¿Qué pasaría si dividen California en seis estados?

  • 30 julio 2014
Tim Draper
Draper presentó hace unos días las firmas que avalan su proyecto.

La propuesta del empresario de Silicon Valley Tim Draper para dividir California (suroeste de EE.UU.) en seis nuevos estados ha ocupado numerosos titulares de prensa en las últimas semanas y son muchos los que se preguntan qué efectos tendría el plan si finalmente fuera aprobado por los votantes.

Draper presentó hace unos días ante las autoridades de Sacramento parte de las 1,3 millones de firmas que ha recogido entre los ciudadanos que avalan su idea, lo que permitiría que los californianos puedan dar su opinión sobre el tema en un referendo que tendría lugar en noviembre de 2016, junto con las elecciones presidenciales estadounidenses.

Si el empresario se saliera con la suya, California quedaría dividido en los estados de Silicon Valley (la próspera región que aloja a corporaciones de tecnología como Google, Facebook y Apple), California del Sur (que concentra la industria del espectáculo), California del Norte, California del Oeste, California Central y Jefferson.

Draper asegura que en su forma actual California -el estado más poblado de Estados Unidos, con más de 38 millones de habitantes, y el tercero en superficie- es ingobernable y apuesta por crear centros de poder más pequeños que permitan que los ciudadanos reciban mejores servicios y puedan fiscalizar la actividad de los funcionarios electos.

Según Draper, "seis estados con mayor capacidad de respuesta, con gobiernos más representativos y más modernos" servirán para mejorar, por ejemplo, la educación, las infraestructuras, las oportunidades de inversión o el sistema carcelario de esta región de EE.UU.

El gobierno de Sacramento, la capital del estado, rechaza de pleno la propuesta de Draper, quien hasta el momento ha invertido más de US$5 millones en dar a conocer su plan, que se suma a la veintena de iniciativas serias con las que, desde la creación de California en 1850, se ha intentado desmembrar el "estado dorado".

Mientras, en los últimos días los medios locales se han dedicado a analizar cuáles serían las consecuencias de la desaparición de California, un territorio que, según algunos estudios, de ser un país independiente, se encontraría en la lista de las 10 mayores potencias económicas del planeta, por delante de Rusia e Italia.

Puente del Golden Gate
El estado de Silicon Valley incluiría la ciudad de San Francisco.

"Incertidumbre"

Existe consenso en que hay muy pocas posibilidades de que el plan de Draper -que daría lugar al nacimiento del estado con la mayor renta per cápita de EE.UU., Silicon Valey, y del estado más pobre del país, California Central- salga adelante, entre otros motivos por la más que probable negativa del Congreso estadounidense y por el caos que crearía si se intentara llevar a la práctica.

En cualquier caso, algunos analistas han señalado que con su iniciativa, el empresario ha generado un sano debate en torno a la gobernabilidad y viabilidad económica de California, una región en la que los ciudadanos pagan elevados impuestos y reciben unos servicios públicos que en ocasiones dejan mucho que desear.

"Si llegara a aprobarse el plan de Draper se crearía una gran incertidumbre, ya que habría batallas legales que se prolongarían durante años, y eso nunca es bueno para la economía de ningún territorio", señala en conversación con BBC Mundo Shawn Bowler, profesor de ciencia política de la Universidad de California-Riverside (UCR, por sus siglas en inglés).

Proyecto de las seis Californias
Los expertos creen poco probable que el plan se lleve a cabo.

"Probablemente los empresarios dejarían de invertir en California debido a esa incertidumbre, ya que cada nuevo estado tendría sus propias regulaciones e impuestos. Además, las inversiones públicas también se paralizarían porque no se sabría de dónde debe salir el dinero, al no estar claro quién debe hacer qué", explica Bowler.

"Después, se habrían de resolver todo tipo de cuestiones prácticas en el reparto de los bienes públicos que en la actualidad comparte todo California. ¿Qué pasaría con las universidades, las infraestructuras -como carreteras y puentes-, las prisiones, las escuelas o el sistema hídrico del estado? ¿Y qué pasaría con la deuda pública?", se pregunta el profesor de la UCR.

"Por ejemplo, en algunas zonas de California no tienen suficiente agua y en la actualidad es el gobierno de California el que paga para construir las infraestructuras para llevar el agua a donde se necesite. ¿Qué pasaría si el estado de divide en seis?".

En opinión de Bowler, "decidir qué va a pasar a quién sería extremadamente complicado y obviamente habría ganadores y perdedores".

"Creo que el debate sobre cómo se ha de administrar California es positivo, pero la cuestión es que la propuesta de Draper no ha sido muy meditada. La economía y las infraestructuras de este estado han sido comunes desde la creación del mismo a mediados del siglo XIX, por lo que dividirlas sería un enorme reto".

Paseo de la fama de Hollywood
Hollywood pasaría a formar parte de California del Oeste.

Diversidad

Carla Marinucci, periodista del diario San Francisco Chronicle, coincide con el profesor Bowler en la enorme dificultad que supondría dividir los bienes que los californianos tienen ahora en común.

