México: habla candidato que dijo que robó pero "poquito"

  • 11 junio 2014
Hilario Ramírez Villanueva, foto cortesía diario Milenio.
El candidato asegura que todo fue una broma y que no se arrepiente. Foto cortesía diario Milenio.

De San Blas para el mundo. En menos de 24 horas, Hilario Ramírez Villanueva, candidato independiente a la alcaldía de esa pequeña población -37.000 habitantes-, del estado mexicano de Nayarit, se convirtió en una celebridad internacional.

Quizás haya que disculpar a los que piensen que es por un mal motivo: lo que le dieron la vuelta al mundo fueron sus declaraciones de que, cuando fue alcalde de la misma población -entre 2008 y 2011-, había "robado, pero poquito".

Después diría que todo fue una broma. pero ya la bola de nieve había empezado a rodar. Dice que ha recibido llamadas de medios de comunicación no solo de México sino de diferentes lugares del planeta. Han ido a hablar con él, a ver cómo se gana la vida.

Pero, ¿planeó lo que dijo? ¿Está arrepentido de haberlo dicho? ¿De dónde viene su fortuna?

BBC mundo se lo preguntó.

Lea: "Sí robé, pero poquito", dice candidato a alcaldía en México

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¿Por qué lo dijo?

Porque me gusta la vacilada (bromear), soy una persona de rancho, me gusta que el pueblo esté contento. Como acá somos re-vacilones, me gustan los chascarrillos, las bromas. Y gustó a todos, si no mira la risada de la gente, la aplaudidera.

Sí, la gente aplaudió después. ¿Pero entiende a los que piensen que usted lo pudo decir por cinismo?

Ah, no. Pues esos son los que sí roban. Yo qué chingados. Yo no me mantengo de la política, pueden venir y preguntar quién es su amigo "Layín". Por qué fue presidente (municipal) la otra vez, y por qué lo va a ser otra vez -primero Dios.

Usted habla de fiestas que va a hacer, los medios dicen que a su posesión como alcalde -en 2008- llegó en un caballo pura sangre, ¿de dónde sale todo ese dinero?

Ah, no, pues yo tengo empacadoras de mango, tenemos negocios en la capital, soy comerciante. Y aparte soy portador: me gusta ayudar al pueblo. Cuánto hay gente que tiene mucho dinero y no le da un vaso de agua a nadie.

Sí, eso lo dice usted en ese discurso. Pero ¿entiende usted por qué ha causado todo ese revuelo?

Imagínese (hace un recuento de todos los periodistas mexicanos con los que va a hablar). Me han llamado de Colombia, Brasil, Argentina.. De todos los países del mundo. La noticia más grande del mundo fue esa.

¿Entonces lo que hizo fue planeado para llamar la atención?

No, fue sin querer. Sin pensar en eso. Son cosas que se dan, como cuando hice la toma de protesta (posesión) la otra vez, se hizo un escándalo a nivel internacional también.

¿Por qué?

Porque les aventé bolo el día de la toma de protesta a los niños.

¿Qué es "aventar bolo"?

Dinero, regalar dinero. Como cuando hay un bautismo, se sale de la iglesia y se le avienta bolo a los niños.

¿Y tiene usted tanto dinero como para estarlo aventando?

Nooo, yo dinero no tengo. Lo que tengo es voluntad, hermano.

A usted, dicen los medios, cuando salió de la alcaldía, lo señalaron de desfalco por 20 millones de pesos...

Ah, no: es que el que llega tiene que entrar a resolver, no buscando culpables. Aquí tenemos en el gobierno un órgano de fiscalización que se encarga de castigar al que hace las cosas. Hay quien llega, eso si, a buscar el dinero del prójimo y a querer buscar culpables. No, no: llega uno a resolver, a trabajar, compañero.

¿Teme que todo esto pueda afectar su candidatura?

Para nada, al contrario. Pensaron afectarme, esto lo están haciendo porque quieren afectarme, pero al contrario: amarra más el voto de mis simpatizantes. La gente me conoce, yo no le debo nada a nadie.

Si usted resulta elegido, ¿cómo le va a garantizar a la gente que tiene dudas después de esto que se van a manejar las finanzas con transparencia?


El pueblo me conoce. Si no me conociera anduviera en las encuestas a ras. La encuestas ahora marchan 80-20 y van a subir otros cinco punticos con todo el escándalo que se ha venido haciendo sin querer.

Mucha gente ha editado el discurso a favor de que me afecta, pero conmigo no hay problema. Todo depende del enfoque que le dé uno a las palabras. A mi me gusta vacilar, me gustan las bromas. Al pueblo también.

Finalmente, ¿se arrepiente de haber dicho eso?

No, para nada. No me arrepiento, porque conscientemente sé que fue una broma. Es que no estoy loco. Conscientemente lo hice.