Nicaragua da un paso más hacia la reelección indefinida de Ortega

  • 6 noviembre 2013
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Cartel por la reelección de Ortega
Si se aprueba la reforma, Ortega podrá ser candidato en 2016.

El camino de Daniel Ortega hacia la reelección indefinida en Nicaragua se puede aclarar a partir de este miércoles, momento en que comienza el trabajo de la comisión especial que estudiará la propuesta de reforma parcial de la Constitución preparada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Según el gobierno, la reforma tiene como objetivo cambiar el régimen institucional del país por un modelo de democracia directa donde "el pueblo ejerza el poder".

Sin embargo, los críticos de la propuesta aseguran que se corre el riesgo de volver al pasado, e incluso hay quienes hablan de un regreso a la época del régimen de Anastasio Somoza, por la amplitud de poderes que la nueva Carta Magna le otorgará al presidente Ortega.

Así, apenas recién iniciado, el proceso de reforma ya genera divisiones.

¿Hacia un cuarto mandato?

La propuesta del grupo parlamentario sandinista contempla la reforma de 39 de los 202 artículos de la Constitución.

A la espera de la presentación formal del contenido de la propuesta, que tiene lugar en sesión plenaria de la Asamblea Nacional este miércoles, lo que ha trascendido a los medios y más eco ha recibido es la posible anulación del inciso A del artículo 147 de la Constitución, en el que se prohíbe la reelección presidencial.

La eliminación de este apartado permitirá a Daniel Ortega presentarse como candidato del FSLN a las elecciones de 2016, en las que aspirará a su cuarto mandato como presidente, tras su llegada al poder en 1979, y las posteriores victorias electorales de 2007 y 2011.

En opinión de Ada Esperanza Silva, docente universitaria nicaragüense, la reforma parcial pretende en realidad constitucionalizar lo que ya se ha estado haciendo. "La reelección ya es un hecho aunque haya sido de una manera -desde un punto de vista jurídico- muy cuestionable. El presidente ya fue reelegido en 2011", subraya Silva en entrevista con BBC Mundo.

"Esto es más una repetición de la historia de Nicaragua, donde los gobernantes reforman la Constitución para acomodarla a la realidad que ya están viviendo", añade.

Según René Núñez, presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, es prematuro sacar conclusiones o hacer algún tipo de lectura de la reforma.

"Con la presentación de la comisión especial que trabajará en la viabilidad de la reforma se da un primer paso, al que seguirá todo un proceso de consultas", le explica Núñez a BBC Mundo.

Mayor participación de los militares

Daniel Ortega
El presidente quiere instaurar un modelo de democracia directa en el país centroamericano.

Otro de los elementos que más preocupa a la oposición nicaragüense es la posibilidad de que los militares ocupen cargos públicos en instituciones del Estado, siempre que no sean cargos de elección popular.

El presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez, aclara a BBC Mundo que este punto está aún en discusión por cuanto se cree que no puede ser aplicable.

Sin embargo, Ada Esperanza Silva opina que es un peligro latente. En cualquier caso, agrega Silva, "lo que se está haciendo en la práctica con esta reforma es reforzar mucho más las atribuciones del presidente y cercar todos los controles para efectos de tener, a mi juicio, demasiada injerencia en todas las instituciones estatales".

Por su parte, el diputado liberal Wilfredo Navarro le dijo a la prensa que "no podemos estar hablando en contra o a favor de las reformas, porque recién están llegadas y sólo conocemos lo que los interesados políticamente están diciendo".

Mayoría sandinista

La comisión especial que estudiará la reforma está compuesta por siete diputados, cuatro de ellos oficialistas y los otros tres opositores, y es presentada oficialmente ante la Asamblea también este miércoles.

La diputada sandinista Alba Palacios, que presidirá la comisión especial, informó que el grupo no tiene un plazo determinado para dar su dictamen sobre la reforma, aunque el procedimiento oficial establece que la reforma se debata y, en su caso, se apruebe, en dos legislaturas (en dos años diferentes).

Ada Esperanza Silva, que formó parte del equipo que dio asesoría jurídica a la Asamblea Nacional durante la redacción de la Constitución de 1987, hace un paralelismo entre lo que sucede ahora y lo que ocurrió en aquel proceso.

"En aquel momento se trató de hacer un proceso de consulta", señala Silva. "Si se busca en la historia de hace 25 años, la consulta fue un proceso de meses, hubo lo que se llamó Cabildos Abiertos Constitucionales.

"Fue un proceso que usted me podrá decir que fue manipulado, controlado por el Frente Sandinista, que fue organizado con la gente que en aquel tiempo apoyaba la revolución, etcétera… pero se hizo un proceso de consulta de varios meses.

"Ahora, en el mes de diciembre se puede aprobar la reforma en primera legislatura y en el mes de enero en segunda legislatura", sostiene.

Una reforma parcial de la Constitución requiere una mayoría cualificada de 56 legisladores para ser aprobada. El FSLN cuenta con 63 escaños en la Asamblea, por lo que son pocos quienes dudan que la reforma saldrá adelante sin la necesidad de contar con el apoyo de aliados externos.

Aun así, el gobierno insiste en que el debate será abierto. Alba Palacios reiteró que la propuesta será consultada a un amplio espectro de instituciones y sectores políticos del país.

"Vamos a ver qué pasa", dice con recelo Ada Esperanza Silva, quien advierte que el éxito de la consulta depende de la amplitud con que se realice.

En tanto, el obispo de la diócesis de Managua, Leopoldo Brenes, manifestó que las reformas deben ser estudiadas y sometidas a consultas, y adelantó que a mediados de noviembre, éste será uno de los temas a discutir en la reunión de la Conferencia Episcopal.