"California es una potencia económica comparable con algunas de las economías más desarrolladas del mundo y mucha gente piensa que dividir el estado sería una locura y llevaría al caos", apunta en conversación con BBC Mundo Marinucci, quien asegura que "aunque mucha gente cree que es muy poco probable que el plan sea aprobado, tampoco se puede descartar del todo ya que la política en California a veces es impredecible".

"Mucho de lo que ahora paga el territorio que se convertiría en el estado más rico del país, Silicon Valley, en la actualidad va a parar a otras zonas más pobres de California, como el Valle Central, ayudando a construir puentes, carreteras, escuelas, etc… Creo que a la gente eso no le molesta. Los californianos son solidarios y están orgullosos de la diversidad del territorio".

Según Marinucci, "hay que tener en cuenta que la creación de seis nuevos estados multiplicaría el número de políticos y burócratas y la batalla legal que se desataría sería enorme, por lo que los grandes ganadores de todo esto serían los políticos y los abogados pero no la población".

"No hay duda de que esta propuesta le ha dado mucha notoriedad al señor Draper. Por el momento ya ha conseguido que el público conozca su nombre. Mucha gente cree que no lo hace sólo por el bien de California sino también por su propio bien", apunta la periodista.

Marinucci y su colega del San Francisco Chronicle John Wildermuth publicaron hace unos días un artículo en el que analizaban en qué situación nacerían los seis nuevos estados que se crearían si se llevara a cabo el plan de Tim Draper.

El análisis fue realizado en base a un informe elaborado en enero de este año por la legislatura de California sobre la iniciativa de Draper.

Villa Getty en California
Cada nuevo estado tendría sus propias atracciones turísticas.

-Silicon Valley: Contaría con un ingreso anual per cápita de US$63.288 (1º en EE.UU.). Las principales urbes serían San Francisco y San José. Al contar con algunas de las empresas tecnológicas más importantes del planeta, su renta per cápita se situaría como la más alta de todo EE.UU. En estos momentos pagan más impuestos que nadie en California, pero si se independizaran la situación cambiaría. Cuentan además con algunas de las universidades más prestigiosas del mundo, como la Universidad de California en Berkeley. De lograr la independencia, el estado de Silicon Valley tendría un problema de escasez de agua, ya que en la actualidad importa parte de la que consume de regiones vecinas.

-California del Norte: Contaría con un ingreso per cápita de US$48.048 (11º en EE.UU.). Englobaría los condados vinícolas de Sonoma y Napa, así como la región de Sierra Nevada. La economía de esta región se basa en parte en el turismo, gracias a las importantes atracciones naturales con las que cuenta. Según Carla Marinucci y John Wildermuth, muchos de sus residentes se identifican más con la ciudad de San Francisco, con lo que preferirían formar parte del estado de Silicon Valley.

-Jefferson: Contaría con un ingreso per cápita de US$36.147 (42º en EE.UU.). Es la zona más septentrional del estado, en la que se encuentran los condados de Mendocino y Humboldt. Se trata de un área rural en la que desde hace décadas ha existido un movimiento secesionista, ya que muchos consideran que los núcleos urbanos en los que se concentra el poder político y económico no se preocupan de lo que sucede en este territorio. Esta región, que cuenta con importante plantaciones ilegales de marihuana, lleva décadas sumida en una profunda crisis debido al declive de industrias tradicionales como la de la madera o la pesca.

Jefferson
En el norte de California hace décadas que ha existido un movimiento secesionista.

-California Central: Contaría con un ingreso per cápita de $33,510 (50º en EE.UU.). Incluiría las regiones agrícolas del interior del estado, en las que en la actualidad hay importantes bolsas de pobreza. Pese a que es una de las áreas agrícolas más importantes del planeta, la mayoría de puestos de trabajo son poco cualificados y los sueldos son bajos. En la actualidad cuenta con una elevada tasa de desempleo y una parte importante de población depende de las ayudas públicas. Sería el más pobre de los 50 estados que conforman EE.UU.

-California del Oeste: Contaría con un ingreso per cápita de US$44.900 (19º de EE.UU.). Tendría como principal centro urbano a Los Ángeles. Su población de más de 11 millones de habitantes lo convertiría en el más poblado entre los seis nuevos estados. Tiene una economía muy diversificada, en la que destacan la industria del espectáculo y las finanzas. También enfrenta serios problemas, como unas infraestructuras envejecidas, un sistema educativo con grandes déficits, una enorme población carcelaria (que en la actualidad está distribuida por todo California) y unas elevadas tasas de pobreza.

-California del Sur: Contaría con un ingreso per cápita de US$42.980 (25º en EE.UU.). Englobaría las ciudades de San Diego, Anaheim y Santa Ana. Gracias al imán de sus playas y de Disneylandia, el turismo es uno de los principales pilares de su economía. Es la segunda región de California que más subsidios recibe para la población sin recursos. Los votantes de esta zona están divididos al 50% entre republicanos y demócratas, por lo que, de ser independiente, se convertiría en un estado péndulo decisivo cuando se celebrasen elecciones presidenciales.