¿Cómo es jugar el peor partido del Mundial?

  • 12 julio 2014
Entrenamiento Brasil

Jugar apenas unos minutos en un Mundial es un sueño de cualquier futbolista, pero hay un partido que a muchos provoca desilusión, reticencia y abatimiento: el choque por el tercer puesto, que este sábado deben disputar Brasil y Holanda.

Los comentarios negativos sobre el que parecería ser el peor duelo del Mundial comenzaron a aflorar en ambas selecciones apenas supieron que les tocaba jugarlo.

"Este partido no debería jugarse", dijo el técnico holandés, Louis van Gaal. "Llevo 10 años diciéndolo. Pero de todas formas tendremos que jugar", se resignó tras perder el pasaje a la final en una definición por penaltis ante Argentina el miércoles.

"Para Brasil, el tercer lugar es prácticamente nada", sostuvo el lateral brasileño Marcelo después de la histórica goleada 7-1 que él y sus compañeros sufrieron ante Alemania el martes y que los dejó fuera de la anhelada final en casa.

El crack holandés Arjen Robben fue aún más tajante cuando le preguntaron cómo es jugar un partido por el tercer puesto: "Pueden quedárselo", respondió.

"Para mí lo importante es el primer lugar. Cuando no se consigue el primer lugar, para mí, no tiene importancia", afirmó otro lateral brasileño, Daniel Alves.

El duelo del sábado tampoco parece despertar muchas emociones a priori entre los aficionados locales.

"No tiene ningún sentido", comentó Alexssandro Ferraz, un brasileño de 41 años que trabaja como profesor de física en Río de Janeiro. "No hay ánimo para alentar ni para jugar".

Pero entonces, ¿por qué habrá de todas formas millones siguiendo por TV lo que ocurra el sábado en el estadio nacional de Brasilia?

"La vida sigue"

Scolari

Una razón evidente por la cual puede valer la pena mirar el partido es que el fútbol siempre genera una misteriosa atracción, y Brasil-Holanda es un choque prometedor en cualquier Mundial.

Es cierto que los anfitriones llegan desahuciados tras la paliza germana, definida por la prensa local como la peor derrota en la historia del fútbol brasileño.

Pero enfrentar a Holanda le ofrece a esta Canarinha una oportunidad de mejorar algo su imagen y acabar el Mundial en su propia tierra con un triunfo. Si fracasa, posiblemente vuelva a retirarse abucheada por sus propios hinchas.

Se trata de "honrar" la camiseta, han advertido futbolistas brasileños como Marcelo.

"La vida sigue, y tenemos que apuntar a nuestra próxima meta, y nuestra meta es ganar el partido por el tercer lugar", indicó el técnico brasileño Luiz Felipe Scolari antes de lo que quizá será su último juego al frente de la Seleção.

Este viernes, el técnico holandés también pareció darle un sentido al encuentro, el último que dirigirá en la selección naranja.

"No perdimos ningún partido aún. Quiero irme del Mundial sin perder ningún juego. Espero que pueda preparar a mis jugadores para ganarle a Brasil y quedar en tercer lugar", señaló Van Gaal a la prensa.

También las estadísticas importan, sobre todo para Brasil.

El país organizó hasta ahora lo que es considerado uno de los mejores mundiales de los últimos tiempos. Pero si recibiera un solo gol de Holanda, esta Copa quedaría en la historia como la que dejó más dianas en el arco brasileño (ya tomó 11 goles, igualando su peor marca de 1938).

"Una tontería"

Selección Holanda
Robben y Van Gaal han hablado en contra de los partidos por el tercer puesto.

Terminar como el tercer mejor equipo en una Copa del Mundo que tuvo a 32 países clasificados con sangre, sudor y lágrimas es algo que algunos valoran más que otros.

"Son varias selecciones disputando el Mundial y llegar tercero es un gran título también para nosotros. No lo veo como algo irrelevante", señaló Janderson Silva, un brasileño de 35 años que trabaja como técnico de ascensores.

Además, hay un incentivo económico importante: la selección que gane el partido del sábado obtendrá un premio de la FIFA de US$22 millones. Es cierto que serán US$13 millones menos que los que se llevará el campeón, pero serán US$2 millones más que lo que embolsará el cuarto.

Con el paso del tiempo muchos hinchas ni recuerdan quién fue el tercero de un Mundial. Pero existe un precedente inmediato para esperar un buen partido el sábado.

En Sudáfrica 2010, Alemania quedó tercero al vencer a Uruguay 3-2 en uno de los mejores partidos de esa Copa. Los europeos arrancaron ganando, los sudamericanos empataron y pasaron arriba en el marcador, pero los germanos lo dieron vuelta. Hubo emoción hasta los últimos segundos, con un tiro libre de Diego Forlán que dio en el palo.

Sin embargo, algunos brasileños temen que un gran juego de su selección ante Holanda es lo peor que podría pasarle a su país.

"Para los brasileños (el partido) es una tontería", sostuvo José Aloísio Paione, un carioca de 80 años. "Si por casualidad consiguen ganarle a Holanda van a creer que el problema (del fútbol de Brasil) está resuelto, y no lo está".