Cuba: el auge de las redes sociales por SMS

  • 7 abril 2014

Si se camina por cualquier calle de La Habana se verá a cubanos pegados a su celular, igual que en cualquier lugar del mundo. La diferencia es que aquí no están conectados a Internet.

La popularidad de los dispositivos móviles en la isla puede resultar incomprensible para aquellos acostumbrados a estar siempre online.

Los teléfonos cubanos son solo semi-inteligentes, pero aquí la gente les saca el máximo partido: desde juegos y aplicaciones offline compradas en el mercado negro hasta las noticias recibidas por mensajes de texto.

La pasada semana la agencia de noticias Associated Press (AP) destapó cómo una agencia del gobierno estadounidense, USAid, lanzó una red social en Cuba usando SMS.

El objetivo, de acuerdo con la investigación de AP, era guiar a los usuarios de la red hacia una "transición democrática".

Pero, más allá de sus connotaciones políticas, la noticia subraya la importancia de los humildes SMS en Cuba mientras el resto del mundo parece que ya los dio de lado.

El vital SMS

"Cuando llegué a La Habana no tenía conexión a internet así que no sabía cómo decirle a mi papá que había llegado bien", asegura la turista mexicana Tatyana Escribano.

"¡Entonces me acordé de que podía enviar un mensaje de texto!", afirma, divertida, asegurando que incluso su padre se sorprendió al recibir lo que él también percibía como un anticuado SMS.

Cubacel
La empresa estatal Cubacel tiene el monopolio del servicio a celulares.

Pero en Cuba, el SMS está en la vanguardia tecnológica.

La necesidad de anuncios ha crecido con la llegada de la empresa privada y la competencia, pero las opciones publicitarias son limitadas en un país comunista cuyas calles y medios, controlados por el estado, están libres de comerciales.

Desde restaurantes a pastelerías, los responsables de los negocios han estado mandando mensajes de forma masiva, muchas veces generados de forma barata en el extranjero, con las últimas noticias y ofertas.

"Isaac Delgado estará con ustedes esta noche desde las 8", informaba un famoso lugar de baile por SMS recientemente. El único restaurante de curry de Cuba también solía mandar mensajes de forma regular.

Y los negocios que lleva el estado están empezando a adaptarse.

Sin internet

Sloppy Joe’s, que se hizo famoso por una novela del escritor británico Graham Greene, manda ocasionalmente mensajes a potenciales clientes.

"Es una forma de atraer a la gente, ofrecerles incentivos. Significa que saben lo que hacemos", le dijo el dueño del bar, Ernesto Izaga, a la BBC. "Nunca hicimos ningún estudio, pero creo que es una estrategia que funciona".

Conectarse a internet se está haciendo más fácil en Cuba. En el último año han abierto 137 centros de internet pero estar conectado en casa todavía tiene serias restricciones y el acceso en uno de esos centros o en un hotel cuesta entre US$ 4,50 y US$ 8 la hora, en un país donde el salario promedio es de unos US$20.

Los cubanos usan el celular principalmente para llamadas y mensajes de texto.

A pesar de esto, la conectividad a internet crece, así como la comunidad de blogueros, tanto los que están a favor como los que están en contra del gobierno.

Pero pagar por conectarse es prohibitivo para mucha gente, ya que lo que cuesta supone un cuarto del salario promedio mensual, así que las llamadas y SMS siguen siendo una forma de comunicación clave.

El servicio lanzado por la USAid de 2009 a 2012, ZunZuneo, mandaba mensajes principalmente sobre deportes o cultura. Actualmente en la isla existen algunos servicios que operan de manera similar y están pagados del gobierno cubano.

Un ejemplo es el sitio de noticias estatal Cubadebate, que por aproximadamente US$1 al mes envía a los usuarios los titulares del día.

Y a través de la web www.entumovil.cu, los usuarios pueden registrarse para recibir un amplio abanico de servicios desde los horarios de funciones de teatro hasta información del tiempo u horóscopos.

Existe incluso una red social básica llamada 'Buzón' a la que se puede acceder vía mensaje de texto y permite mandar mensajes de hasta 100 caracteres a los seguidores.

Activismo

Sin un fácil acceso a Facebook o Twitter, los SMS sirven a los activistas cubanos para operar en la isla. Aquellos que no tienen un teléfono con una tarjeta SIM de otro país, publican textos y fotos a través de Twitter vía SMS.

Cuando los disidentes son detenidos por la policía mandan mensajes sobre ello, pero se quejan de que las líneas de celulares suelen ser bloqueadas por el gobierno o que los mensajes no llegan a su destinatario.

Aun así, a pesar de una aparente abundancia de celulares en la Habana las estadísticas muestran que la posesión de líneas es limitada.

A los cubanos solo se les permitió tener celular a partir de 2008 y hoy la compañía estatal Cubacel tiene tan solo 1,2 millones de suscriptores, lo que supone el 11% de la población.

En la mayoría de los mercados en desarrollo, donde la competencia feroz es la norma, los expertos aseguran que el porcentaje de penetración de teléfonos móviles ronda el 75%.

Los costes son un factor a tener en cuenta. Las llamadas cuestan 35 céntimos el minuto y los mensajes dentro del país solo 9, pero cuesta US$ 1 mandar mensajes al extranjero.

Así que muchos cubanos consiguen el dinero para sus teléfonos de familiares que están fuera de la isla.

Recargar el celular desde afuera

Tan sólo el mes pasado la firma irlandesa Ezetop procesó US$ 4 millones en crédito de celulares para Cuba, o aproximadamente 160.000 transacciones.

Hay servicios que permiten que ciudadanos en el extranjero carguen crédito a móviles cubanos.

La compañía es una de muchas que permite a usuarios comprar crédito en el extranjero para celulares de la isla.

"Es uno de los mercados más interesantes en los que trabajamos, porque la necesidad es tan alta", dice a la BBC el director de la compañía Mark Roden, quien señala que una gran parte del crédito se usa para llamadas y mensajes dentro de la isla.

Roden espera que el negocio crezca ahora que por primera vez se les ha permitido a los cubanos acceder a sus emails en el teléfono.

El servicio podría cambiar la forma en la que se usan los celulares en la isla, y podría provocar que los correos electrónicos tomen el lugar de los mensajes de texto.

Pero por ahora parece que los celulares cubanos seguirán siendo semi-inteligentes, aunque los cubanos hayan demostrado poder usarlos con mucho ingenio.