El despido soñado: perder el trabajo al estilo finlandés

  • 8 febrero 2014
Empleado de Nokia saliendo de la sede tras enterarse de que iba a haber despidos.
Empleado de Nokia saliendo de la sede tras enterarse de que iba a haber despidos.

Durante el ocaso de la multinacional de comunicaciones y tecnología Nokia, que culminó con la venta de su división de teléfonos móviles a Microsoft en septiembre 2013, miles de empleados perdieron su puesto de trabajo. No obstante, esos "ex nokianos" han creado cientos de compañías nuevas gracias -en parte- a un nivel de apoyo muy finlandés de parte del empleador.

Uno de estos ex nokianos es Kimmo Koivisto.

Como muchos universitarios en Finlandia, lo que quería era trabajar en Nokia, la compañía más grande y exitosa del país.

Recuerda con afecto los cuatro años que pasó en la firma como parte del equipo de estrategia de investigación en Helsinki.

"Trabajar para Nokia era mi empleo soñado. Me divertía y el geek que tengo adentro disfrutaba de todo lo que estaba pasando", le dice a la BBC.

Lo que dejó de ser

En un momento, Nokia dominó el mercado mundial de celulares. También dominó la vida finlandesa.

Empleados de Nokia en Alemania protestan en 2008
El cierre de una fábrica en Alemania en 2008 provocó protestas.

Hasta 2012 fue el empleador más grande de Finlandia, con una nómina de 24.000 en 2000 en el país y otros 36.000 afuera.

Gozaba de un rendimiento neto operativo de US$11.000 millones al año y representaba el 4% del PIB del país.

Pero en 2007, Nokia empezó a perder terreno rápidamente ante la competencia de Apple y Samsung y sus tremendamente exitosos teléfonos inteligentes.

Para finales de 2013, el número de empleados en Finlandia se había reducido a 10.600, menos de la mitad. Los resultados operativos en 2012 dieron una pérdida neta de US$3.000 millones.

Koivisto se fue de Nokia por decisión propia, pero dice que para él ha sido difícil ser testigo del revés de la compañía.

"Nokia nos dio tanto. Uno realmente se desarrollaba allá, aprendía mucho y aprovechaba las oportunidades que ofrecía", lamenta.

"En pocos años, todo está desapareciendo. Es muy triste y duro ver lo que está pasando".

Ventanas y puentes

Ex nokiano Kimmo Koivisto (izq) y Matti Vanska, del programa Puente de Nokia
Koivisto (izq) se benefició indirectamente del programa que dirige Vanska (der).

En febrero de 2011, Nokia anunció que iba a remplazar su sistema operativo con el de Microsoft Windows. La compañía fue restructurada y redujo su personal.

Simultaneamente, lanzó el programa Puente, un plan que ofrecía ayuda financiera y entrenamiento a los empleados que estaban por partir.

"La compañía decidió -desde la junta directiva hasta la alta gerencia- que quería asumir la responsabilidad de la mejor forma posible, superando los límites legales", señala Matti Vanska, jefe del programa Puente, en conversación con la BBC.

El plan -disponible para 18.000 empleados en 13 países- le ayudó a la gente a encontrar un nuevo trabajo, ofreció entrenamiento para profesiones completamente distintas y asistió a empresarios a montar sus propias compañías.

En Finlandia, 5.000 personas recibieron ayuda y 400 nuevas firmas han sido creadas por unos 500 empresarios.

Mucho apoyo

Sede de Nokia en Espoo, cerca de Helsinki
Desde esta sede en Espoo, cerca de Helsinki, Nokia llegó a ser el mayor empleador del país.

Koivisto no puede beneficiarse de los fondos de Puente pues dejó a Nokia voluntariamente. Sin embargo, con otros dos ex nokianos que sí podían recibir ayuda lanzó Tellyo, una aplicación que le permite a la gente grabar y compartir instantáneamente clips de televisión.

Jakub Majkowski y Justyna Kowalska recibieron cada uno la cantidad máxima de US$34.000, que invirtieron inmediatamente en Tellyo.

Desde que empezó en enero de 2012, ha firmado acuerdos con cadenas en Finlandia, España y Polonia.

