El "Angel Rubio" y los prejuicios que amenazan a los gitanos

  • 24 octubre 2013
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Niña gitana (foto de archivo)

El misterio que rodea el caso del "Ángel Rubio" en Grecia ha llamado la atención sobre la difícil situación de millones de gitanos que viven en los márgenes de la sociedad en toda Europa.

Desde entonces esta comunidad ha estado bajo la lupa, y algunas organizaciones temen que se incrementen los prejuicios contra un grupo étnico que ya sufre de discriminación.

Durante una redada de la policía, el "Ángel Rubio" llamó la atención de las autoridades por no guardar parecido físico con quienes decían ser sus padres.

Las pruebas de ADN realizadas a la pequeña conocida como María demostraron que la pareja con la que vivía no eran sus progenitores. Y las sospechas se han mantenido a pesar de que ambos aseguran que la menor les fue entregada de modo legítimo por una madre que no podía cuidar de ella.

Ese tipo de exámenes también se llevaron a cabo en una niña en Dublín, Irlanda, debido a las diferencias físicas con sus padres. Sin embargo, en este caso las pruebas concluyeron que estaba viviendo con sus padres biológicos.

Luego trascendió que, inicialmente, la policía no había quedado conforme con el certificado de nacimiento y el pasaporte proporcionado por la familia.

Ambas historias, una en los límites occidentales de Europa y la otra en el este, implican a menores rubias con padres con otros rasgos étnicos. ¿Estamos ante casos en los que en principio se actuó con0 claros prejuicios raciales?

"No todas las comunidades gitanas tienen piel oscura; hay gitanos que tienen piel clara y ojos verdes", aclara Dezideriu Gergely, director del Centro Europeo por los Derechos de los Gitanos, con sede en Budapest, Hungría.

Gergely está preocupado por los peligros de la discriminación racial e insiste en que el caso de María en Grecia debe ser visto como algo inusual.

Afirma que, si bien puede ocurrir que los niños sean criados por familiares como los abuelos, es raro que sean educados lejos de sus familias biológicas.

"Definitivamente se necesita una respuesta. Algo no está bien y corresponde al juez investigar".

Lo que alarma a Gergely es que se estigmatice a toda una comunidad por un solo caso.

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Antiguos odios

El caso de María ha despertado un gran interés, sobre todo tras las desapariciones de dos niños británicos rubios: Madeleine McCann en Portugal, en 2007, y Ben Needham en la isla griega de Kos, en 1991.

Y las autoridades han internacionalizado la noticia al pedirle a Interpol que compruebe en 190 países si hay alguna posible coincidencia con el ADN de María, para evaluar si ha fue víctima de sustracción de menores o tráfico de personas.

Gergely cree que los más recientes casos pueden resucitar los antiguos odios y los mitos de bebés robados, ya que gitanos en comunidades ya marginadas -como en Serbia- se han quejado de una renovada discriminación racial. Y aclara que los mismos gitanos pueden ser víctimas de traficantes de niños.

"Es verdad que los gitanos son un grupo vulnerable debido a la pobreza extrema, los bajos ingresos y sus niveles de educación. Pero involucrarse en el tráfico de personas no nocesariamente está vinculado con factores culturales ni es inherente a una comunidad".

La organización de la ONU dedicada a la infancia, Unicef, le dijo a la BBC que las comunidades gitanas a menudo son utilizadas por los traficantes, ya que se las ve como "por debajo del radar de la sociedad".

Al menos que 3.000 niños en Grecia han caído en manos de organizaciones de trata de niños procedentes de Bulgaria, Rumania y otros países de los Balcanes, afirmó Unicef.

La mayoría de los casos no son secuestros, aclaró la organización de la ONU, sino la compra y venta de niños por unos pocos miles de euros.

Fuera del sistema

Familia gitana
Es común que los gitanos vivan en familias numerosas y extendidas.

Parte del problema en Grecia parece estar en el atrasado sistema de registro de menores.

Aun así, desde que a mediados de la década de 1990 la Unión Europea (UE) ha tratado de asegurarse de que todas las comunidades gitanas en Europa estén plenamente registradas.

La mayoría de los gitanos (cerca de 95%) se encuentran en asentamientos en la UE, y los casos de María y el de niña en Irlanda involucran familias en comunidades asentadas. En otras palabras, no hay razón para sospechar -en principio- que tienen problemas de documentos.

Pero a pesar de todos los esfuerzos para que las familias gitanas estén en bases de datos nacionales, muchos todavía están claramente fuera del sistema.

La pareja que registró a María, según las autoridades griegas, utilizó una identificación falsa y declaró seis nacimientos en menos de diez meses.

El Tribunal Supremo de Grecia ha pedido una revisión urgente en todo el país de los certificados de nacimiento emitidos desde 2008.

La orden advierte que el caso de María puede no ser el único: "Esto podría haber sucedido en otras partes de Grecia".

En Irlanda también hay preocupación por el sistema de registro, lo que ha preocupado a Siobhan Curran, coordinadora del Centro de Gitanos.

Ella ha sido testigo de las dificultades que enfrentan muchos de los 5.000 gitanos residentes en Irlanda para obtener beneficios sociales por lo que ve cómo los "estrictos criterios" necesarios para cumplir con lo que se conoce como "requisitos de residencia habitual".

La pobre alfabetización y el lenguaje también puede ser un problema para los gitanos en busca de un puesto de trabajo cuando tratan de inscribirse ante las autoridades fiscales.

Curran lo describe como un círculo vicioso en el que las familias no pueden obtener una tarjeta sanitaria porque no pueden demostrar que tienen derecho a una. Entonces, cuando no pueden llevar a un niño a un médico local para brindarle atención, llegan los trabajadores sociales.

"Los trabajadores sociales nos han contactado con graves problemas de protección infantil. Nos han dicho que en algunos casos no tienen más opción que poner a los pequeños en un régimen de cuidado especial para que tengan acceso a los servicios básicos".

Curran nos alerta contra el sensacionalismo periodístico en la cuestión gitana.

"Cualquier caso de protección de menores tiene que ser tomado en serio", dice. "Tenemos que cuestionar el punto de partida en el que se ve una conexión entre los gitanos y el tráfico de niños".