Ucrania: ¿puede el gobierno retomar la ofensiva?

  • 4 mayo 2014
Andreevka, Ucrania
El gobierno ucraniano parece finalmente estar dándoles batalla a los prorrusos.

Las fuerzas del gobierno de Ucrania comenzaron a desafiar a los insurgentes prorrusos en el este del país de manera más agresiva y por primera vez están reconquistando territorio.

Después de batallas feroces en y alrededor de Kramatorsk, las tropas que apoyan a Kiev habrían retomado la estación de televisión de la ciudad y el edificio de los servicios de seguridad.

En otros lugares del este, la lucha se propaga. Hay informes de enfrentamientos cerca de Andreevka, Kostiantynivka y la base rebelde de Sloviansk.

El gobierno parece finalmente estar dándoles batalla a los separatistas, pero ¿puede tomar la ventaja?

Y muchos se preguntan, ¿puede esta campaña unir al país o va a dividirlo aún más y posiblemente proporcionar un pretexto para una invasión rusa?

Después de todo, los hombres armados prorrusos siguen controlando ciudades y edificios gubernamentales en el este de Ucrania.

Y por cada avance del gobierno, hay retrocesos en otros lugares.

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¿Fuerzas desleales?

Odesa, Ucrania
Un incendio en un edificio sindical de Odesa dejó más de 40 muertos.

En las últimas 24 horas, los activistas prorrusos asaltaron la oficina del gobernador en Donetsk. En el puerto sureño de Mariupol, saquearon un banco y la sede local del partido político Patria, encabezado por la ex primera ministra Yulia Tymoshenko.

Lugares que antes parecían relativamente estables están ahora en un punto álgido.

La cosmopolita ciudad portuaria de Odesa es un polvorín, después de que prorrusos y proucranianos se enfrentaron en una batalla callejera el viernes con un saldo de más de 40 muertos.

La mayoría de ellos eran partidarios prorrusos que fallecieron a causa de un incendio en un edificio sindical.

Los enfrentamientos subrayaron la pasividad –y posible deslealtad– de las fuerzas policiales ucranianas, que se limitaron a observar el caos y, si se da crédito a un video, cubrieron a los manifestantes prorrusos que disparaban y mataban a proucranianos.

Pero los acontecimientos de Odesa apuntan también a las profundas divisiones en la sociedad ucraniana.

Los partidarios prorrusos parecen ser una minoría entre la población general. Si se confía en los materiales proporcionados por funcionarios ucranianos y occidentales, están siendo apoyados y dirigidos por Moscú.

Hay, sin embargo, un subgrupo significativo de ucranianos que apoyan el movimiento. Y muchos más que parecen estar dispuestos a prestar un apoyo pasivo.

Partidarios prorrusos en el este están promocionando una venganza por las muertes en Odesa como un grito de guerra.

Ucrania
El gobierno de Ucrania se enfrenta a un dilema.

Desde que asumieron el poder en febrero, los líderes de Ucrania se han enfrentado a un dilema en el trato con los no identificados –pero bien equipados– hombres armados prorrusos que primero tomaron Crimea y ahora extienden progresivamente su influencia en el resto de Ucrania.

Si el gobierno reprime con fuerza, se arriesga a la muerte de civiles y residentes locales que se han unido al movimiento separatista.

Muchos en el este, a pesar de que apoyan la unidad ucraniana, ven al nuevo gobierno en Kiev con sospecha y hasta hostilidad.

Ríos de sangre en las calles de Sloviansk, Donetsk y otras ciudades, con muchos niños locales entre las víctimas, podrían aumentar este sentimiento.

¿Invadirá Rusia?

Pero si no hacen nada, o tienen un enfoque cauteloso, lo más probable es que los separatistas prorrusos continúen su lenta marcha apoderándose de todo el este de Ucrania, tomando rehenes y, en última instancia, creando su propia república independiente bajo la protección del Kremlin.

Al nerviosismo y la incertidumbre del gobierno, se suma el debate de si Rusia invadirá o no.

El Kremlin podría ya haber decidido hace tiempo que enviaría tropas a Ucrania y puede ahora simplemente estar esperando el momento oportuno.

Mapa de Ucrania

Sin embargo, también existe la posibilidad de que los acontecimientos en el terreno estén influyendo en el cálculo del presidente ruso Vladimir Putin.

El mandatario amenazó con que Moscú podría intervenir militarmente si considera que personas de habla rusa de Ucrania estaban siendo amenazadas.

Pero hasta el momento no anunció una invasión.

Combates a gran escala en el este podrían convencerlo para apretar el gatillo o que las fuerzas prorrusas comiencen a perder dramáticamente.

Dado el riesgo que implica, tampoco están claras las actitudes -a puerta cerrada- de Occidente con respecto a la campaña militar de Kiev.

En público, por lo menos, defienden el derecho del gobierno de Ucrania de restaurar el orden dentro de sus fronteras.

Todos coinciden en que el objetivo principal en este momento es mantener a Ucrania unida. Pero no está claro qué política, si la hay, puede lograr esto.