El Kike Plancarte, el narco que asesinaba por "castigo divino"

  • 1 abril 2014
Enrique Placarte Solís
Las autoridades presentaron varias pruebas que confirmaron la identidad de Enrique Plancarte Solís, entre ellas la comparación de sus rasgos faciales vivo y muerto.

Una de las canciones que le fueron escritas dice que el número dos del cartel de Los Caballeros Templarios, Enrique Plancarte Solís, siempre tenía su pistola lista "por si se da la situación o algo no sale bien".

Y eso parece haber ocurrido ahora: la Secretaría de Gobernación confirmó que El Kike, como se le conocía, fue abatido durante un enfrentamiento con efectivos de la Marina en el municipio de Colón, Querétaro, en el centro de México. Plancarte disparó su pistola cuando trató de escapar del cerco militar que le rodeaba.

El personaje era "el líder financiero" del cartel, según dijo Monte Alejandro Rubido, comisionado Nacional de Seguridad.

Con la muerte de Enrique Plancarte, ahora en la estructura de mando de Los Templarios la principal cabeza visible es el profesor Servando Gómez, La Tuta, a quien grupos de autodefensa en Michoacán aseguran que lo tienen ubicado.

Desde febrero El Kike abandonó el estado para huir de la persecución de soldados, marinos y policías federales. Sin embargo fue localizado en Colón después de que un familiar suyo fue detenido por las autoridades.

La operación para capturarlo se inició desde el domingo cuando soldados y marinos establecieron una vigilancia especial en el pueblo de Colón. Al día siguiente se conocieron las versiones sobre la muerte de Plancarte, pero las autoridades rechazaron confirmar la noticia hasta verificar completamente su identidad.

Es algo que las autodefensas ya habían solicitado. José Manuel Mireles, uno de los voceros de los guardias comunitarios -también conocidos como autodefensas- exigió una prueba de ADN para identificar a Plancarte Solís pues “esa gente tiene la costumbre de resucitar”, dijo en entrevista con Noticias MVS.

"Castigo Divino"

Enrique Plancarte Solís era uno de los fundadores de La Familia Michoacana, un cartel de narcotráfico que apareció públicamente en 2006 para enfrentar a Los Zetas, de quienes eran aliados.

Hasta ese momento El Kike era agricultor y empresario en el municipio de Apatzingán, donde nació en 1970. En poco tiempo escaló posiciones en el cartel, al cual se acercó por invitación de su tío Dionicio Loya, El Tío, quien a su vez era el jefe de relaciones públicas y políticas de la organización.

La Familia se rompió en 2011, cuando el gobierno del expresidente Felipe Calderón anunció la primera muerte del líder del grupo, Nazario Moreno, El Chayo, quien recientemente fue abatido.

Plancarte Solís, La Tuta y otros jefes fundaron entonces Los Caballeros Templarios, una de las organizaciones de narcotráfico más violentas del país.

En ese cariz contribuyó El Kike, a quien las autoridades reconocen como el jefe de los sicarios que se enfrentaron a militares, policías y grupos de autodefensa.

Los guardias comunitarios aseguran que Plancarte ordenó el asesinato de muchas personas e incluso algunos casos fueron parte de un ritual semirreligioso, una práctica común dentro de Los Templarios.

Algunos periódicos locales como El Universal y Reforma han dicho que El Kike utilizaba la violencia como "un castigo divino" y recientemente uno de sus sobrinos fue acusado de asesinar niños para vender sus órganos.

La Barbie Grupera

Casa de Enrique Plancarte Solís en Michoacánb. Foto: AFP/Getty
Piscina techada en una de las casas en Michoacán de El Kike Plancarte

Los Caballeros Templarios, y especialmente Plancarte Solís, tenían un control absoluto de decenas de municipios de Michoacán según reconocieron autoridades locales.

El Kike se presentaba como un empresario dedicado a vender cemento, ladrillos, varillas y otros materiales de construcción sobre todo a las alcaldías de la región conocida como Tierra Caliente, en el sur del estado.

Pero su verdadera actividad, el tráfico de drogas y la extorsión le generó una enorme riqueza, a tal punto que la Oficina de Control de Bienes del gobierno de Estados Unidos le incluyó en su lista de personas con quienes se prohibe hacer negocios en su país.

Sus hijos, Melissa y Enrique, son cantantes de música de banda, un género que surgió en el norte del país y que utiliza tambores e instrumentos metálicos.

Muchos grupos de esta corriente musical suelen interpretar "narco corridos", canciones que exaltan a líderes de carteles del narcotráfico. Los hijos de El Kike grabaron varias de estos temas, algunos incluso dedicados a su padre.

Melissa es conocida como La Barbie Grupera y a su hermano le llaman El Príncipe de la Banda. Ambos han grabado varios discos y recientemente hubo un escándalo en los medios cuando se supo que la chica utilizó el Palacio de Justicia de Michoacán como locación para uno de sus videos.

Cuando se conocieron las primeras versiones sobre la muerte de Enrique Plancarte, La Barbie publicó en su cuenta de Facebook: "Nadie es eterno en el mundo".