Argentina ante un fallo que podría definir su futuro

  • 12 junio 2014
  • comentarios
Corte Suprema de EE.UU.
Los ojos de Argentina estarán puestos a partir del jueves en la Corte Suprema de EE.UU.

En los próximos días Argentina podría conocer una de las decisiones judiciales más determinantes para su futuro económico: la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos analiza el pedido del país de revisar fallos adversos que, de no ser revertidos, podrían dejar a la nación sudamericana al borde de otra cesación de pagos de la deuda o default.

Desde el millonario default de 2001 –el más grande en la historia mundial- Argentina logró reestructurar el 93% de su deuda, con quitas de más del 60% del capital adeudado.

El caso que analizará la Corte de EE.UU. es el de los llamados holdouts, un grupo de inversores que no entró en los dos canjes de deuda que realizó Argentina en 2005 y 2010, y que demandan recibir el 100% del valor de sus bonos.

Dos fallos de la Justicia estadounidense ya les dieron la razón, obligando a Argentina a pagarles el total de lo adeudado: US$1.500 millones (incluyendo intereses).

Ahora, la máxima instancia judicial de EE.UU. tiene que definir si acepta revisar estos fallos, algo que empezó a analizar el jueves y sobre lo que podría decidir este lunes o en las próximas dos semanas, según los expertos.

BBC Mundo recogió las opiniones de diversos observadores y medios especializados y a continuación analiza los posibles escenarios que enfrenta Argentina.

Opción 1: La Corte rechaza tomar el caso

Los analistas más pesimistas creen que ésta es la opción más probable. Si sus pronósticos se cumplen significará que los dos fallos anteriores, desfavorables para Argentina, deberán ser cumplidos.

Cristina Fernández de Kirchner
El gobierno argentino advirtió que si la Corte rechaza el caso habría un “serio e inminente riesgo de default”.

En su último escrito ante la Corte, los representantes argentinos advirtieron que si este fuera el caso habría un "serio e inminente riesgo de default".

El motivo es que si bien el país tiene los fondos para pagar los US$1.500 millones, darle a los demandantes el 100% del valor de sus bonos abriría las puertas a un gran número de nuevas demandas, algo que Argentina considera "impagable".

¿Quiénes demandarían al país? Por un lado el resto de los holdouts que no son parte de este pleito. Es que mientras que Argentina aún tiene que acordar con el 7% de sus acreedores, los fondos de inversión que hasta ahora demandaron al país –y a los que Argentina llama "fondos buitre"- representan apenas el 0,45% del total de acreedores.

Según un informe elaborado por el estudio jurídico argentino Cabanellas Etchebarne Kelly, pagarle al total de los holdouts le costaría al país unos US$20.000 millones, equivalente a más de dos tercios de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Pero además de ellos incluso quienes aceptaron reestructurar su deuda podrían abrir reclamos, según los expertos legales. Esto, debido a una cláusula que prohíbe a Argentina ofrecer en nuevas negociaciones de deuda más de lo que ofreció a quienes entraron en los canjes anteriores.

Por ello, muchos creen que Argentina está atada de manos hasta que venza la llamada cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers), lo que ocurrirá el 31 de diciembre de este año.

"Si la Corte rechaza tomar el caso sería como condenar a Argentina a la desobediencia porque ningún país se jugaría su futuro económico acatando fallos como estos", dijo a BBC Mundo el economista Abraham Gak, alineado con el gobierno.

Las condiciones de los fallos contra Argentina también hacen imposible que el país siga cumpliendo con el pago de la deuda al 93% de los acreedores que aceptaron reestructurar, como ha hecho hasta ahora, ya que prohíbe que se le pague a estos acreedores si no se le paga también a los fondos demandantes.

Por eso, en este escenario Argentina caería en lo que los economistas llaman un default técnico.

Opción 2: La Corte acepta tomar el caso

Incluso medios oficialistas como el diario Página 12 admiten que "las chances para que el caso sea discutido por los supremos norteamericanos son bajas".

Los precedentes no son favorables: en octubre de 2013 la máxima Corte estadounidense rechazó otro pedido de revisión presentado por Argentina.

No obstante, si la Corte sorprendiera aceptando el caso argentino sería sin lugar a dudas el escenario más favorable para el país.

No solo por la posibilidad de que se reviertan los fallos anteriores sino porque en el peor de los casos al menos Argentina habrá ganado tiempo, ya que cualquier decisión de fondo tardará meses y se dará a conocer después de que venza la cláusula RUFO.

Opción 3: La Corte dilata su decisión

Un tercer escenario posible es que la Corte pida opinión al gobierno de EE.UU. o al máximo tribunal del estado de Nueva York –jurisdicción en la que está radicada la causa argentina- antes de decidir si toma o rechaza el caso.

El economista Alan Cibils, profesor de la Universidad Nacional General Sarmiento, explicó a BBC Mundo que esta opción sería beneficiosa para Argentina porque estiraría los plazos y le permitiría al país negociar con los holdouts a partir de 2015.

Muchos analistas argentinos creen que esta será la opción más probable. Así parecen señalarlo también los mercados: la semana última, en vísperas de la decisión de la Corte, la Bolsa de Buenos Aires operó en alza, un indicio -según los observadores- de que se espera una decisión que le permita a Argentina evitar el default.

Si gana tiempo, el país podría negociar con los holdouts una forma de pago.

Pero incluso si no lograra acordar con ellos, una dilación le permitiría a Argentina buscar una manera de seguirle pagando al 93% de sus acreedores en una jurisdicción fuera de Nueva York, lo que alejaría los fantasmas de una masiva cesación de pagos.