Las mejores frases de Nelson Mandela

  • 5 diciembre 2013
  • comentarios
Nelson Mandela
Nelson Mandela tenía el don de inspirar con sus palabras y muchas de sus frases pasarán a la historia.

La capacidad de Nelson Mandela de darle vida a su causa a través de la fuerza de sus palabras fue una de las armas más poderosas que lo acompañaron en su lucha por la igualdad en Sudáfrica.

BBC Mundo seleccionó algunas de sus frases más memorables.

Vea toda nuestra cobertura

Vivir y morir por la igualdad

"He luchado contra la dominación blanca y he combatido la dominación negra. He promovido el ideal de una sociedad democrática y libre en la cual todas las personas puedan vivir en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir, pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir".

(Conclusión del discurso de tres horas que leyó en su juicio en 1964, tras ser acusado de sabotaje y traición).

Tras las rejas

"El aspecto más inquietante de la vida en prisión es el aislamiento. No hay principio ni final, solo tu propia mente, que a veces resulta engañosa.

¿Fue un sueño o realmente sucedió?, uno se empieza a cuestionar todo. ¿Tomé la decisión correcta, valió la pena mi sacrificio? En la soledad, no hay nada que te distraiga de esas preguntas agobiantes.

Pero el cuerpo humano tiene una enorme capacidad de adaptarse a las circunstancias difíciles. He descubierto que uno puede soportar lo insoportable si es capaz de conservar el espíritu, incluso cuando el cuerpo te pone a prueba".

"Tener fuertes convicciones es el secreto para sobrevivir a las privaciones, tu espíritu puede estar lleno, incluso cuando tu estómago está vacío".

"Un hombre que le quita la libertad a otro hombre es prisionero del odio, está encerrado tras las rejas de los prejuicios y la incapacidad de ver más allá... a los oprimidos y a los opresores se les priva de su humanidad por igual".

(Sobre su estancia en la cárcel de Robben Island, extraído de la autobiografía de Mandela, "El largo camino hacia la libertad", 1994).

"Volveré"

"En nombre de la ley, fui tratado como un criminal... no por lo que hice, sino por lo que defendí, por mi conciencia.

Nadie en su sano juicio elegiría una vida semejante, pero llega un momento en que a un hombre se le niega el derecho a vivir una vida normal, en que sólo puede vivir la vida de un criminal, porque así ha decretado el gobierno que se haga uso de la ley”.

"La pregunta que queda por hacerse es: ¿es políticamente correcto seguir predicando la paz y la no violencia cuando tratamos con un gobierno cuyas prácticas nos han traído tanto sufrimiento y miseria a los africanos? No puedo y no voy a dar mi brazo a torcer mientras que ustedes, el pueblo, y yo, no seamos libres. Su libertad y la mía no pueden separarse. Volveré".

(Mensaje leído por su hija Zinzi en una reunión en Soweto en 1985).

En libertad

Nelson Mandela alzando su puño
Nelson Mandela el día de su liberación, el 11 de febrero de 1990.

"El cliqueo de las cámaras comenzó a resonar como si se tratara de una manada de bestias metálicas. Levanté el puño derecho y escuché un alarido. No había podido hacer eso en 27 años y me recargó de fuerza y de alegría".

(Describiendo su primer día de libertad tras años de prisión, en 1990. Extraído de la autobiografía de Mandela, "El largo camino hacia la libertad", 1994).

Paternidad

"Quizás estaba cegado a ciertas cosas por el dolor que me producía no poder cumplir con mi papel de esposo y padre de mis hijos.

Parece que el destino de los que luchan por la libertad es tener vidas personales inestables... ser el padre de una nación es un gran honor, pero ser el padre de una familia es una alegría mayor. Un trabajo que ejercí demasiado poco".

(Extraído de la autobiografía de Mandela, "El largo camino hacia la libertad", 1994).

Premio Nobel

"El valor de nuestra recompensa compartida es y debe ser medida por la paz que triunfará, porque la humanidad común que une a blancos y negros en una sola raza nos dirá a cada uno de nosotros que debemos vivir como los niños del paraíso...

Pero todavía hay algunos en nuestro país que erróneamente creen que pueden contribuir a la causa de la justicia y de la paz apegándose a los dogmas que sólo han traído desastres.

Esperamos que ellos también sean bendecidos con el razonamiento, lo suficiente para darse cuenta de que la historia no se puede negar y que la nueva sociedad no se puede crear mediante la reproducción de un pasado repugnante, por más de que se disfrace o se reconstruya".

(Al recibir el Premio Nobel de la Paz, compartido con el presidente sudafricano F.W. de Klerk en 1993).

Toma de posesión

"Nunca, nunca, y nunca más esta hermosa tierra volverá a experimentar la opresión del uno por el otro... El sol nunca se pondrá en un logro humano tan glorioso. Que reine la libertad. ¡Dios bendiga a África!".

(Discurso de investidura, 10 de mayo de 1994).

Inauguración del Mundial en Sudáfrica

"La gente de África aprendió la lección de la paciencia y de la resistencia en su larga lucha por la libertad. Que los premios otorgados por la Copa Mundial de la FIFA demuestren que la larga espera de su llegada a tierras africanas ha merecido la pena. Ke Nako (Ha llegado el momento)".

(Inauguración del Mundial de Fútbol en Sudáfrica, 2010).

Imagen pública

"Un tema que me preocupaba profundamente cuando estaba en la cárcel era la falsa imagen que involuntariamente proyectaba al mundo exterior, de ser considerado como un santo que nunca fui, incluso si se define a un santo como un pecador que sigue intentándolo".

(Extraído de la segunda autobiografía de Mandela, "Conversaciones conmigo mismo", 2010).