Los aerodeslizadores con los que Colombia quiere acabar con la guerrilla y el narco

  • 8 mayo 2014
Hovercraft en Colombia
Los primeros Griffon 2000 ya están operativos en Colombia.

Colombia comenzó a desplegar aerodeslizadores -hovercraft- de combate fabricados en Reino Unido en una de sus regiones más problemáticas para hacer frente a la guerrilla y los traficantes de droga.

Los primeros dos hovercraft Griffon 2000 iniciaron sus operaciones con la marina en los ríos de la selva amazónica en el departamento de Putumayo, en la frontera de Colombia con Perú y Ecuador.

Los comandantes militares colombianos creen que el artefacto puede suponer un gran avance en el combate a la insurgencia más duradera de América Latina.

Más de 200.000 personas han muerto a lo largo de 50 años de enfrentamiento entre el gobierno e insurgentes de izquierda y narcotraficantes, con abusos cometidos por todos los bandos.

Pese al progreso que se ha hecho en las conversaciones de paz que se celebran en La Habana, Cuba, entre el gobierno colombiano y la principal guerrilla -las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC- no habrá cese al fuego a menos que se firme un acuerdo.

En el corazón del cultivo de coca

En la extensa y aletargada superficie del río Putumayo apenas se mueve nada en el calor del mediodía. En la otra orilla se ve una sencilla edificación vacía con techo de paja medio oculta por la elevada jungla, y en el límite del agua, una fila de letras oxidadas dice "Ejército del Perú". Aquí es donde Colombia se encuentra con Perú, con el río formando una larga, serpenteante y llamativamente porosa frontera entre los dos países.

Unos pocos kilómetros al oeste quedan Ecuador y las rutas secretas de aprovisionamiento entre la selva que usan tanto los insurgentes como los traficantes de droga.

Este es el palpitante corazón de una región donde se cultiva coca para el mundo, el epicentro de la producción ilícita de cocaína, una industria valorada en miles de millones de dólares.

Río Putumayo
El río Putumayo es una importante vía para la economía de los habitantes de la zona.

Más movilidad

El movimiento rebelde de las FARC nació en 1964.

Sus números están en declive, con una reducción de 21.000 a 7.000 miembros, y las conversaciones de paz en La Habana tienen como objetivo un acuerdo final para desmovilizar a la mayor parte de los insurgentes y reinsertarlos en la sociedad.

Vista aérea Putumayo
La zona selvática del sur del país es uno de los escenarios clave del conflicto.

Hasta que no haya un acuerdo final de paz, la lucha continúa. Por tanto, ¿qué diferencia pueden marcar estos hovercraft? Dicho de forma sencilla, la marina colombiana espera que estas naves, que avanzan sobre un colchón de aire entre la superficie del agua y el casco de la embarcación, les permita acceder a partes del río que previamente han estado fuera de su alcance durante meses consecutivos, dándole a los rebeldes el libre control sobre franjas completas de territorio.

"Hasta ahora sólo hemos sido capaces de operar durante la mitad de año. De octubre a enero no nos podemos mover porque los niveles de agua en el río bajan tanto que nuestros barcos chocan con las rocas. Pero los hovercraft no necesitan aguas altas así que ahora podemos bloquear los pasos de suministro de los rebeldes", explica John Carlos Flórez, comandante de la Fuerza Naval del Sur.

Partido amistoso de fútbol en Puerto Leguizamo
Los residentes de Puerto Leguizamo aseguran que la seguridad fuera de la ciudad es "terrible".

Veloces y ruidosos aparatos

A nadie sorprende que los pilotos de la marina que los manejan estén exultantes de entusiasmo. La mayor parte de ellos no había visto nunca un hovercraft hasta que los trasladaron a la ciudad colombiana de Cartagena hace tres meses para iniciar su entrenamiento. Al asomar el sol de la mañana sobre el río, me encaramo sobre la superficie de uno de los aerodeslizadores, agitando los brazos para sacudirme las pequeñas moscas de arena, y le pregunto a un piloto, el teniente Diego Palma, cómo se siente al volante.

"Es muy emocionante pilotar esto porque la coraza se eleva sobre la superficie, puedes ir a una velocidad increíble sobre la hierba, bancos de arena y aguas poco profundas. Le digo ‘Carolina’. Tengo que cuidarla bien porque es mi nuevo juguete", cuenta el teniente De Palma, piloto de hovercraft.

Estos hovercraft son enormes, verdes, ruidosos y veloces. También están armados hasta los dientes y pueden transportar a 14 soldados a velocidades de hasta 35 nudos (unos 64 kilómetros por hora). A bordo de uno de ellos, a través de un estrecho arroyo, con la jungla desbordándose por ambos lados, noto algunas miradas recelosas de los pescadores locales en sus estrechas lanchas. Incluso a baja velocidad de crucero, el oleaje del hovercraft amenaza con volcar sus canoas de madera y me imagino que los peces tampoco deben estar especialmente entusiasmados.

Llevará tiempo que se acostumbren a ellos en esta parte del Amazonas. Pero la marina colombiana no lo duda: percibe estas naves británicas como un nuevo hito hacia su objetivo de poner fin a la insurgencia.

Soldados colombianos
Cada hovercraft puede transportar a 8 soldados equipados y 6 miembros de la marina.

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