La nueva fiebre en el Caribe que causa alerta

  • 7 marzo 2014
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Aedes aegypti
El mosquito que transmite la chikungunya es el mismo del dengue.

Se parece al dengue o al paludismo, pero no tiene nada que ver. Esta enfermedad empieza con una fiebre muy alta que puede durar tres días, seguida de un dolor intenso en las articulaciones. Se llama fiebre de Chikungunya y en noviembre pasado llegó a la región, muy probablemente para quedarse.

La chikungunya se trasmite por mosquitos y es originaria de África. Allí se mantuvo durante muchos años hasta que en 2005 aparecieron los primeros casos en el sudeste asiático y en regiones del Océano Índico.

Así que era cuestión de tiempo que llegara a América. La puerta de entrada: el Caribe.

Ya se han registrado casos en la Guayana francesa, y esta semana salió un informe no confirmado de un caso en México.

"Te pones bastante enfermo", le cuenta a la BBC el profesor Johan Giesecke, científico jefe del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades. "Y existe un pequeño riesgo de morir porque la infección puede llegar al corazón, el hígado e incluso a veces al cerebro".

Aun así, el experto no calificaría esta enfermedad de grave. "Pero tampoco diría que es suave".

Del brote en el Océano Índico, la isla de la Reunión fue la más afectada, en cuestión de un año se registraron 250.000 casos y 200 muertes.

Ahora, se estima que la chikungunya está en al menos la mitad de las islas del Caribe donde en total hay unos 2.500 casos confirmados o probables y se sospecha de otros 8.000.

Esto ha sucedido en cuestión de cuatro meses.

Embarazadas y mayores

Sri Lanka
La chikungunya se ha propagado con rapidez por todo el mundo en la última década.

"Se trata de un evento importante cuando una enfermedad se mueve de un continente a otro", le dijo recientemente al New York Times el doctor James Hospedales, director ejecutivo de la Agencia de Salud Pública del Caribe en Trinidad. "¿Llegó para quedarse? Probablemente. Ese es el patrón que hemos observado en todas partes".

Los grupos de mayor riesgo son las mujeres embarazadas, puesto que la enfermedad puede afectar al feto, y las personas frágiles o de avanzada edad.

Quizás lo más molesto sea que una vez que haya pasado la fiebre, algunos experimentan mucho dolor en las articulaciones.

"Es bastante desagradable y dura varias semanas tras la infección, es debilitante por lo que hay que quedarse en cama", explica Giesecke.

Pero esto no es lo que le ocurre a la mayoría de las personas. Por lo general, quien se contagia de chikungunya sólo experimenta fiebre muy alta durante poco tiempo, con mucho malestar, y tras una semana se termina.

Además, según el experto, este mal sólo se sufre una vez. Pues el cuerpo se vuelve inmune.

Pero, ¿por qué esta enfermedad salió de África? Los movimientos poblacionales son la respuesta.

Con cada vez más personas viajando por todo el mundo, el riesgo de que aparezcan brotes de infecciones en zonas nuevas aumenta.

"La aparición de casos en América no es de sorprender, porque la gran propagación empezó en el Océano Índico (hace más de cinco años) y el año pasado hubo un brote grande en Filipinas. Así que el hecho de que el mosquito haya llegado a la región con tanta gente viajando no es una sorpresa", señala Giesecke.

Hacia otras latitudes

Reunión
Un brote en la isla de Reunión causó unas 200 muertes.

El especialista advierte que la enfermedad se puede propagar en el sur de Florida y la costa de Texas, en EE.UU., pues en esas zonas existe el mosquito que transmite la enfermedad, Aedes aegypti.

Este insecto también es portador del dengue y la fiebre amarilla.

La prevención de esta enfermedad puede ser un reto, pues el mosquito pica de día, con lo cual las mosquiteras de la noche no suelen servir de mucho.

"La única protección segura es repelente, manga larga y pantalones", señala Giesecke, quien considera que si bien parece ser algo sencillo, el calor del Trópico puede dificultar la tarea.

"Considerando las razones por la que las personas viajan a estos países -sol, buen tiempo y playa-, es poco probable que sigan estas recomendaciones".

Si bien las probabilidades de que se vean casos en Europa u otras regiones del norte es baja, no es imposible.

"La mayoría de las personas viajan a estas islas en invierno, y cuando regresan no hay mosquitos en Europa o Norteamérica. Esto es lo que ha protegido a estas regiones".

Pero el especialista agrega que si quienes viven en latitudes norte empiezan a viajar más en verano, entonces los mosquitos que transmiten la infección estarán esperando a los viajeros en casa cuando vuelvan.

De hecho, el experto cuenta que en 2007 hubo un brote en Italia. "Allí las autoridades pudieron contener la infección controlando la cantidad de mosquitos".

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