Por qué no se puede hablar todavía de una desintegración de Irak

  • 18 junio 2014
Voluntarios iraquíes
Las autoridades iraquíes han pedido voluntarios para combatir a los insurgentes.

Si usted lee los periódicos o ve las noticias por televisión, es posible que tenga la sensación de que el grupo militante Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés) es un ejército conquistador, que barre con todo a su paso antes de llegar a Bagdad: quizás un poco como el avance del Viet Cong sobre Saigón en 1975.

Es cierto que el ISIS está atacando Baquba, a casi 60 kilómetros de Bagdad. También es cierto que su avance aterrorizó al ejército nacional la semana pasada y que tres de sus divisiones regulares simplemente colapsaron.

ISIS es inmensamente rico: su captura de la ciudad iraquí de Mosul probablemente añadió US$2.000 millones adicionales a sus arcas.

Pero además es terriblemente brutal.

Compra de balas

Ahora, sin embargo, los combates en Baquba podrían haber cambiado las cosas. Las fuerzas que parecen haber espantado a los militantes del ISIS del centro de la ciudad están parcialmente compuestas de entusiastas voluntarios chiitas que se han apresurado a atacar a sus enemigos sunitas.

Peshmergas en Irak
Los peshmergas están combatiendo a los militantes del ISIS en el Kurdistán iraquí.

En Bagdad, tanto balas como pistolas han subido de precio al triple y es casi imposible comprar un Kalashnikov. Pero esto no se debe a que los ciudadanos nerviosos se estén armando contra el embate del ISIS, sino a la enorme demanda de los voluntarios chiitas.

Más importante, en Baquba el ISIS se está acercando al límite del Irak sunita. Hay dos suburbios sunitas importantes en las afueras de Bagdad: Amiriya y Khadra, que pronto podrían representar un problema para el gobierno iraquí, pero la ciudad es predominantemente chiita.

Para una organización de menos de 10.000 combatientes, ser capaz de capturar Bagdad y conservarla requeriría de un derrumbe masivo de la moral entre los iraquíes chiitas: algo difícil de imaginar, especialmente después de los cruentos videos y fotos que los combatientes del ISIS han estado publicando en internet y Twitter.

Voluntarios iraquíes
Los voluntarios iraquíes se aprestan a hacer servicio militar.

Influencia iraní

Los chiitas saben muy bien que el ISIS los considera herejes a ser aniquilados. No se puede esperar misericordia de una organización que se jacta de crucificar a sus víctimas o de usar sus cabezas como pelotas de fútbol.

Pero ahora hay otro factor en la ecuación: la ayuda internacional. Los 275 militares estadounidenses que, según el gobierno de Estados Unidos, están llegando a Bagdad, no son ni de cerca tan importantes como un solo soldado iraní que ya esté allí.

Como la nación predominantemente chiita del mundo, Irán ha enviado a un general de la fuerza de élite al-Quds, de su Guardia Revolucionaria, para asesoría sobre la defensa de Bagdad.

El brigadier general Qasem Soleimani es un símbolo de la determinación de Irán de preservar la enorme influencia que ha edificado sobre el gobierno de Irak.

El general Soleimani
El general Soleimani se encuentra en Bagdad para asesorar a los oficiales iraquíes.
Adiestramiento de voluntarios
Los voluntarios han estado ansiosos por unirse a las fuerzas de seguridad iraquíes y a las milicias chiitas para tratar de frenar el avance del ISIS.

Por cierto, los diplomáticos occidentales culpan de muchos de los actuales problemas entre sunitas y chiitas a la voluntad del primer ministro iraquí, Nouri Maliki, de seguir las demandas de Irán.

Si usted escucha las declaraciones de la Casa Blanca o la Cancillería británica, pensará que están permitiendo prudentemente a Irán resurgir de su aislamiento para poder jugar un papel menor en esta crisis.

De hecho, simplemente están reconociendo que Irán es la única potencia externa que, si las cosas salen muy mal, podría salvar a Irak. Ni Reino Unido ni EE.UU. intervendrán seriamente y todo el mundo lo sabe.

Erupción del ISIS

Hace sólo un año, la mayoría de la gente pensante aquí creía que Irak probablemente se mantendría como un país unificado. Claramente, el noreste kurdo era para todos los efectos independiente, pero así y todo aceptaba que debía permanecer teóricamente como parte de Irak.

A los sunitas en el resto de Irak les disgustaba cada vez más ser gobernados por políticos chiitas, pero incluso así parecía ventajoso seguir perteneciendo a Irak.

Ahora la erupción del ISIS, que cruza la frontera con Siria, ha cambiado todo eso.

Soldados capturados por el ISIS
Fotos reveladas por el ISIS muestran a prisioneros del ejército iraquí antes de su aparente ejecución.

Muchos sunitas, particularmente los conservadores que comenzaron a rebelarse contra al Qaeda hace ocho años y facilitaron a las fuerzas estadounidenses salir de Irak con lo que entonces parecía ser dignidad, no están para nada contentos con que el ISIS pueda controlar sus ciudades y aldeas.

Pero el peligro de la actual reacción de los voluntarios chiitas es que van a victimizar a sunitas comunes y corrientes, y hacerlos sentir que el ISIS es el único grupo que los puede proteger.

En otras palabras, esto tiene el potencial de convertirse claramente en una guerra religiosa, con la posibilidad de una "limpieza" masiva de civiles y brutalidad a gran escala.

Así que puede que las cosas como están no sean tan malas como la gente en el exterior piense; pero podrían serlo si no se pone fin a la lucha rápidamente y con claridad.

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