompuy, calificaron la medida de una "fuerte advertencia" para Rusia.

"Cuando la violencia creada se sale de control y lleva a la muerte de casi 300 civiles inocentes en su vuelo de Holanda a Malasia, la situación requiere una respuesta urgente y determinada", señala un comunicado de los dos más altos funcionarios del bloque europeo.

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Putin

Armas, energía y banca

De lado europeo, se anunció un embargo de armas y de las ventas de tecnología que tenga posible uso dual (civil y militar).

En el apartado financiero, los bancos estatales rusos no podrán financiarse en los mercados de la UE, además, los europeos no podrán comprar bonos o acciones emitidos por esos bancos. La lista de afectados será publicada el jueves.

Y también hay medidas en el sector de energía, pues no se permitirán nuevos acuerdos para exportar equipamiento o tecnología destinados a la prospección y extracción petrolera

El presidente Obama, por su parte, anunció la expansión de las sanciones en los sectores energético, armamentista y financiero de Rusia.

Entre otras cosas, las nuevas sanciones incluyen la prohibición a los ciudadanos o residentes en EE.UU. de hacer negocios con el Banco de Moscú, el Banco Agrícola Ruso y el VTB Bank, el segundo más grande del país.

Las sanciones buscan pasar factura a Rusia por su apoyo a los separatistas ucranianos.

Moscú niega que esté suministrando armanento pesado a los rebeldes, como lo afirman Estados Unidos y la Unión Europea.

Kerry pidió que se permita a los investigadores acceder al lugar en que se estrelló el MH17.

Desde Washington, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, pidió a Rusia y a los rebeldes separatistas del este de Ucrania que permitan a los investigadores internacionales acceder al lugar en que se estrelló el vuelo de Malaysia Airlines.

"No han podido ni siquiera asegurarse de que los restos de todas las víctimas han sido rescatados y eso es algo insoportable para las familias afectadas y es un comportamiento inaceptable y punto", dijo.

"El lugar debe ser acordonado, las pruebas deben ser preservadas y Rusia tiene que usar su considerable influencia entre los separatistas para poder ayudar a asegurar esto que es de decencia básica".

Consecuencias

Los estrechos lazos comerciales de los europeos con Rusia harán que la economía del bloque se vea también golpeada por las sanciones que ahora impone.

Las relaciones comerciales de la Unión Europea con Rusia mueven diez veces más dinero que las de Rusia y EE.UU.

La petrolera británica BP, propietaria del 20% de las acciones de la estatal rusa Rosfnet, advirtió que las sanciones pueden afectar a sus ingresos y producción.

Durao Barroso y Van Rompuy
La UE accedió a ampliar sus sanciones tras las presiones de EE.UU.

Para intentar mitigar este impacto, las sanciones no afectan a contratos previos, con lo que Francia podrá completar la venta de un portahelicópteros a Rusia. Además, deja de lado la industria del gas rusa, que suple de energía a buena parte de Europa.

No en vano, el anuncio de este martes sigue a numerosos esfuerzos de Washington para convencer a Europa de que endurecieran sus sanciones.

El editor para Asuntos Europeos de la BBC, Gavin Hewitt, considera que los líderes europeos han terminado cambiando de opinión por la indignación que ha levantado la forma en que los rebeldes han puesto dificultades al trabajo de los investigadores internacionales en el lugar en que se estrelló el vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

"Y segundo, por el hecho de que Rusia, desde el incidente, haya estado permitiendo que artillería pesada cruce la frontera hacia Ucrania", comenta Hewitt.

Para Hewitt, la Unión Europea actúa para salvar su credibilidad y para intentar que el presidente Putin y su círculo más cercano entiendan que sus acciones acarrean consecuencias.

"¿Cómo responderá Rusia? Es difícil de prever, aunque el canciller Sergei Lavrov ya dijo que no se vengará ni 'caerá en histeria'".