Los cuatro grandes temas de la reforma energética de México

  • 22 julio 2014
Vista aérea de la plataforma marítima La Muralla IV de Petróleos Mexicanos. Foto: AFP/Getty
El gobierno mexicano confía en que aumentará la producción petrolera con la Reforma Energética

Durante más de siete décadas el sector público mexicano mantuvo un control casi total de la explotación de petróleo, gas y el abasto de electricidad. Pero eso está empezando a cambiar.

El Senado aprobó un paquete de leyes secundarias para implementar la Reforma Energética que se promulgó el año pasado, y que abre la puerta a una participación total de capital privado en el mercado de hidrocarburos.

Un tema que durante casi todo el siglo pasado se consideró tabú, pues desde 1938 esta actividad fue reservada al Estado.

Son cuatro los temas que algunos especialistas consideran como centrales en este nuevo escenario: la participación de empresas privadas en la explotación y venta de petróleo y gas, aunque los hidrocarburos se mantienen como propiedad de la Nación.

También se abre la competencia en el abasto de energía eléctrica. Actualmente el monopolio es de la gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Otro elemento que generó un debate intenso es la explotación de los yacimientos de gas de lutitas que se encuentran en el noreste del país, y que para su extracción se pretende utilizar el fracking o la fracturación hidráulica.

Y por último las nuevas leyes secundarias permitirán la ocupación temporal de tierras en los sitios donde se detecten hidrocarburos, en los casos donde los propietarios del terreno no lleguen a un acuerdo con las empresas que pretendan extraerlos.

El proceso para la aprobación de las leyes secundarias duró varios meses y no estuvo exento de polémica. De hecho los partidos de izquierda preparan una consulta pública para 2015 con la que pretenden cancelar la Reforma Energética.

El paquete de leyes secundarias deberá aprobarse por la Cámara de Diputados y después será promulgada por el presidente Enrique Peña Nieto, lo cual -según analistas- podría ocurrir en la primera semana de agosto próximo.

La competencia de Pemex

Diputados protestan por la Reforma Energética
La Reforma Energética desató un intenso debate en el Congreso mexicano

Desde 2008 se permitía la participación de empresas privadas en la exploración de yacimientos y en algunos casos la explotación de hidrocarburos, a partir de un esquema limitado a la asignación de contratos de servicios específicos.

Pero todo el producto debía entregarse a la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) que se encargaba de su comercialización, tanto en el país como en mercados internacionales.

Ahora con el nuevo sistema Pemex es un competidor más, aunque se le garantizó la asignación de los mejores yacimientos que hay en el país.

También se modificó su régimen fiscal. Actualmente la paraestatal es la principal proveedora de recursos públicos al gobierno, e incluso en algunos momentos llegó a pagar más impuestos que las ganancias obtenidas en un año.

Eso limitó el capital para la renovación de sus instalaciones y la exploración de nuevos mantos de hidrocarburos. Ahora en cambio la propuesta es que Pemex entregue sólo el 30% de sus ganancias al fisco.

Los impuestos que dejaría de pagar la paraestatal se compensarán con la renta petrolera y la carga fiscal a las empresas privadas que participen en el mercado, las cuales tendrán un sistema flexible de contratos asignados por la recién creada Comisión Nacional de Hidrocarburos. En todos los casos, afirma la Secretaría de Hacienda, el Estado recibirá por lo menos el 50% de las ganancias generadas por la explotación de hidrocarburos.

De acuerdo con la Secretaría de Energía también se prevé que con el dinero ahorrado, Pemex logre aumentar la producción de gas y petróleo, que ha tenido una caída constante desde 2004.

Hoy se extraen 2,5 millones de barriles de petróleo al día, y la meta es alcanzar, en 2025, una producción total de 3,5 millones de barriles.

Uno de los temas más controvertidos se refiere a la libre comercialización de gasolina, que ahora compete sólo a Pemex a través de franquicias. Con las nuevas reglas las compañías extranjeras podrán instalar gasolineras en cualquier parte del país.

Lutitas y electricidad

Pemex

Uno de los mensajes que las autoridades más repitieron para promocionar la Reforma Energética fue la promesa de que bajarían las tarifas de gas y el servicio eléctrico, algo que no ocurrirá en el corto plazo reconoce el senador Jorge Luis Preciado, del opositor Partido Acción Nacional (PAN).

"La baja en las tarifas no va a ser en automático, hay que recordar que se requiere una infraestructura mínima", reconoce.

Pero lo que sí va a ocurrir es un nuevo escenario en el mercado. Por ejemplo, se permitirá la importación de electricidad y productos asociados, aunque las empresas que lo hagan deberán establecer sus propias redes de abasto.

Hasta ahora sólo en las ciudades de Baja California se permite comprar energía eléctrica al extranjero, pues resulta más barato adquirirla en Estados Unidos que establecer un sistema de abasto de la CFE desde el centro del país.

En el servicio de electricidad se permitirá más participación de capital privado, algo que ya sucede en casos limitados. En este aspecto, también se espera que aumente la generación de electricidad a partir del uso intensivo de gas, extraído sobre todo de los yacimientos de lutitas en los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Se trata de un asunto polémico, pues grupos ambientalistas advierten del riesgo de problemas ecológicos al utilizar la técnica de fracking, es decir, inyectar agua y compuestos químicos a alta presión para romper las piedras donde se encuentran los yacimientos.

Pero el noreste del país, donde se encuentran los mantos de lutitas, es un área semidesértica. En este caso, la Secretaría de Energía ha dicho que se utilizarán aguas salobres para la extracción del gas.

Tierras y consulta

Sin embargo, uno de los elementos que más inquietud ha causado es la nueva figura legal llamada ocupación temporal de las tierras donde se encuentren yacimientos.

Esta medida se aplicará solo en los casos en que los propietarios de los terrenos no logren un acuerdo con empresas que pretendan explotar los hidrocarburos, afirman la Secretaría de Energía.

Los dueños de la tierra recibirán una compensación de entre 0,5% al 2% de las ganancias por los yacimientos, lo cual según el politólogo Jorge Alcocer puede generar un mercado negro de terrenos.

Pero el mayor problema, añade, es la consulta pública que promueve la izquierda durante las elecciones intermedias de 2015, y que abre la posibilidad de que la Reforma sea cancelada.

"Mientras se siga diciendo que en junio del año que entra los ciudadanos podríamos ir a las urnas para decidir si esta Reforma se queda o se va para atrás", dijo en entrevista con Noticias MVS.

"Yo no siento que haya mayor interés de alguien en venir a poner su dinerito en México, a lo mejor con la consulta popular todo este tinglado se va a la basura, al archivo", insiste.

Pero los promotores de la Reforma, como los partidos Revolucionario Institucional y el PAN ven muy difícil que la consulta pueda concretarse, pues la Constitución mexicana establece que los temas fiscales no son sujetos de referéndum. Y prácticamente todas las nuevas leyes tienen un fuerte elemento hacendario.