Los científicos que buscan excrementos en las cloacas

  • 8 julio 2014
Alcantarilla

"Epidemiólogo de aguas negras" no parece ser el tipo de trabajo que atraiga a muchos candidatos, pero es un campo que crece con rapidez. Uno de sus principales objetivos es averiguar cómo los niveles de consumo de drogas -calculados por métodos tradicionales, como cuestionarios y estadísticas de crimen- se relaciona con una evidencia más directa que termina en el sistema de cloacas de cualquier urbe.

Por razones obvias, los usuarios de estupefacioentes no suelen ser muy abiertos y honestos sobre sus hábitos, así que los datos de las cloacas pueden ayudar al gobierno, a los investigadores y a la policía a entender el alcance real de la actividad en un distrito.

Durante los últimos seis años, la epidemiología de cloacas parece coincidir con otros métodos de medición del abuso de drogas. Esta técnica no se trata de identificar a los consumidores, sino de descubrir, por ejemplo,que el consumo de éxtasis es particularmente alto en Londres, lo cual sirve de indicativo a las autoridades si están usando correctamente las campañas de salud o los recursos policiales.

También es importante medir la cantidad de drogas en el agua residual, porque son unos contaminantes omnipresentes. Las cantidades son lo suficientemente grandes como para crear preocupación sobre sus efectos en los ecosistemas.

Sin embargo, ¿puede la epidemiología de aguas negras actual ofrecernos un panorama realista? Un estudio reciente sugiere que investigaciones anteriores sobre la presencia de drogas en las cloacas han subestimado las cantidades usadas.

Hasta la fecha, muchos de los trabajos se han centrado en medir la cantidad de drogas presentes en la orina y disueltas en las aguas negras. Sin embargo, ahora parece que el análisis de materia fecal podría ser más preciso, debido a que algunas drogas tienden a adherirse mejor a los sólidos.

Si bien en Europa ya se han hecho algunos estudios sobre drogas en los sólidos de las cloacas, Bikram Subedi y Kurunthachalam Kannan, del departamento de Salud del Centro Wadsworth en Albani, realizaron la primera investigación de este tipo en Estados Unidos.

Para ello, tomaron muestras de agua y fango de dos plantas de tratamiento de cloacas de las miles de personas que habitan en el área de Albany, y las analizaron con sustancias químicas para encontrar compuestos relacionados con drogas.

No sólo buscaron rastros de drogas como cocaína, anfetamina, morfina (el componente activo de la heroína) y del alucinógeno metilendioxianfetamina (una droga de diseño conocida como "Sally" o "Sass"), sino que también buscaron sus respectivos "metabolitos" comunes, es decir los compuestos en los las drogas se transforman en el cuerpo.

Análisis de alta tecnología

Cloaca

Los dos investigadores también midieron las cantidades de compuestos comunes como la nicotina y la cafeína, los cuales sirven como marcadores químicos de la excreción humana y que además sirven para indicar el número total de individuos que contribuyen a las cloacas.

Subedi y Kannan usaron una técnica llamada espectrometría de masas por electrospray para medir las cantidades de estas sustancias presentes en las muestras. Esto consiste en convertir a las moléculas en iones con carga eléctrica adhiriéndoles iones de hidrógeno. El siguiente paso es acelerarlos a través de un campo electromagnético. Dicho campo desvía a los iones de su trayectoria rectilínea, pero mientras más masa tienen, menos se desvían. Por lo tanto, las moléculas se separan en un "espectro" de distintas masas.

Mariguana
El consumo de mariguana de una ciudad se puede medir analizando las aguas negras.

A partir de estas mediciones, los investigadores estimaron que el consumo per capita de cocaína en al área de Albany es cuatro veces mayor que lo indicado por un estudio anterior de las aguas residuales de EE.UU., y que el nivel de abuso de anfetaminas es seis veces mayor que en dicho estudio. También es entre tres y 27 veces mayor a lo informado en España, Italia y Reino Unido.

A pesar de encontrarse en su etapa inicial, pareciera que estudio de los sólidos beneficiaría a la epidemiología de cloacas. Subedi y Kannan pudieron determinar qué tan efectivo es el tratamiento de los residuos cloacales a la hora de eliminar dichos componentes del agua. Los resultados varían ampliamente según la sustancia: casi el 99% de la cocaína fue eliminada, pero sólo pudieron quitar cerca del 4% de los metabolitos la cocaína farmacológicamente activa llamada norcocaína.

Algunas drogas, como la metadona, mostraron una aparente "eliminación negativa", es decir, las plantas de tratamiento lo que hicieron fue convertir algunos de los compuestos relacionados en la droga.

Los investigadores admiten que nadie sabe aún los efectos de estas sustancias ilícitas en los ecosistemas, pero parece que deberíamos comenzar a pensar en la posibilidad de "consumo pasivo de drogas". Tal vez no ocurra en humanos, pero podría pasarle a algunos de los animales de los ecosistemas.

La investigación demuestra una sucia verdad: el mundo subterráneo de las cloacas puede estar más lleno de drogas de lo que creemos.

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