Descubren por qué a los pulpos no se les enredan los tentáculos

  • 16 mayo 2014
pulpo
Cada brazo es autónomo y contiene una sustancia química que desactiva las ventosas <br>cuando éstas se encuentran con otra de sus extremidades.

Investigadores en Israel resolvieron el misterio de cómo los pulpos logran que no se les enreden los tentáculos.

Las ocho extremidades de este molusco cefalópodo están cubiertas por cientos de ventosas que se pegan a casi cualquier cosa, con una excepción importante: su propia piel.

Los investigadores realizaron un experimento utilizando pulpos vivos y tentáculos cortados.

Descubrieron que cada extremidad es autónoma y contiene una sustancia química que desactiva las ventosas cuando éstas se encuentran con otra de las extremidades.

Vida propia

Los tentáculos vuelven a crecer si el pulpo los pierde.

Según el estudio publicado en la revista especializada Current Biology, los tentáculos de estos moluscos prácticamente tienen vida propia, ya que sobreviven alrededor de una hora después de haber sido amputados.

Pueden agarrar alimento e incluso llevar los bocados adonde "piensa" que se encuentra la boca de su exdueño.

Las extremidades de los pulpos vuelven a crecer una vez cortadas.

El próximo paso de los científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén es descubrir qué sustancia o compuesto químico es responsable de bloquear las ventosas de los pulpos y cómo esta especie reconoce su propia carne de la del resto.