¿Por qué los independentistas catalanes envidian a Escocia?

  • 17 enero 2014
Independentistas catalanes
Según encuestas, el apoyo a la independencia de Cataluña supera el 50%.

El pueblo de Sant Pere de Torelló, en las estribaciones de los Pirineos, al norte de Barcelona, suele engalanarse con los colores de la comunidad autónoma de Cataluña.

La bandera roja-azul-dorada -la estelada (en castellano "la estrellada")- distintiva del movimiento para obtener su independencia de España, ondea en las ventanas, balcones y tejados de todas sus calles.

La bandera también se encuentra izada en el ayuntamiento de esta comunidad de 2.500 habitantes cuyo alcalde fue el primer funcionario local de Cataluña en declarar la zona como territorio libre catalán, lo cual implica el envío de los impuestos locales a la capital catalana, Barcelona, en lugar de enviarlos directamente a Madrid.

Se trata de un rechazo simbólico a la herencia española del pueblo en favor de una explícita identidad nacional catalana.

"Es una cosa pequeña", dice Griselda Castells, asesora del alcalde, "pero por años hemos tratado de explicar a España que necesitamos acciones, pero nada cambia".

"Ahora el gobierno de España puede ver que esto es real, este sentimiento que tenemos. Es una cosa pequeña pero importante para nuestra ideología, para nuestro sueño de que Cataluña sea independiente".

En los últimos años se ha producido un aumento dramático en el apoyo a la independencia de Cataluña.

El pasado mes de diciembre, los partidos catalanes favorables a la celebración de un referendo sobre esta cuestión, entre los que se cuentan los grupos actualmente en el gobierno de la región, presentaron un acuerdo sobre las dos preguntas que se plantearían en una eventual consulta: "¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado? Y si es así, ¿independiente?".

Desde ese momento, el debate sobre el derecho de Cataluña a celebrar esa votación se ha convertido en un tema central de la política española.

Este jueves, el parlamento catalán aprobó por casi dos tercios pedir a Madrid la transferencia de las competencias para convocar la consulta independentista.

El movimiento por la independencia de Cataluña tuvo un punto de inflexión, según los analistas, en septiembre de 2012, cuando una manifestación a favor de la separación en Barcelona atrajo a más de un millón de personas. Desde entonces, las encuestas de opinión frecuentemente ubican el apoyo a la ruptura con España por encima del 50%.

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Separatismo escocés

El presidente del gobierno regional de Cataluña, el independentista Artur Mas, uno de los promotores de la consulta, dice que se llevará a cabo en noviembre.

El gobierno español, sin embargo, ha dicho que la medida es ilegal y que el referendo no seguirá adelante.

Artur Mas
Artur Mas dice que, en caso de que el gobierno español bloquee el referendo, convocarán a nuevas elecciones.

El enfrentamiento se encuentra en marcado contraste con la situación en Escocia, con el que Cataluña es frecuentemente comparado. Allí, el independentista Partido Nacional Escocés obtuvo la mayoría en el Parlamento de Escocia y anunció planes para la realización de un referendo que tendrá lugar en septiembre. Se llegó a un acuerdo con el gobierno británico para el momento de la consulta y la pregunta sería: "¿Debe ser Escocia un país independiente?"

Tanto el gobierno de Reino Unido como la campaña antiindependencia "Better Together" (Mejor Juntos) han dicho que van a respetar el resultado del referendo.

"Nosotros envidiamos un poco lo que está ocurriendo en Reino Unido", dice Artur Mas. "Lo que queremos es un acuerdo con las instituciones españolas".

"Nuestro objetivo es alcanzar este acuerdo, pero la diferencia es que en España, el gobierno central dice que usted no tiene derecho a votar".

Le pregunté: ¿Preferiría estar tratando con el primer ministro británico, David Cameron, en lugar de con el actual gobierno español?

"Por supuesto", dijo. "Bueno, no exactamente con David Cameron sino con la mentalidad británica. Es decir: si usted tiene una nación, Escocia o Cataluña, y tiene en esa nación una amplia mayoría de la población pidiendo un referendo, verdadera democracia, ¿qué debería hacer usted? Usted debe sentarse en una mesa, llegar a un acuerdo y dejar que la gente vote. Esta es la forma británica. Y yo desearía que España fuera exactamente lo mismo, con la misma mentalidad".

Pero España no es Reino Unido y Cataluña no es Escocia. Escocia y Cataluña tienen poblaciones de tamaño similar: 5 millones y 7,5 millones, respectivamente.

Independentista escocesa
En septiembre se realizará el referendo sobre la independencia de Escocia.

Escocia aporta poco más del 8% del total de impuestos recaudados en el Reino Unido (excluyendo petróleo y gas), aproximadamente la misma proporción que el tamaño de su población.

Pero Cataluña es la región más rica y económicamente más productiva de España y representa aproximadamente una cuarta parte de los impuestos recaudados en España, mucho más que su parte de la población de España, aproximadamente un 12%. Esta disparidad ha contribuido a impulsar el aumento del apoyo a la independencia.

Advertencia de Madrid

Hay una diferencia clave adicional entre Escocia y Cataluña. En Escocia, el Partido Nacional Escocés ha hecho campaña por la independencia como un asunto de principios desde que el partido fue fundado hace casi un siglo. El apoyo a la independencia se ha mantenido bastante sólido -más del 30%- durante décadas.

En Cataluña, el apoyo se ha disparado entre los adolescentes a más del 50% desde que comenzó la crisis económica actual, lo cual ha llevado a muchos activistas antiindependencia a argumentar que este reciente aumento es efímero, una anomalía, una respuesta de corto plazo a una crisis económica a corto plazo que a largo plazo podría tener consecuencias irreversibles.

Y a pesar de que una clara mayoría en Cataluña -cerca de tres cuartas partes de las personas, según recientes encuestas de opinión- quiere el derecho a votar sobre el asunto, una minoría quiere que España actúe para impedir que el referendo tenga lugar.

"España podría hacer muchas cosas", dice Fernando Sánchez Costa, miembro del parlamento catalán por el Partido Popular, el gobernante partido centro-derechista español. "Esperamos que no llegue a eso, pero podríamos, por ejemplo, suspender la autonomía de Cataluña. Nuestra constitución democrática nos da las herramientas para hacerlo. No sería necesario suspender al parlamento catalán. En Irlanda del Norte ocurrió algo similar hace pocos años. Algunas competencias fueron retiradas temporalmente. Esto podría suceder en Cataluña".

Muchos en Cataluña creen que eso sólo reforzaría aún más el apoyo a la independencia.

Artur Mas dice que está determinado a seguir adelante, pese a todo. "Permítame recordarles que acá celebramos elecciones democráticas hace un año. Las promesas electorales fueron muy claras y la gente nos eligió porque quería el derecho a ejercer esta opción. Debemos mantenernos ceñidos a nuestra promesa de realizar una consulta".

¿Y si España bloquea esa consulta? "Entonces convocaremos a nuevas elecciones, en 2016 a más tardar y esa elección se convertirá en el referendo sobre la independencia. No se puede convencer a los catalanes de que no tienen derecho a votar en esto. No se puede detener un movimiento democrático y pacífico como éste".

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