El salvadoreño que dice haber pasado más de un año a la deriva

  • 3 febrero 2014
El náufrago a su llegada a Majuro
El hombre dijo ser salvadoreño, si bien había vivido 15 años en México.

Con el pelo largo, la barba poblada, una lata de refresco en la mano y una sonrisa. Así salió del barco que lo trasladaba a la ciudad más próxima el hombre que dice que pasó más de un año a la deriva en las aguas del océano Pacífico.

A su llegada este lunes a Majuro, la capital de las remotas Islas Marshall, el hombre se identificó como salvadoreño, si bien asegura que vivió durante más de 15 años en México.

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Desde allí, según dice, salió a pescar tiburones con un compañero mexicano el 21 de diciembre de 2012 en un barco que se averió, le informó a BBC Mundo el embajador de EE.UU. en las Islas Marshall, Thomas Ambruster, presente en su declaración.

Más de 13 meses y 12.000 kilómetros después, el pasado jueves, el hombre tocó tierra en un pequeño islote del Pacífico, el atolón de Ebon, en las Islas Marshall, y puso fin a un viaje que parece sacado de un guion de Hollywood.

Su compañero mexicano, asegura, falleció en el viaje.

Tocó tierra delgado, vestido únicamente con ropa interior carcomida y desorientado pero en aparente buen estado de salud y se identificó ante las autoridades de las Islas Marshall como José Salvador Alvarenga.

"Dice que sobrevivió comiendo pequeños peces y tortugas", explica Ambruster.

Una vez en la ciudad, en su primera parada del viaje de vuelta, la embajada estadounidense ayudó a traducir al náufrago que, desde su llegada a las Islas Marshall se tuvo que comunicar con gestos y dibujos porque no hablaba inglés y ningún vecino de Ebon entendía español.

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12.000 kilómetros

Mapa de las Islas Marshall
Las Islas Marshall están en el Pacífico en la región de Micronesia.

La historia del náufrago se conoció el pasado viernes después de que un estudiante de antropología noruego llamase con el único teléfono del islote a la capital para dar la noticia, que no tardó en divulgar la prensa.

Ola Fjeldstad, que hace una investigación en el atolón de Ebon, le relató a la BBC cómo un grupo de vecinos vio al hombre llegar en un barco de fibra de vidrio de unos siete metros y se acercaron a rescatarlo.

"El barco estaba lleno de conchas y otros animales marinos. Tenía una cría de pájaro, una tortuga muerta, algunos cascarones de tortugas y restos de pescado", dijo Fjeldstad.

El investigador asegura que Albarenco le contó cómo, en los momentos en que no llovía y carecía de agua dulce, sobrevivió bebiendo sangre de tortuga.

Una vez en tierra firme, el náufrago fue acogido por los vecinos que también le prestaron ropa limpia y lo alimentaron hasta que el domingo llegó un barco del gobierno para trasladarlo a la capital.

Tras 22 horas de viaje en los que recorrió los más de 320 kilómetros que separan el atolón de la capital, las autoridades pudieron tomarle este lunes las primeras declaraciones.

"Estaba muy coherente y pudo responder a las preguntas del gobierno de las Islas Marshall y del personal médico. Caminaba con algo de dificultad y fue llevado al hospital para que le pudieran hacer una revisión", señala el embajador estadounidense.

Según Ambruster, el hombre deberá permanecer 24 horas en revisión médica.

Mientras tanto, explicó el diplomático, ya se informó a las autoridades de México, de donde supuestamente salió el hombre, para comenzar el proceso de repatriación.

Islas de náufragos

Marshall
No es la primera vez que llega un náufrago a las islas Marshall pero ninguno había estado tanto tiempo a la deriva.

Pese a que los habitantes de estas pequeñas islas del Pacífico están acostumbrados a la llegada de náufragos, esta historia supera todo a lo que los poco más de 50.000 habitantes de las Islas Marshall están acostumbrados.

Según le dijo a BBC Mundo el editor del Marshall Islands Journal, Giff Johnson, los marshaleses han visto llegar a las islas a muchos náufragos que han pasado días, semanas e incluso meses en el mar.

"Es increíble cómo esos tipos pueden sobrevivir en pequeñas embarcaciones, pero 13 meses, ¡va más allá de lo que se puede imaginar!", señala.

Hasta ahora, explica Johnson, el caso más largo que se recuerda en la zona es el de los tres pescadores mexicanos que llegaron en 2006, tras pasar nueve meses a la deriva en el Océano Pacífico.

Los hombres salieron a cazar tiburones, pero pronto el motor de su lancha se averió y la corriente los arrastró mar adentro. Recorrieron 8.500 kilómetros de distancia hasta ser rescatados por un bote atunero que los llevó a las islas.

De confirmarse la versión que el náufrago contó a este lunes a las autoridades, se trataría de una historia muy parecida a la de los tres pescadores mexicanos.

Pero esta odisea es más larga y en solitario.