Una Escocia independiente "no tendrá la libra esterlina"

  • 13 febrero 2014
George Osborne
Osborne dijo que no había "razón legal" para que el Reino Unido compartiera su moneda con una Escocia independiente.

El ministro de Finanzas de Reino Unido, George Osborne, advirtió este jueves que un voto a favor de la independencia de Escocia significaría que ese país tendría que abandonar la moneda común, la libra esterlina.

"La libra no es un activo que se pueda dividir entre dos países tras una ruptura, como si fuera una colección de discos. Si Escocia deja el Reino Unido, deja la libra esterlina", señaló.

Durante un discurso en Edimburgo, Osborne dijo que no había "razón legal" para que el resto de Reino Unido quisiera compartir la moneda con una Escocia independiente.

Añadió que la mayoría de los partidos políticos en el Parlamento británico compartían esa opinión.

La viceprimer ministro de Escocia, Nicola Sturgeon, acusó a Londres de querer "imponer su ley en Escocia".

"Esta es una posición que no tiene sentido. Es una posición táctica", agregó.

Alternativas

El referendo sobre la independencia se realizará el próximo 18 de septiembre y, en caso de que gane el Sí, el gobierno escocés aspira a mantener la libra esterlina como parte de una unión monetaria con el resto de Reino Unido.

Pero una unión monetaria formal, aseguró semanas atrás el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, requeriría una profunda integración fiscal y "ceder parte de la soberanía" recién adquirida.

"Se siente como un gran momento en la lucha por el futuro de Escocia", explica James Cook, corresponsal de la BBC para Escocia.

Si efectivamente Escocia decide independizarse y Londres rechaza una unión monetaria formal, hay opciones, señala Cook, puesto que el ministro principal escocés, Alex Salmond, ha defendido una de ellas en el pasado.

Hasta hace poco el Partido Nacionalista Escocés veía con buenos ojos a la moneda única europea, el euro.

Otra opción para una Escocia independiente sería mantener la libra pero sin ingresar en un union monetaria formal.

Sin embargo, economistas han advertido de que esta opción dejaría a Edimburgo sin influencia en las tasas de interés y podría presentar problemas con los préstamos.

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