¿Cómo queda Argentina tras el fallo adverso sobre la deuda externa?

  • 17 junio 2014
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Cristina Fernández de Kirchner

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, criticó en la noche de este lunes el fallo de la Corte Suprema de EE.UU. sobre los llamados "fondos buitre" y aseguró que honrará al aproximadamente 93% de quienes reestructuraron su deuda con el país.

Sin embargo, no ofreció detalles sobre si el país incurrirá en default o cesación de pagos con el 7% de los tenedores de bonos con los que no se negoció y que representan el blanco del fallo del máximo tribunal estadounidense, a los que se le obligó a Argentina pagarles.

"Algunos dicen: '¿Por qué no pagarles y terminar con todo ya?'. Porque hay otro problema, más grave. Hay un 7% que, si aceptamos este criterio, estaría en condiciones de exigir cobrarle a la Argentina, ya y ahora, US$15.000 millones. Esto es más de la mitad de las reservas del Banco Central. Como se verá, no sólo es absurdo sino imposible que el país destine más del 50% de las reservas de su Banco Central en un solo pago a acreedores", dijo la mandataria.

Según la periodista de BBC Mundo en Argentina Veronica Smink, más allá de la postura argentina, también será determinante el fallo del juez de Nueva York de primera instancia, Thomas Griesa, quien decidirá cómo se ejecutará la sentencia.

Este lunes, las principales acciones cayeron más de un 10% en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y los bonos soberanos tuvieron caídas superiores al 12% como consecuencia de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de rechazar la apelación del gobierno argentino.

Lo peor

"El peor de los resultados". Así habían titulado varios medios en Argentina el fallo de la Corte Suprema en Washington.

Pero lo que preocupa a los argentinos no es esa cifra, sino la catarata de demandas que podría enfrentar el país si acepta pagarle a los que llama "fondos buitre".

Es que mientras que Argentina logró reestructurar el 93% de la deuda de cerca de US$100.000 millones que había entrado en cesación de pagos en 2001, aún debe negociar con el 7% que se rehusó a entrar en los canjes de deuda de 2005 y 2010.

Los fondos que demandaron a Argentina son apenas un pequeño grupo de estos llamados holdouts: representan el 0,45% del total de acreedores.

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Por eso, Argentina mantiene que si les paga el 100% del valor de sus bonos a estos demandantes, el resto de los holdouts exigirá lo mismo, algo que el país considera impagable.

Por otra parte, los fallos contra Argentina impiden al país seguir pagándole al 93% de los bonistas que sí aceptaron reestructurar sus bonos si no le paga también a los demandantes, por lo que Argentina ya había advertido que un fallo adverso generaría una nueva cesación de pagos o default técnico.

Bolsa
Las acciones argentinas cayeron este lunes tras el anuncio de la Corte Suprema.

El domingo, durante la cumbre del G77 en Bolivia, Fernández había advertido que "este pequeño grupo de fondos buitre pone en peligro no solo a la Argentina, sino que se pone en juego el sistema financiero y económico internacional".

También dijo que los fondos realizan sus exigencias "bajo la amenaza de que se caiga toda la reestructuración de la deuda".

En ese sentido, Argentina no es el único país que advierte que la decisión de la Corte Suprema estadounidense repercutirá de forma negativa en futuras reestructuraciones de deuda en otros países, al desalentar la aceptación de canjes e incentivar la vía judicial.

Así lo manifestaron los gobiernos de Francia, Brasil y México, que se habían presentado ante el Tribunal para defender la posición argentina. Incluso EE.UU. y el Fondo Monetario Internacional (FMI) –ambos críticos del gobierno argentino- hicieron la misma advertencia.

"Nadie te va a aceptar una quita si sabe que a través de la Justicia puede reclamar el 100% de sus bonos. Se acabaron las reestructuras de deuda soberana", sentenció un analista argentino en la TV local, tras conocerse el rechazo de la Corte.

Entre 2005 y 2010 Argentina logró reducir en más de un 60% el valor de su deuda. Ahora, para pagarle a los holdouts el total de lo que reclaman tendría que destinar más de dos tercios de sus reservas, según las estimaciones oficiales.

Por eso, economistas como Abraham Gak, del Grupo Fénix, creen que para el país será imposible acatar los fallos de la Justicia estadounidense, según dijo a BBC Mundo.

En cambio, otros advirtieron que las consecuencias de no pagar a los demandantes serán aún más graves.

Fuera del mercado

El exsecretario de Finanzas de Argentina Guillermo Nielsen, quien negoció la reestructura de la deuda soberana, consideró que si Argentina no acata los fallos desfavorables quedará "alejado del mejor mercado financiero del mundo, que es el de Nueva York", durante los próximos doce años.

"Esto va a afectar todas las decisiones de las grandes empresas argentinas y del mercado financiero argentino durante varios gobiernos", señaló en declaraciones a distintos medios locales.

El exfuncionario también criticó el bajo nivel de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y dijo que si las reservas argentinas fueran tan altas como las de sus vecinos latinoamericanos, pagarle a los holdouts no sería tan problemático.

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Otros especialistas coincidieron en que si bien en los últimos tiempos Argentina había enviado señales positivas al mercado con el pago por la expropiada petrolera YPF a Repsol, la negociación de la deuda del Club de París y otros acuerdos similares, la reacción que tenga el gobierno ante este fallo podría definir si logra volver a contraer deuda.

Los pasos siguientes

Se espera que Argentina gane un poco de tiempo a través de un proceso legal llamado un recurso de reconsideración, que le permitiría estirar los plazos del fallo unos meses.

Así, el país podría pagar a sus acreedores el próximo cupón de deuda que vence a finales de junio.

Corte Suprema de EE.UU.
La Corte Suprema devolvió el expediente al juez de primera instancia de Nueva York Thomas Griesa, quien deberá decidir la forma de pago.

Lo que pase después de eso dependerá no sólo de la decisión que tome Argentina, sino también de lo que proponga el juez de primera instancia de Nueva York Thomas Griesa, a cuyas manos regresará el expediente argentino.

Griesa es el magistrado que primero falló contra Argentina en este caso, por lo que se anticipa que obligará al país sudamericano a cumplir con su sentencia original.

No obstante, hay quienes creen que el juez podría aceptar postergar el pago unos meses u obligar a los fondos y a Argentina a sentarse a negociar la forma de pago.

Si esto ocurriera, Argentina podría sortear uno de sus principales obstáculos: una cláusula que le prohíbe pagarle a nuevos acreedores más de lo que le pagó a quienes entraron en los canjes de deuda.

Esta cláusula, conocida como RUFO (Rights Upon Future Offers), vencerá el próximo 31 de diciembre y después de eso el país tendrá otra flexibilidad para negociar con los fondos que ganaron la demanda.