El Piojo Herrera, un volcán que dirige a México

  • 24 junio 2014
Herrera

Hacía falta un temperamento huracanado para llevar paz al vestuario de la selección mexicana o al menos eso hace pensar la armonía traída por Miguel "el Piojo" Herrera al "Tri", flamante octavofinalista en el Mundial Brasil 2014.

Estridente como pocos al transmitir órdenes y mucho más al celebrar los goles, las caras y gestos del técnico mexicano lo han convertido en una celebridad mundialista.

Quiénes no lo conozcan, quizás se sorprendan al ver su intensidad al borde del área técnica, pero los mexicanos ya están acostumbrados al fervor de este entrenador ardiente.

Esta actitud le ha servido para en unos meses convertir a una selección que se clasificó a última hora para el Mundial en un equipo dinámico, solidario y ofensivo que se ha plantado en la segunda fase con autoridad.

Y aunque no es la primera vez que pasa a octavos, según los comentaristas mexicanos, nunca antes "El Tri" había conseguido siete puntos en la primera fase de una copa del mundo. Lo consiguieron de la mano de Herrera, el volcán puso a México en erupción.

Lea también: Goleadas de Brasil y México para pasar a octavos

Herrera

Cuando fue llamado de emergencia para tomar las riendas de la selección durante el repechaje contra Nueva Zelanda, los mexicanos sabían lo que se venía: un personaje apasionado y franco, que a veces se ha metido en problemas por decir lo que opina ante los micrófonos.

Herrera, de 44 años, llegó como apagafuegos, ya con experiencia en el asunto tras su papel en el América, equipo al que llegó en 2012 para sacarlo de una profunda crisis y ganar el torneo local en menos de un año.

En ese repechaje, Herrera no era ni siquiera técnico oficial. Fue "prestado" por el América, uno de los clubes más populares (y ricos) del país, propiedad del gigante de la televisión Televisa.

Herrera
Herrera

México pasaba por problemas, con los peores resultados históricos en la preclasificación, había tenido cuatro entrenadores en su banquillo. En el vestuario reinaba el mal ambiente y había incluso jugadores que rehusaban vestir el tricolor.

"Llegó con decisiones drásticas como no convocar a ninguno de los que jugaba en Europa", comenta el editor de Deportes de BBC Mundo, José Miguel Pinochet.

Una decisión propia de su carácter. Así fue que prescindió de nombres como Giovani dos Santos, Javier "Chicharito" Hernández o Guillermo Ochoa, muy criticados durante las primeras etapas de la clasificación.

Y con ese puñado de jugadores llevó a México a su sexta copa mundial en seguidilla. "Y una vez llegada la clasificación, habló con ellos y los llevó a Brasil", agrega Pinochet.

De los "exiliados" europeos incorporados a la lista, algunos han emergido como figuras. Es el caso de Héctor Herrera, volante central del Oporto de Portugal o del portero Guillermo Ochoa, la gran estrella del empate contra Brasil y que está sin equipo luego de jugar tres temporadas en el Ajaccio de Francia.

Herrera

Antes de estrenarse en la dirección técnica en 2002 en Atlante -luego vendrían Monterrey, Veracruz, Tecos y América-, Herrera fue futbolista profesional y llegó a debutar en la selección nacional. Hasta integró el combinado que se proclamó subcampeón en la Copa América de Ecuador en 1993.

Y estuvo cerca de ir al Mundial EE.UU. 1994, pero se quedó fuera, precisamente por el estilo agresivo que ahora se pone de manifiesto en su estilo como entrenador.

En un partido contra Honduras, hizo una falta muy fuerte a un adversario y fue expulsado. Ese hecho llevó al entonces seleccionador, Miguel Mejía Barón, a dejarlo fuera de la lista de 23.

Según una lista elaborada por la Revista Forbes, "El Piojo" Herrera no es el técnico mejor pagado del Mundial (lo es Fabio Capello, con US$9,6 millones); ni siquiera el mejor pagado de América Latina (lo superan Luiz Felipe Scolari, de Brasil y José Pékerman, de Colombia), pero sí está entre los diez mejores pagados, en el noveno lugar (US$2,7 millones). Y ahora está entre los técnicos que se encuentran en la segunda ronda de Brasil 2014.