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Los momentos más dramáticos del juicio a Oscar Pistorius

Última actualización: Viernes, 14 de marzo de 2014
Reeva Steenkamp y Oscar Pistorius

Pistorius está acusado de matar deliberadamente a su pareja Reeva Steenkamp.

Los primeros diez días de juicio contra Oscar Pistorius -el atleta paralímpico sudafricano acusado de asesinar a su pareja, la modelo y actriz Reeva Steenkamp- ha arrojado testimonios reveladores sobre su vida y gráficas imágenes y descripciones del escenario sangriento.

Pistorius, que alcanzó la fama compitiendo con prótesis especiales en los 400 metros planos de los Juegos Olímpicos de Londres, no niega haber disparado contra la puerta de un baño detrás de la cual estaba Steenkamp encerrada la madrugada del 14 de febrero de 2013, el día de los enamorados.

Sin embargo, asegura que lo hizo en defensa propia contra lo que creía eran ladrones que habían entrado a su casa tras despertar confundido y asustado por ruidos.

La fiscalía busca probar que el atleta mató intencionalmente a su novia tras un acalorado altercado que tuvieron esa noche.

El juicio se inició el 3 de marzo en la ciudad de Pretoria. A continuación BBC Mundo presenta los momentos más dramáticos del proceso.

"Gritos horribles"

Los primeros dos días empezaron con el testimonio de los vecinos y un guardia de seguridad del complejo de viviendas cerrado donde vive Pistorius.

Michelle Burger dijo que escuchó a una mujer gritar antes de escuchar disparos, lo que podría indicar que la pareja estaba peleando.

"Unos gritos horribles de mujer que luego pidió ayuda. Después escuché cuatro disparos. También gritó un hombre y pidió ayuda tres veces", declaró Burger conmocionada añadiendo que estuvo muy asustada y que sigue traumatizada por la experiencia.

Barry Roux

El abogado defensor cuestionó agresivamente el testimonio de los vecinos.

Su esposo corroboró el testimonio de Burger pero no pudo ser específico sobre el número de tiros.

El abogado defensor, Barry Roux, cuestionó la discrepancia entre los dos testimonios y sugirió que el baño no tenía ventanas que dieran hacia estos vecinos, así que no hubieran podido distinguir si los gritos eran de Steenkamp o de Pistorius.

No obstante, otra testigo, Estelle van der Merwe, dijo haber escuchado una pelea una hora antes de oir disparos, apoyando la idea de que hubo una pelea previa a las detonaciones.

El doctor Johan Stipp, también vecino, se despertó con los disparos y gritos de una mujer. Entró a la casa y vio a Pistorius rezando al lado del cuerpo de Steenkamp y metiéndole la mano en la boca aparentemente para que respirara.

Según Stipp, lo primero que le dijo Pistorius fue: "Le disparé, pensé que era un ladrón".

Afición por las armas

Según una corresponsal de la BBC en Pretoria, a lo largo de los días, el tribunal se fue formando una imagen de la vertiginosa vida de Oscar Pistorius, rodeado de armas, autos deportivos y mujeres bellas. También de un aparente menosprecio por la policía.

Su amigo, Darren Fresco, dijo a la corte que Oscar Pistorius tenía "un gran amor por las armas" y habían ido juntos al polígono de tiro. Como había estado rodeado de éstas por mucho tiempo lo consideraba competente en el uso de armas.

Más significativo aun, describió dos incidentes en los que estuvo presente cuando Pistorius disparó en público.

La pistola encontrada en la escena del crimen

La pistola encontrada en la escena del crimen dispara balas que causan el máximo daño a los tejidos.

Una de las ocasiones fue en un restaurante, donde el atleta disparó una pistola debajo de la mesa, haciendo un gran ruido. La bala, o una astilla desprendida por esta, rozó el dedo del pie de otro acompañante.

Fresco afirmó que su amigo le pasó el arma por debajo de la mesa y le rogó que asumiera la responsabilidad del disparo. "Por favor, hay mucha atención de los medios sobre mí en este momento", dijo según el testimonio.

El otro incidente sucedió cuando un policía detuvo el auto del acusado por exceso de velocidad. En esa ocasión, la ahora exnovia de Pistorius, Samantha Taylor, también se encontraba presente.

Fresco y Taylor coinciden en que Pistorius se puso furioso cuando el policía lo reprendió por un arma que estaba en el auto.

