Seis razones por las que es importante el turismo espacial

  • 10 abril 2014
Avión espacial

Ahora mismo, una de las instalaciones espaciales más fascinantes del mundo es un hangar de la Segunda Guerra Mundial en el desierto de Mojave en California, Estados Unidos.

Pertenece a Xcor, una de las nuevas compañías que está construyendo aviones cohete para lanzar turistas al espacio.

En el hangar se puede vislumbrar el avión espacial Virgin Galactic, suspendido tras su nave transportadora. Más allá de la pista, la compañía Stratolaunch, del multimillonario de Microsoft Paul Allen, está desarrollando un nuevo sistema de lanzamiento al espacio.

Otros once pequeños negocios espaciales se encuentran diseminados por el Puerto Aeroespacial de Mojave.

Este año, Virgin se propone enviar a sus primeros pasajeros privados al espacio.

La experiencia no es barata: Virgin Galactic cobra U$250.000 por el privilegio de experimentar cinco minutos de ingravidez y Xcor planea cobrar U$95.000 por un viaje en su cohete de dos plazas.

Turismo espacial
El turismo espacial está, de momento, al alcance de unos pocos millonarios.

Solo el costo hace que esta novata industria del turismo espacial esté fuera del alcance de la mayoría de nosotros.

Así que es fácil que veamos a toda la iniciativa como unos cuantos jets privados en el espacio en lugar de ver los beneficios que traerá a toda la humanidad.

Pero habiendo seguido el desarrollo de la industria espacial privada durante los últimos 20 años y tras una visita reciente al Puerto Aeroespacial de Mojave para un programa de radio de la BBC, pensé que valía la pena resumir por qué creo que el turismo espacial es importante.

1. Ambiciones espaciales libres de cargas tradicionales

El audaz plan de poner al hombre en la Luna fue defendido por políticos y respaldado por miles de millones de dólares de los contribuyentes.

En el momento en el que el hombre pisó la superficie lunar, el presupuesto de la NASA ya se había recortado. Luego de EE.UU., los programas espaciales ruso y europeo, desde el trasbordador a la Estación Espacial Internacional (ISS), han sufrido falta de ambición y poco respaldo político.

El vuelo espacial privado, por otro lado, no tiene el peso del aporte de los contribuyentes o de los caprichos de los políticos.

Si la empresa puede reunir el dinero, puede construir una nave espacial. Inevitablemente, este mercado libre favorece a la gente que ya tiene mucho dinero.

Turismo espacial
Las compañías privadas de viajes espaciales pueden impulsar la exploración espacial.

Pero eso no es cierto en todas las compañías en el negocio de los vuelos espaciales privados.

"Nosotros no tenemos a un multimillonario que nos financie", admite el Consejero Delegado de Xcor, Jeff Greason.

Para él, construir una nave turística suborbital es parte de una estrategia a largo plazo.

"Hemos comenzado a examinar cómo sería un sistema orbital completamente reutilizable y nos hemos dado cuenta de que necesitaríamos desarrollar versiones anteriores de él para aprender cómo construirlo", comenta. "Y esas versiones anteriores también tienen que hacer dinero".

2. El error ahora es una opción

La NASA tendrá para siempre el peso de la frase "el error no es una opción". Las compañías privadas no tienen dichas restricciones hasta que el dinero se agota.

La entrada al Puerto Aeroespacial de Mojave se encuentra dominada por un recordatorio de que no todos los proyectos espaciales tienen éxito.

Con el aspecto de un cono blanco de tráfico gigante, el Rotary Rocket (cohete giratorio) es una de las máquinas voladoras más peculiares que se han construido jamás, posiblemente su mejor descripción sea la de mitad helicóptero, mitad nave espacial, y también podríamos decir "a medio cocinar".

Fue una de las primeras naves espaciales desarrollada en Mojave y en 1999 hizo algunos breves vuelos atmosféricos de prueba. Demostró que la ingeniería era robusta, pero los problemas de financiación hicieron que la compañía se retirara.

Avión espacial Air Space One
Space Ship One es el primer vehículo espacial tripulado privado.

Hoy en día reúne polvo del desierto en un pequeño jardín homenaje.

Una persona que trabajó en el Rotary es Kevin Mickey, presidente de Scaled Composites, la compañía que está construyendo ahora el avión espacial de Virgin.

"Lo miro y estoy orgulloso de él", dice Mickey mientras estamos al lado de la nave espacial cónica blanca.

"Una de las barreras de la sociedad de hoy es su intolerancia al riesgo y al fracaso, y si realmente vas a innovar, a veces fracasarás", dice.

La tecnología de materiales de compuestos de carbono que tenía el Rotary se está adaptando ahora a las aeronaves y aviones espaciales de Scaled Composites, así que la experiencia no ha sido inútil por completo.

3. Inspirará a una nueva generación de ingenieros

El puerto espacial parece más un campus universitario que un centro espacial.

Tomemos como ejemplo a Jeremy Voigt, un ingeniero de Xcor de 26 años. Me enseña con orgullo uno de los motores de cohetes que está ayudando a desarrollar: actualmente es una masa de tubos, cables y válvulas.

Aeropuerto espacial de Mojave
En el Puerto Aeroespacial de Mojave trabajan jóvenes ingenieros.

