¿Como queda la carrera por la presidencia de Costa Rica con la renuncia de Johnny Araya?

  • 6 marzo 2014
Johnny Araya
Aunque Johnny Araya quedó segundo en la primera vuelta, en febrero.

Este miércoles Costa Rica experimentó una situación sin antecedentes en su historia reciente cuando el candidato del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), Johnny Araya, anunció su renuncia a la segunda ronda de las elecciones presidenciales a celebrarse el próximo 6 de abril.

Araya debía enfrentarse al historiador y politólogo Luis Guillermo Solís, del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), el favorito para resultar elegido al cargo que actualmente detenta Laura Chinchilla.

En un céntrico hotel de San José, Araya informó que suspenderá su campaña política y desistirá de su aspiración por convertirse en el presidente número 47 de Costa Rica.

"La política, que es la ciencia de realidades, tiene su propia lógica. La sensatez indica ahora, más que nunca, que hay que sopesar los elementos de la realidad y actuar en consecuencia. Por ello, con firmeza de ánimo hago saber mi decisión de concluir hoy esta campaña por la presidencia de la República", aseguró el candidato.

Araya, cuyo partido lleva ocho años en el poder, aseguró que tomó esta decisión tras percibir el "sentimiento de los costarricenses" y consultar "sondeos que miden las corrientes profundas de la opinión pública".

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Este miércoles, el periódico Semanario Universidad publicó una encuesta, elaborada por la estatal Universidad de Costa Rica, en la que, tras la primera ronda, Araya recibe un respaldo de apenas el 21 por ciento de los votantes, mientras que Solís recibe un 64 por ciento de la intención de voto.

A partir de su dimisión, Araya, quien fue alcalde de San José durante 22 años, desató una serie de especulaciones ya que la ley de Costa Rica impide oficialmente la renuncia de un candidato que esté participando en la segunda ronda electoral.

El presidente del Tribunal Supremo de Elecciones, Luis Antonio Sobrado, indicó a la prensa que la renuncia de Araya es "un hecho político, no jurídico". Así que, según Sobrado, las autoridades electorales de Costa Rica mantienen en firme las elecciones para el próximo 6 de abril y la papeleta incluirá las caras de Araya y Solís.

"De acuerdo con la constitución, Araya no puede renunciar. Así que esta es una renuncia que no es renuncia", explicó a BBC Mundo el analista político Manuel Rojas, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Costa Rica.

Rojas interpreta la decisión de Araya como el culminación de una campaña plagada de errores y como una muestra de que el PLN, considerado uno de los partidos más poderosos de Costa Rica, no tenía ni la maquinaria ni los simpatizantes que tanto los analistas, como la prensa y el público en general pensaban.

Sorpresa electoral

Luis Guillermo Solís
Luis Guillermo Solís ganó en la primera vuelta con casi el 30,6% de la votación, pero requería el 40% para hacer innecesaria una segunda vuelta.

Johnny Araya, un ingeniero agrónomo de 56 años, obtuvo el segundo lugar en la vuelta inicial de las elecciones presidenciales de Costa Rica que se celebraron el pasado 2 de febrero, al alcanzar el 29 por ciento de los votos.

La sorpresa de los comicios de febrero fue el profesor universitario Luis Guillermo Solís, del PAC, quien fue el más votado al recibir el 30 por ciento de los sufragios. Sin embargo, Solís no fue declarado presidente electo en ese momento ya que para vencer en primera ronda, en Costa Rica un candidato necesita al menos el 40 por ciento de los votos.

Tras las elecciones de febrero, Araya concedió una entrevista a BBC Mundo en la que afirmó que Costa Rica debía elegirlo a él y no a Solís por su trayectoria en la función pública y porque su equipo de trabajo era mejor. "Yo le puedo aportar al país más experiencia", aseguró entonces Araya.

Solís centró su campaña en prometer una actitud fuerte contra la corrupción.