¿Por qué las leyes de EE.UU. se pueden aplicar en el extranjero?

  • 4 julio 2014
BNP Paribas
El banco ocultó transacciones a través de empresas en varios lugares del mundo.

La multa sin precedentes que deberá pagar el banco francés BNP Paribas por violar sanciones de Estados Unidos contra países como Cuba está generando preguntas sobre el alcance de las leyes estadounidenses en el extranjero.

Este jueves, el ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba calificó la medida punitiva de Washington como un "atropello contra la soberanía de los estados, las normas del libre comercio y el derecho internacional".

El 30 de junio, los departamentos del Tesoro y de Justicia de Estados Unidos multaron a BNP Paribas por US$8.834 millones por saltarse los embargos estadounidenses a Sudán e Irán, además de la isla caribeña. Es la sanción más alta de su tipo jamás impuesta.

El banco se declaró culpable de falsificar reportes financieros y conspirar contra Estados Unidos y, además del millonario desembolso, no podrá realizar ciertas transacciones en dólares a partir de 2015.

Para el gobierno en La Habana, esa multa "califica como una aplicación extraterritorial e ilegal de la legislación norteamericana contra una entidad extranjera".

Washington, por el contrario, asegura que BNP Paribas estaba obligado a cumplir con las leyes estadounidenses pues operaba en el país a través de dos bancos y, por ende, terminó violando la Ley de Poderes Económicos Internacional de Emergencia (IEEPA, por su sigla en inglés), que prohíbe comerciar con los gobiernos de países sancionados.

¿En qué circunstancias se pueden aplicar las leyes internacionales en el extranjero?

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Tres condiciones

Anthony Colangelo, quien en abril realizó un estudio para el Cornell Law Review sobre la jurisdicción extraterritorial, dice que hay al menos tres condiciones que les permiten a los estados aplicar sus leyes a actividades que ocurren lejos de sus fronteras.

Según le explica a BBC Mundo, se pueden implementar cuando la actividad foránea tiene un efecto real o esperado en el propio país, cuando el tema impacta a sus ciudadanos o para proteger su moneda.

"También hay una jurisdicción universal que esencialmente les permite a los estados aplicar sus leyes a ofensas muy serias contra el derecho internacional incluso si el país no tiene ninguna conexión con el tema", dice Colangelo, quien es profesor asociado de Derecho en la Universidad Metodista del Sur, en Dallas, Texas.

Ejemplos de esto serían casos de genocidio o de tortura.

El investigador resalta así mismo que la aplicación de leyes en el extranjero debe estar fundamentada en las constituciones o las normas locales.

En el caso particular de Estados Unidos, Colangelo dice que la Constitución le permite actuar al país de esa manera en al menos dos casos: para implementar tratados internacionales y para regular el comercio con otras naciones.

"Si se están transfiriendo dólares a naciones extranjeras, eso es por definición comercio con naciones extranjeras y con Estados Unidos, pues están usando nuestro dinero", explica como ejemplo.

Influencia única

Ahora bien, no sólo Estados Unidos tiene el poder de aplicar sus leyes fuera de sus fronteras. "Es algo que ha estado ocurriendo desde hace siglos", reconoce Colangelo.

Lo que diferencia a Washington de otras naciones, al menos según este investigador, es la "agresividad" con que lo hace.

Además, Estados Unidos tiene una influencia única en términos económicos pues el dólar es la moneda de reserva global más importante.

Eric Holder y James Comey
El fiscal general de EE.UU., Eric Holder, y el director del FBI, James Comey, anunciaron la multa el 30 de junio.

"Si uno es un banco en París o Yakarta o Sao Paulo, no podrá servirles a sus clientes a menos que pueda conectarlos con el mercado global para conseguir dólares", escribió Neil Irwin, el corresponsal económico senior del diario The New York Times, al analizar el caso de BNP Paribas.

"Y eso no se puede lograr a menos que uno esté en una buena situación con los reguladores estadounidenses", continuó.

De ahí que Estados Unidos tenga un "poder sorprendente" que termina llevando a bancos como el francés a cumplir con los requisitos impuestos por Washington.

El corresponsal agrega que la influencia estadounidense no siempre cae bien en el extranjero, pues da la impresión de que está utilizando su poder financiero como una herramienta de política exterior.

Esto puede explicar, quizás, las críticas de Cuba, que se preguntó este jueves "si esta es la forma en que el gobierno norteamericano continuará tratando a sus aliados" en momentos en que negocia un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

A Irwin no le resultan sorprendentes las críticas al poder estadounidense, pero concluye que en estos momentos es poco lo que pueden cambiar.

"Mientras todos los caminos del sistema financiero global pasen por Nueva York y el sistema de pagos basado en el dólar, los estadounidenses tendrán una ventaja en las relaciones internacionales que a otros países puede no gustarle, pero realmente no pueden hacer nada al respecto".