"Es el trabajo soñado por un ingeniero", dice. "La mayoría de los ingenieros están sentados tras un escritorio todo el día, yo no. Yo salgo aquí fuera al taller, uso llaves inglesas y enciendo motores de cohetes".

Mira alrededor del hangar abarrotado, lleno de trozos de motor de cohete y de un avión espacial parcialmente construido.

"Si yo estuviera en la NASA sería parte de un gran equipo de ingenieros trabajando en algo", dice apasionadamente. "Aquí realmente conduzco la prueba del cohete, soy yo el que pulsa el botón".

La forma de trabajar en Mojave, en equipos pequeños con recursos limitados, es completamente diferente a la forma en que trabajan las agencias espaciales.

Muchas personas comparan lo que está sucediendo en Mojave con los primeros días de Silicon Valley y es fácil establecer paralelismos entre el garaje donde Steve Jobs y Steve Wozniak construyeron el primer ordenador Apple y el taller de Xcor.

Quizá los ingenieros jóvenes de aquí también cambiarán el mundo.

4. Bajará el costo de llegar al espacio

Ahora mismo, si usted quiere lanzar un satélite, le costará más de US$12 millones, y eso es sin contar el seguro obligatorio (que a veces puede doblar el precio).

No solamente los cohetes espaciales convencionales se pueden utilizar únicamente una vez, además son extremadamente caros de lanzar y hay una competencia limitada.

Compare eso con el costo de US$250.000 de un vuelo en el avión espacial reutilizable de Virgin.

Las instituciones científicas ya se han apuntado a llevar experimentos en estos vuelos suborbitales. Si la próxima generación de aviones espaciales puede alcanzar la órbita, entonces se reducirá enormemente el costo de salir al espacio.

Cohete
Los cohetes solo se pueden lanzar una vez y el despegue puede costar U$12 millones.

Esto significa que podremos lanzar satélites, naves espaciales y misiones de exploración del espacio por una fracción del precio. La frontera final podría ser viable económicamente para mucha más gente.

Esto es algo que apasiona al consejero delegado de Virgin Galactic y antiguo empleado de la Nasa, George Whitesides.

"Al reducir el costo del acceso al espacio, podremos hacer cosas como enviar pequeños nanosatélites por todo el sistema solar y hacer toda esta ciencia increíble que ahora es tan cara", explica.

"Si somos capaces de afrontar algunos de estos desafíos con el acceso a tecnologías espaciales, creo que el cambio será profundo".

5. El viaje hipersónico podría hacerse realidad

¿Recuerda la idea de que uno podría despegar de Londres, volar por el espacio y aterrizar en San Francisco una hora más tarde?

Al debatir tecnologías que se han prometido pero que nunca se han hecho realidad, una de las primeras junto a los coches voladores tiene que ser el llamado viaje suborbital punto a punto. ¿Podrían las empresas de turismo espacial de Mojave ayudar a hacer realidad este sueño?

George Whitesides así lo cree: "Esto supone una transformación fundamental para la humanidad", me dice.

"Realmente pienso en nuestros clientes como pioneros, abriendo la nueva frontera", explica.

"En primer lugar, a todo el mundo le gustaría llegar a su destino más rápidamente, y otra razón es que no estaremos echando humos a la atmósfera durante 12 horas, así que podría haber beneficios medioambientales en ello".

Pero pocas personas van a pagar US$250.000 o incluso US$95.000 por un vuelo a San Francisco, no importar lo rápido que sea.

Las compañías de turismo espacial cuentan con el argumento de que cuando la tecnología evolucione, los costos bajarán inevitablemente.

La historia de la aviación sugiere que esto es realmente cierto.

Viaje espacial
¿Cuánto estaría dispuesto a pagar por una vista como esta?

"La mayoría de las tecnologías al principio son financiadas por los tipos más ricos", dice Whitesides.

"Si miramos a los principios de la aviación comercial, el costo real ajustado de cruzar el Atlántico era de US$10.000, o si miramos a los primeros teléfonos móviles, su costo era de miles de dólares, mientras que ahora se pueden conseguir gratis si firmamos un contrato".

Ahora mismo, las compañías espaciales están solo en su primera generación de aviones cohete. En la décima generación, el viaje de un lugar a otro en la Tierra a través del espacio podría ser una realidad.

6. Dará una nueva visión de nuestro planeta

Está aceptado ampliamente que uno de los mayores logros del programa Apollo fue la visión de la Tierra desde el espacio.

El astronauta del Apollo 8 Bill Anders resumió el impacto de las imágenes capturadas por su misión.

"Hicimos todo este viaje para explorar la Luna", dijo, "y lo más importante que hicimos fue descubrir la Tierra".

Las imágenes nos situaron en nuestro lugar, una canica azul contra el telón de fondo de la nada.

Todos los astronautas que he entrevistado hablan sobre cómo ver la Tierra desde el espacio cambió su visión del mundo.

Así que, ¿se imagina qué sucedería si comenzáramos a enviar líderes políticos y de negocios al espacio en viajes de ida y vuelta?

¿Esa vista del mundo les cambiaría del mismo modo que afectó a los astronautas? Y como resultado, ¿podría influenciar las decisiones que toman en disputas fronterizas, contaminación o cambio climático?

Síganos en Twitter @bbc_ciencia

Contenido relacionado