El épico malentendido del accidente aéreo en Canarias

  • 28 marzo 2014

Estaba en el mar, flotando a lo lejos. Para los testigos, no cabía duda: se trataba de un avión de pasajeros que estaba en el mar en un punto no lejano al aeropuerto de Gran Canaria, en las Islas Canarias.

Javier Celard
Desde la costa parecía un avión, porque es un avión (el fuselaje).

Los servicios de emergencia de la ciudad española no tardaron en recibir la llamada de un ciudadano que aseguraba ser testigo de un accidente aéreo.

Después, la torre de control del aeropuerto llamó a los servicios de emergencia: el último avión que había despegado había reportado una aeronave flotando en el agua, para más señas, amarilla, como las de la empresa Tui.

Rápidamente se dispararan los protocolos de seguridad y despegaron helicópteros de rescate.

Después, los servicios de emergencia lanzaron la noticia a sus 53.600 seguidores de la red social Twitter: "Control Canarias confirma caída al mar de avión a 2 millas costa #GranCanaria a la altura de Jinamar. Se desconoce el número de pasajeros".

Las redacciones de los medios de comunicación estallaron. La BBC lanzó una alerta que se pudo leer en celulares de todo el mundo: "Un avión cae al mar cerca de la costa de las Islas Canarias, España, según reportes".

Con la búsqueda del vuelo 370 de Malaysia Airlines copando titulares, todo el mundo está hipersensible con los accidentes aéreos. Más en Canarias, precisamente el día en que las islas recordaban el 37 aniversario del mayor accidente de la historia, un choque de dos Boeing que dejó 583 muertos en el aeropuerto de Los Rodeos, Tenerife.

Pero en los radares del aeropuerto de Gran Canaria no faltaba ninguna aeronave.

Y es que, se trataba de un malentendido épico. Lo que parecía un avión era en realidad un remolcador arrastrando una gabarra.

#GranCanaria

¿Pero cómo pudo suceder un malentendido así?

La ministra de Fomento, Ana Pastor, presente en Gran Canaria durante el incidente, explicó que los servicios de emergencia se activaron por la llamada de un ciudadano que aseguraba estar viendo un avión en el agua.

"No coincidía con la realidad y eso ha sido todo", dijo Pastor, horas después, ya en la vecina isla de Tenerife.

Los servicios de emergencia aseguran que sólo lanzaron la noticia después de la llamada del centro de control del aeropuerto en que solicitaban movilizar todos los recursos.

El primer aviso hablaba de un Boeing 737 flotando en el agua. Una segunda llamada reportaba el avistamiento por parte de un piloto de un avión en el agua.

Y en la tercera, el interlocutor estimaba que, por el tamaño, la supuesta aeronave que estaba en el mar podría llevar unos 190 pasajeros a bordo.

No fue hasta la cuarta comunicación telefónica que se aclaró que era una falsa alarma.

Dieciocho minutos después del mensaje que dio la alerta en Twitter, la misma cuenta oficial de los servicios de rescate rectificaba: "Recursos en el lugar sobrevolando la costa #GranCanaria confirman que no existe accidente de avión. Se trata de un remolcador con embarcación".

Pero la noticia ya había dado la vuelta al mundo.