Al alejarse, Pistorius estaba molesto y ansioso, indicó Taylor y quería buscar un semáforo para darle un balazo. Finalmente disparó dentro del auto a través del techo descapotado y, a pesar del estruendo, se echó a reír.

Darren Fresco añadió que a Pistorius le gustaba manejar rápido, una vez alcanzando 200 kms/hora y tomando una foto del velocímetro como prueba de esto.

La puerta y el baño

A pesar del testimonio de los testigos, que a primera vista podrían perjudicar al acusado, los analistas estiman que el caso se decidirá en torno a la evidencia forense.

En ese sentido, la puerta a través de la cual se hicieron los disparos se trajo a la sala del tribunal al igual que una réplica del baño donde estaba tendido el cuerpo de Reeva Steenkamp.

Juicio de Pistorius

El experto forense hace una demostración con la puerta del baño.

La puerta tiene cuatro agujeros de bala y las marcas de impactos producidos por un bate de cricket con el que, según el testimonio de Pistorius, intentó derribarla para entrar en el baño una vez se dio cuenta de que había confundido a su novia con ladrones.

La defensa sostiene que hay marcas hechas por los golpes de las prótesis del atleta. La secuencia de los hechos que defienden es que Pistorius primero hizo los disparos sostenido en sus muñones, luego se colocó las prótesis para patear la puerta, y con ellas puestas, estar bien erguido para golpear con el bate.

Pero el experto forense de la policía, el coronel Johan Vermeulen, sostuvo que las marcas en la puerta no eran consistentes con alguien que tuviera la altura de Pistorius con las prótesis puestas.

Vermeulen hizo una demostración arrodillado en el piso para basar su conclusión de que el atleta estaba parado en sus muñones. La fiscalía presenta una versión de los hechos a la inversa: que el acusado primero intentó tumbar la puerta con el bate y después, aun sin las prótesis, hizo los cuatro disparos fatídicos.

Esa secuencia permite formular la intención que hubo de matar a Reeva Steenkamp.

Sin embargo, el abogado defensor Barry Roux, recalcó que la puerta tenía marcas de patadas y produjo una foto de Pistorius con las prótesis ensangrentadas.

Vómito

El juicio al deportista sudafricano está siendo televisado, no obstante, el material gráfico de la escena no se está transmitiendo al público.

Sin embargo, los que asisten al tribunal, así como el acusado, tienen esa evidencia a la vista que va acompañada de descripciones bastante perturbadoras.

En varias ocasiones, Oscar Pistorius perdió la compostura durante el testimonio forense y dos veces no pudo contener las ansias de vómito.

La primera vez fue cuando el patólogo que realizó la autopsia de Steenkamp, Gert Saayman, hizo una descripción de las heridas en el cuerpo de la modelo; en la cabeza, en la cadera y el brazo.

Pistorius vomitando

Varias veces, Pistorius tuvo ataques de náusea al escuchar el testimonio gráfico.

Todas, explicó, pudieron ser mortales por el tipo de balas en el arma de Pistorius, que se expanden en flor cuando penetran el cuerpo causando daños extremos a los tejidos.

El atleta se inclinó hacia adelante en su asiento y se cubrió la cabeza con las manos -como para protegerse- y empezó a vomitar.

Un funcionario de la corte le arrimó un tacho de basura con el pie y la juez suspendió el procedimiento para preguntarle si podía continuar y escuchar la evidencia presentada. Pistorius dijo que sí.

Pero cuando el detective Schoombie van Resnburg -el primer oficial en la escena- dio su testimonio, Pistorius volvió a tener un ataque de náusea.

Van Resnburg dijo que vio un rastro de sangre en las escaleras al entrar, seguido de charcos de sange cubiertos con toallas blancas. Mostró fotos de la casa ensangrentada y, en un momento, pasó una de Reeva Steenkamp muerta en el baño.

Pistorius vomitó varias veces y la juez ordenó que no se mostraran más.

Algunos críticos sostienen que las fotos de las escenas de un crimen siempre se muestran durante un juicio y no hacerlo es darle un trato preferencial a Pistorius por ser rico y famoso.

Se espera que este juicio llame a comparecer a más de 100 testigos. Está programado para tres semanas pero, por lo visto, podría extenderse.

Los juicios en Sudáfrica no tienen jurado, así que la suerte del atleta estará en manos de la juez quien además es asistida por dos asesores.

De ser encontrado culpable, el atleta de 27 años, un héroe nacional, podría enfrentar cadena perpetua.

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