El secreto del semillero del fútbol de Honduras

  • 15 junio 2014
Selección de honduras

Si con el mundo sumido en la fiebre del deporte rey por el Mundial hubiera que elegir capital del reino, La Ceiba, una ciudad de la costa atlántica hondureña, sería una poco obvia pero firme candidata a tal título.

Y es que casi el 30% de los jugadores de la selección dirigida por el colombiano Luis Suárez proceden de esa localidad de poco menos de 115.000 habitantes.

Seis de los 23 hombres del combinado de Honduras: Maynor Figueroa, del Hull City inglés; Brayan Beckeles, del Olimpia hondureño; Víctor Bernárdez, de los San José Earthquakes –EE.UU.-; Marvin Palacios, de los Colorado Rapids –EE.UU.-; y los hermanos Wilson y Jerry Palacios, del Stoke City inglés y el Alajuense costarricense, respectivamente, nacieron en esa localidad costera del departamento de La Atlántida.

Además, Suárez convocó a un ceibeño más, Arnold Peralta, pero el centrocampista del Rangers escocés tuvo que abandonar la concentración en los días previos al Mundial por una lesión.

Lo cierto es que el papel de La Ceiba como semillero de futbolistas ha llamado la atención de los amantes del fútbol, hasta el punto que el comentarista deportivo Alexis Martín Tamayo, muy conocido en la red social Twitter por su cuenta @2010MisterChip, aseguró que esa localidad hondureña iba “camino de convertirse en la ciudad del Mundial”.

Pero, ¿cuál es el secreto de La Ceiba para que salgan tan buenos futbolistas?

Pasión por el fútbol

Hondureños, La Ceiba

Para una de las estrellas de la selección hondureña, el centrocampista Wilson Palacios del Stoke City inglés, la clave está en la intensidad con la que se vive el fútbol en la ciudad.

“Andan los niños jugando descalzos fútbol siempre, en las escuelas se juega fútbol, en las calles se juega fútbol. Miran también mucho fútbol internacional, español, inglés”, afirma Palacios al señalar que los chicos también están motivados por la gran cantidad de estrellas internacionales que han salido de esa ciudad.

“Es algo motivante para nosotros hablar de una ciudad que ha generado muchos futbolistas a nivel nacional e internacional, hay muchos jugadores que jugamos fuera y que somos nacidos de ahí”, incide su hermano Jerry. “La verdad no sé cuál es el secreto pero sé que la única pasión que hay en esa ciudad es jugar fútbol”.

En ese sentido, el periodista local José A. Ulloa del canal 45 TV, de La Ceiba, destaca la labor de los dos equipos locales de la primera división, el Club Deportivo y Social Vida y el Club Deportivo Victoria como “grandes generadores de futbolistas”.

Por el Victoria pasó Maynor Figueroa, mientras que del Vida salieron Brayan Beckeles, Arnold Peralta, Víctor Bernández y Jerry Palacios.

“La pasión en La Ceiba de cualquier joven es el fútbol y llegar a formar parte de algún equipo de la primera división y de la selección hondureña”, le dice Ulloa a BBC Mundo.

¿Origen del fútbol hondureño?

Pero el idilio de La Ceiba con el fútbol viene de lejos.

Según algunos blogs deportivos, este deporte comenzó a practicarse en Honduras a finales del siglo XIX precisamente en ciudades de la costa atlántica como La Ceiba al calor del crecimiento de las compañías de exportación de banano.

En ese sentido, Ulloa recuerda que algunos de las leyendas del fútbol que han salido de La Ceiba a lo largo de la historia, como José “La Coneja” Cardona, que jugó en el Atlético de Madrid, o Roberto Figueroa, que militó en el Murcia español, salieron de los campos bananeros.

En el caso de los hermanos Palacios, el amor por el balompié les viene de su padre, Eulogio, que también jugó al fútbol profesional y que en la actualidad es dueño de un equipo de fútbol, el Club Deportivo Las Mercedes, en el que se formaron sus cuatro hijos que han jugado en importantes equipos de Honduras y el extranjero.

“Yo creo que no nos podíamos negar a ser futbolistas y de ahí nació el querer jugar al fútbol”, afirma el centrocampista del Stoke City, Wilson Palacios, para quien ser jugador profesional era “el sueño de su vida”.

Y aunque dice que, en su caso, ha tenido una “vida cómoda”, reconoce que muchos jóvenes también ven el fútbol como una forma de tener éxito en la vida.

Alternativa a la violencia

El periodista deportivo Christian Ceirón, del diario hondureño Diez, explica en ese sentido que el padre de Palacios decidió crear el equipo de fútbol para “evitar conflictos y que los chicos se metan en maras o en conflictos” en un país donde la violencia se cobra un promedio de 15 vidas al día.

Además, según datos del Comisionado de los Derechos Humanos, entre 2010 y 2013, 458 menores de 14 años murieron en circunstancias violentas.

En La Ceiba, según le dijo Ceirón a BBC Mundo, los jóvenes no tienen muchas más salidas profesionales que dedicarse a la pesca o el fútbol.

Wilson y Jerry Palacios
Los Palacios vienen de una familia de futbolistas de La Ceiba.

Los jugadores profesionales que han salido de La Ceiba para jugar en la capital o en otros países lo saben y por eso siempre buscan dar alternativas de vida a los jóvenes de la zona.

Por ejemplo, el propio Wilson Palacios construyó en esa localidad un complejo deportivo con una cancha de césped artificial que se inauguró en junio de 2012 con un partido de estrellas internacionales en el que también participaron Maynor Figueroa y el internacional ecuatoriano del Manchester United, Antonio Valencia.

“Ese campo está abierto para toda la juventud de La Ceiba”, dijo en la inauguración emocionado el padre de Wilson, Eulogio Palacios.

El poder de la machuca

Pero además del fútbol base y la pasión por el balompié, los ceibanos tienen una carta bajo la manga.

“Es la machuca o la baleada, la comida típica de la costa de Honduras”, explica Wilson Palacios al referirse a un de plátanos machucados con sopa de pescado. “Puede ser eso porque nos da mucha energía y tenemos ese sabor como caribeño. Eso lo pone fuerte a uno”.

Y su hermano Jerry añade a la fórmula del éxito comer mucho marisco con coco o los típicos arroz con frijoles.

La alimentación, según el periodista deportivo Christian Ceirón, contribuye a que los atletas sean “más altos y fuertes” que en el resto del país.

En ese sentido destaca el caso de Milton "Tyson" Núñez que, a sus 41 años, y tras pasar las ligas inglesa, mexicana y uruguaya, continúa jugando en el Universidad SC de la Liga Nacional de fútbol de Guatemala.

Ahora les tocará, no sólo a los ceibanos sino a todos los seleccionados trabajar para triunfar el próximo año.

“Soñamos con ese cuarto partido, con darle una alegría al pueblo. Nos estamos preparando para eso y tengo la fe de que así va a ser”, concluye Jerry

Bernardez y Figueroa