Suiza vota limitar el salario de los "peces gordos"

  • 22 noviembre 2013
Billetes de francos suizos
Las últimas encuestas de opinión revelan que la votación estará muy reñida.

Los votantes suizos decidirán este fin de semana en las urnas si aceptan estrictas leyes para limitar la remuneración de los ejecutivos.

Las medidas, de ser aprobadas, limitarían los sueldos de los altos directivos a no más de 12 veces el salario del trabajador peor pagado de la misma empresa.

La iniciativa está respaldada por la propuesta de las Juventudes Socialistas suizas 1:12, que se reunió las 100.000 firmas necesarias para convocar un referéndum.

Es la segunda vez este año que los suizos han votado sobre los salarios de los altos cargos. El pasado marzo la votación resultó en una abrumadora mayoría a favor de poner freno a las grandes primas, y prohibir las indemnizaciones por despido o salida de la compañía.

Ambas convocatorias reflejan el creciente descontento en Suiza por las revelaciones de que algunos de los principales ejecutivos del país están ganando más de 200 veces lo que sus empleados se llevan a casa.

A principios de este año, se supo que el gigante bancario suizo UBS había otorgado US$2,6 millones en primas. La cifra coincidía exactamente con las pérdidas del banco en 2012.

"En el último par de años, estos gerentes estaban realmente ganando mucho dinero... Demasiado", dice Corinne Fankhauser, de las Juventudes Socialistas.

"Por ejemplo, el director ejecutivo de Credit Suisse, llegó a ganar hasta 820 veces lo que sus empleados [peor pagados] fueron ganando. Así que son un poco una locura estos salarios. Queremos detener esto".

Parecer codicioso

Los jóvenes socialistas idearon algunas ingeniosas tácticas de campaña. Ofrecieron galletas de chocolate en la calle, diciendo a los transeúntes que podían tomar hasta 12 si querían.

Por supuesto, nadie lo hizo, porque nadie quería parecer tan codicioso. La misma actitud, argumentan los jóvenes socialistas, debería aplicarse a los salarios de los ejecutivos.

Pero mientras que los sueldos de varios millones de dólares pagados a los grandes bancos aparecen en los titulares, no son la imagen completa.

La verdadera columna vertebral de la economía suiza son los cientos de pequeñas y medianas empresas en todo el país. El esquema también les afectaría, y entre sus directivos las opiniones son dispares.

La calidad es "la prioridad"

Thomas Gerber es propietario y director ejecutivo de Amarena AG, una compañía de cocina y muebles. El negocio es pequeño, pero tiene clientes en cuatro continentes.

Gerber tiene ocho empleados y gana sólo 1,3 veces lo que su plantilla. Él no tiene ningún deseo de recibir más.

"Creo que es muy malo para la imagen de Suiza, para nosotros como fabricantes, si sólo aparecemos en los titulares por los exorbitantes salarios de los gerentes", explica.

"Suiza no es sólo un montón de grandes empresas, somos una sociedad. Creo que tenemos que volver a los productos de calidad... Son la parte importante de nuestro negocio, no los desmesurados salarios".

"Estúpidas resoluciones"

Campaña 1:12 de las Juventudes Socialistas suizas
Las Juventudes Socialistas suizas hicieron campaña para recorta la diferencia de salarios entre la patronal y los empleados.

Pero no todo el mundo comparte el punto de vista de Gerber. Muchos propietarios y gerentes temen que las restricciones propuestas puedan castigar a todas las empresas de Suiza, por los errores de unos pocos altos cargos.

En consonancia con la política de la empresa, Kurt Schaer, propietario y director de Biketec AG -que hace bicicletas con motor eléctrico-, gana alrededor de cinco veces lo que ganan sus empleados, y también él dice que no quiere más.

"Por supuesto que estoy en contra de salarios demasiado altos", insiste. "No es bueno para la imagen. Pero, básicamente, no queremos que el gobierno influya en las empresas. Es una decisión libre de los accionistas cuánto quieren pagar a la dirección y a los empleados", concluye.

Además, advierte Schaer, si se aprueba la iniciativa 1:12, le costaría tiempo y dinero a su empresa probar a los auditores públicos que Biketec está obedeciendo las restricciones salariales, algo que ya hace.

"Tendríamos que contratar a más personal en nuestro departamento de contabilidad", dice. Y añade: "Me gustaría invertir dinero en crear nuevos productos, nuevos mercados... Y no gastar dinero sólo por seguir algunas estúpidas resoluciones".

Salarios "en picado"

Igualmente, el gobierno suizo no está muy interesado en la propuesta 1:12, y señala que Suiza tiene una tradición relativamente exitosa de colaboración social entre empresarios y trabajadores.

"Nuestra forma de acordar los salarios ha dado lugar a una gran cantidad de buenos puestos de trabajo y muy bajo nivel de desempleo", afirma el ministro de Economía Johann Schneider-Ammann, quien agrega que no quiere "poner este valioso sistema en riesgo".

Anuncio Juventudes Socialistas
"Un salario 12 veces superior es suficiente", reza el anuncio de la iniciativa 1:12.

Algunos líderes empresariales también afirman que la limitación de los salarios de una manera tan extrema significaría que las principales empresas de Suiza no serían capaces de atraer a las personas mejor cualificadas, si no pueden pagar salarios más altos".

Pero este argumento no ha tenido mucho éxito, simplemente porque en los últimos meses, las encuestas demostraron que la sola mención de los desorbitados salarios de los altos ejecutivos irrita a los votantes suizos.

Lo que ha tenido más resonancia ha sido el argumento de que las empresas extranjeras podrían decidir no establecerse en Suiza, si triunfa la propuesta, algo que los opositores argumentan daría lugar a un aumento del desempleo y una disminución de los ingresos fiscales.

Las encuestas de opinión han estado muy reñidas, aunque la última llevada a cabo indica que los votantes pueden creer que una proporción de 1:12 es ir demasiado lejos.

Pero el hecho de que Suiza celebre siquiera un referéndum nacional, tan sólo unos meses después de poner coto a las bonificaciones, es un mensaje a los jefes de las grandes empresas donde los desmesurados salarios -así como 12 galletas- parecen, simplemente, pura codicia.