"La compañía nunca habría podido empezar sin el programa Puente", asegura Koivisto. "No podíamos creer que se podía conseguir tanto apoyo. Es una oportunidad increíblemente buena".

Usar lo que está en desuso

MeeGo, un sistema operativo que solía ser de Nokia
Nokia ha permitido que sus ex empleados aprovechen la tecnología que desarrolló.

Nokia no está dispuesta a revelar cúanto le ha costado el programa Puente pero dice que se cuenta en "decenas de millones de dólares".

Algunas nuevas compañías han incorporado tecnología licenciada por Nokia, con su permiso. Otras, como Jolla Mobile, le han dado vida a ideas que ya no eran consideradas parte de la estrategia de Nokia, como el sistema operativo MeeGo.

"Nos pareció que era la oportunidad perfecta para aprovechar a las personas, el recurso y los conocimientos y crear algo nuevo", dice el cofundador de Jolla, Marc Dillon.

Dillon planeaba trabajar en Nokia por el resto de su vida pero perdió su empleo después de trabajar durante 10 años para la compañía en San Diego. La mayoría de los 90 empleados de Jolla también trabajaban en Nokia.

Basada en un antiguo centro de investigación de Nokia en Helsinki, Jolla usó elementos de MeeGo para crear un nuevo sistema operativo llamado Sailfish y lanzó su primer celular en noviembre 2013.

Dillon le dijo a la BBC que "acuerdos y cosas" no le permiten revelar si su compañía recibió fondos de Nokia pero que no es uno de los inversores en Jolla.

"Lo más importante es que nos animaron y no nos bloquearon. Podrán haber dicho 'no', citando leyes contra la competencia o algo así. En cambio, les fuimos sinceros y ellos lo fueron con nosotros y pudimos tomar MeeGo y hacer algo con eso".

Fondos y crédito

Otra compañía a la que se le permitió llevarse tecnología desarrollada por Nokia y desarrollarla es PulseOn, que asegura haber creado el monitor de pulso para deportes más preciso y fácil de usar.

Nokia le dio a la compañía una subvención de decenas de miles de dólares y ayudó a tramitar una línea de crédico de un banco.

La subvención le permitió a PulseOn financiarse por 10 meses, dándole tiempo para desarrollar la tecnología antes de conseguir inversión de capital de riesgo. Ahora, la compañía tiene 13 empleados y lanzará su primer producto comercial este año.

"Habría sido difícil empezar de cero", dice Tero Mennander, uno de los cuatro accionistas ex nokianos de PulseOn. "Estamos extremadamente agradecidos de que nos dieran esta oportunidad".

Más valioso que el dinero

Algunos pueden pensar que Nokia ha hecho todo esto por sus antiguos empleados sólo para generar buena publicidad, pero Matti Vanska lo niega.

"Dijimos que la prioridad individual va primero, la prioridad de la comunidad, segundo, y los intereses de Nokia, tercero. Yo creo que al hacer lo correcto, Nokia también se beneficia, pero ese no fue el motor principal", asegura.

Ari Tulla y Tapio Tovalnenes son otros de los beneficiados. Establecieron una compañía llamada BetterDoctor (MejorDoctor) en San Francisco. Su aplicación le permite a los usuarios encontrar rápidamente un doctor local adecuado a su plan de seguridad social y el tipo de cuidado requierido.

Tulla dice que el programa Puente le dio a BetterDoctor "unas cuantas decenas de miles de dólares" pero piensa que el gesto vale más que el dinero.

"Nokia ha sido -y es todavía- una compañía finlandesa y si uno tiene en cuenta la psiquis finlandesa, es una cultura muy justa", señala.

"Cuando hacemos algo, siempre queremos llevarlo a término. Los finlandeses no se echan para atrás ni abandonan el barco; no es parte de la cultura, así que uno no esperaría eso de Nokia".

"En Estados Unidos, en una compañía como General Electric, es más posible que los empleados reciban un paquete -el sueldo de un mes- y se tengan que ir. Les cierran la puerta el día que los despiden".

"En Nokia había personas que sabían que iban a ser despedidos en seis meses pero pudieron quedarse en Nokia, con una dirección de email de Nokia, con una computadora de Nokia, pasando el tiempo postulando a nuevos puestos o empresas y Nokia les ayudó. Eso es muy justo".

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