Un terremoto euroescéptico sacude Europa

  • 26 mayo 2014
Marine Le Pen
Para el primer ministro de Francia, la victoria del Frente Nacional constituye un un "terremoto político".

Los grupos euroescépticos y de extrema derecha alcanzaron este domingo una representación sin precedentes en el Parlamento Europeo. En Francia, donde el ultraderechista Frente Nacional fue la fuerza más votada, el gobierno tildó la situación de "terremoto político".

Con estas palabras definió el primer ministro francés, Manuel Valles, el triunfo del partido encabezado por Marine Le Pen, hija de líder histórico de la ultraderecha francesa Jean Marie Le Pen.

Pero la onda expansiva de este sismo no solo sacudió los cimientos de la política francesa.

Los partidos euroescépticos también obtuvieron ganancias en otros países, como Dinamarca, Reino Unido, donde el antieuropeísta Partido para la Independencia de Reino Unido (UKIP) fue el grupo más votado, Finlandia, Holanda y Grecia.

Sin embargo, pese a este avance, el centroderechista Partido Popular Europeo (PPE) se mantiene como el mayor bloque en el Parlamento Europeo.

La participación en los comicios, celebrados entre el 22 y el 25 de mayo, alcanzó al 43,11%, una cifra similar a la de las últimas elecciones europeas de 2009.

Esta sería la primera vez que la participación no está por debajo de la elección previa, aunque el aumento fue de apenas un 0,1%.

Ultraderecha celebra

Morten Messerschmidt
Morten Messerschmidt, del Partido Popular Danés, está entre los euroescépticos ganadores.

"El pueblo ha hablado alto y claro", dijo una triunfante Marine Le Pen ante partidarios congregados en la sede del Frente Nacional en la capital francesa, París.

"La gente no quiere ser guiada por aquellos que están fuera de nuestras fronteras, por comisarios y tecnócratas de la Unión Europea que no fueron elegidos. Ellos quieren ser protegidos de la globalización y tomar las riendas de su destino", exclamó.

Los resultados preliminares sugieren que el Frente Nacional podría lograr 25 escaños en el Parlamento Europeo, un muy notable aumento ante los tres que tenía en 2009.

Respecto a esta victoria, Martin Schulz, expresidente socialista del Parlamento Europeo, dijo: "Es un mal día para la Unión Europea cuando un partido con un programa racista, xenófobo y antisemita obtiene el 25% de los votos".

Euroescépticos en alza

El PPE obtendrá 221 de los 751 escaños en el Parlamento Europeo, lo que representa el 28% del bloque.

Esto hace que mantenga su posición de grupo más fuerte, aunque con una pérdida de más de 60 escaños.

A continuación está el grupo Socialista, con 193 escaños (25,7%); los Liberales, con 74 (9,9%); y los Verdes, con 58 (7,7%).

El corresponsal de la BBC en Bruselas, Chris Morris, sostiene que, en efecto, varios partidos "anti-sistema o euroescépticos" aumentan su porción de los votos, tal como se predijo.

"Esto puede constituir un Parlamento Europeo más interesante y bullicioso. Aun así, habrá una clara mayoría proeuropea", dice el periodista.

"La pregunta ahora para los partidos mayoritarios de centroderecha y centroizquierda es cómo van a responder a la sensación de insatisfacción hacia la 'política de siempre' que muchos votantes han expresado con claridad", añade Morris.

Nigel Farage
El británico Nigel Farage, del euroescéptico partido UKIP, dijo: "La inevitabilidad de la integración europea termina esta noche".

Con la incorporación a sus filas del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP, por sus siglas en inglés), el derechista y euroescéptico grupo Europa de la Libertad y la Democracia quedaría con el mismo número de escaños de la última elección.

Sin embargo, es previsible que el aumento del número de eurodiputados derechistas que no están inscritos en su grupo dé un impulso al frente euroescéptico.

Al respecto, el líder del UKIP, Nigel Farage, predijo que su partido se ubicaría de primero en Reino Unido: "La inevitabilidad de la integración europea termina esta noche", aseveró.

La izquierda también gana

En Alemania e Italia se contuvo el avance del voto euroescéptico.

En el país más grande de Europa, Alemania, el bloque conservador liderado por la canciller Ángela Merkel logró imponerse en las elecciones europeas, aunque registró su peor resultado en estos comicios.

La Unión Cristianodemócrata (CDU) y su hermana bávara, la Unión Socialcristiana (CSU) lograron el 35,3% de los votos, que se traduce en 34 de los 96 escaños.

En Italia, el centroizquierdista Partido Democrático, del primer ministro Matteo Renzi –con menos de 100 días en el poder–, consiguió la victoria al imponerse al euroescéptico Movimiento 5 Estrellas, de Beppe Grillo.

Entre tanto, el grupo ultraizquierdista en el Parlamento –opuesto a las medidas de austeridad– obtuvo notables ganancias, especialmente por las victorias de Syriza en Grecia e Izquierda Unida en España. Ganó alrededor de 12 escaños.

Esta elección es el mayor ejercicio de democracia multinacional en el mundo. El voto afectará las vidas de 500 millones de ciudadanos de la Unión Europea.

Los poderes del Parlamento han aumentado desde la última elección en 2009. Ahora, este órgano espera tener una voz decisiva respecto a quién obtiene el puesto más importante de la Unión Europea: la presidencia de la Comisión Europea.

El favorito será el candidato del PPE, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, si bien para lograrlo necesitará contar con la aprobación de los líderes de los gobiernos nacionales, lo cual no está garantizado, dicen los analistas.

Martin Schulz
El presidente del grupo Socialistas, Martin Schulz, dijo que hoy fue un "mal día" para Europa.
Gráfico conteo de votos
El conteo de los votos fue seguido en directo por los periodistas.