EE.UU.: ¿son los ataques con drones un crimen de guerra?

  • 23 octubre 2013
Avión estadounidense no tripulado
Los aviones estadounidenses no tripulados ya son comunes en la lucha contra al Qaeda y el Talibán.

El gobierno de EE.UU. defendió la legitimidad de sus ataques con aviones no tripulados en Pakistán y Yemen luego de que dos organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron los daños colaterales que estas operaciones armadas están provocando.

Específicamente hablan de la muerte de civiles, lo que lleva a preguntarse si ese daño colateral puede ser considerado un crimen de guerra, ya que se trata del asesinato de personas no vinculadas a hostilidades o a una campaña militar contra un objetivo específico.

La principal acusación, tanto de Amnistía Internacional (AI) como de Human Rights Watch (HRW), es que los ataques se están llevando a cabo fuera del marco del derecho internacional y que los daños colaterales son inaceptables.

Sin embargo, no hay cifras de parte de EE.UU. sobre el número de civiles muertos sino testimonios recogidos por AI y HRW en Pakistán y Yemen.

El gobierno estadounidense ha defendido el uso de los aviones, diciendo que los efectúa con un "cuidado extraordinario" para asegurarse que se ciñan a los parámetros del derecho internacional.

Letta Tayler, de HRW, dijo a BBC Mundo que "sin los números del gobierno de EE.UU. es casi imposible saber cuál es el nivel del daño colateral", a pesar de que está, en efecto, ocurriendo.

"El daño colateral puede ser aceptable bajo las reglas de la guerra, pero estamos hablando de muertes de civiles que pueden ser ilegales según el derecho internacional", dice Tayler. "Lo que nadie sabe es cuántos civiles murieron y cuántos de ellos eran inocentes o fueron muertos ilegalmente, porque las autoridades, sobre todo estadounidenses, no están dando toda la información".

"Crímenes de guerra"

Ya que no pueden tener cifras exactas, lo que ambas organizaciones han hecho es "revisar casos específicos y comprobar que sí hubo violaciones", afirma Tayler. Han pedido a los tres gobiernos información, pero no la han recibido.

"El presidente Obama nos dijo 'confíen en nosotros, estamos respetando la ley y las víctimas civiles son extremadamente raras', pero nuestras investigaciones sugieren que EE.UU. ha matado a inocentes", agrega, "decenas o mucho más en Yemen y posiblemente centenares en Pakistán".

Rachel Ward, de AI, explicó a BBC Mundo que su organización viene estudiando el uso de los aviones desde hace mucho tiempo. "EE.UU. los viene usando desde 2002 bajo un manto de secreto, por lo que exigimos al gobierno de Obama más información".

Ward señaló que algunos ataques con estos aviones "se han realizado fuera de la ley y pueden equivaler a crímenes de guerra", según el informe titulado: "¿Seré yo el próximo? Ataques con aviones no tripulados en Pakistán".

Mustafa Qadri, Naureen Shah, Letta Tayler y Andrea Prasow
El informe de Human Rights Watch se centra en las operaciones en Yemen.

El corresponsal de la BBC en Islamabad, M Ilyas Khan, indica que "la impresión general al hablar con ancianos y periodistas allí es que los ataques suelen ser precisos, con poco o ningún daño colateral". Agrega que "si las cifras de civiles muertos fueran tan altas, habría una indignación mucho mayor entre la gente y los medios locales".

"Este es uno de los problemas, especialmente en Waziristán del Norte, una de las zonas más remotas e inaccesibles", responde Ward.

"Lo que hicimos en AI fue ver 45 ataques con aviones no tripulados entre enero de 2012 y julio de 2013 y comprobamos la muerte de civiles", señala, "incluida una abuela mientras cosechaba verduras en el campo, rodeada por sus nietos, así como la de 18 trabajadores en una aldea mientras comían al final de su jornada, ocho de ellos instantáneamente y los demás en otro ataque".

Investigar

"Lo que exigimos al gobierno estadounidense es información sobre a quién están matando y por qué", añade. "El programa ha funcionado con mucho secreto, por lo que es imposible saber cuántos muertos ha habido y cuántos son enemigos legítimos".

Todo esto, mientras el primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, se encuentra en EE.UU., donde se reunió con el presidente Obama, a quien pidió poner fin a los ataques, porque -asegura- violan la soberanía de su país.

Pakistaníes protestan contra los drones
El uso de los aviones no tripulados ha sido motivo de tensión entre Pakistán y EE.UU.

Curiosamente, el gobierno estadounidense ha respondido a estos informes defendiendo su posición, pero no lo hizo con un informe previo de Naciones Unidas, que decidió ignorar.

La Casa Blanca manifestó su desacuerdo con las denuncias, defendiendo la legalidad de sus ataques y afirmando que los revisará cuidadosamente.

"Francamente no es suficiente", comenta Ward. "Queremos que respondan directamente las acusaciones formuladas en los informes y que investiguen las muertes documentadas en los mismos, así como que indemnicen a las familias afectadas".

Como dice Tayler, "si los ataques son ilegales, EE.UU. tiene la obligación de investigar y de exponer a los responsables".

Sobre las compensaciones a las familias, Tayler reafirma que es el deber de EE.UU., "como lo hace en Afganistán con pagos de condolencia; el sistema no es perfecto, pero es un paso importante en la dirección correcta, el reconocimiento del daño".

Protección

En el caso específico de Yemen, Tayler no considera que se trate necesariamente de una guerra, sino que "el nivel de hostilidades con al Qaeda y sus afiliadas en la península arábiga y Yemen existe, son una amenaza, pero no llega a ser un conflicto armado".

Avión no tripulado
Los defensores de los derechos humanos piden que el uso de los aviones sea respetando el derecho internacional.

Sin embargo, agrega, "reconocemos que el terrorismo es una lacra, que EE.UU. tiene una responsabilidad de proteger a sus ciudadanos y por tanto apreciamos la necesidad de responder a las amenazas; ni siquiera consideramos que el uso de los aviones sea ilegal, pero exigimos que se explique cómo se hacen los ataques y contra quiénes".

La clave, según Tayler, es "no matar civiles, para no alienar a quienes podrían ser aliados en la lucha contra el terrorismo".

"Ciertamente hemos visto eso en Yemen, donde la opinión pública está en contra de los ataques y teme más a EE.UU. que a al Qaeda".

Es obvio que el gobierno estadounidense emplea estos aviones para proteger a sus propios soldados y no exponerlos a los peligros del terreno.

"EE.UU., como cualquier país, tiene derecho a proteger a quienes están bajo su jurisdicción", dice por su parte Ward. "Pero lo deben hacer respetando el derecho internacional".

"Los responsables de actos contra EE.UU. deben ser llevados ante la justicia, así que si los individuos no pueden ser capturados y juzgados, EE.UU. debe actuar, pero el uso injustificado e ilegal de la tecnología de aviones no tripulados es inaceptable", subraya. "EE.UU. debería poder usar esas medidas en circunstancias muy excepcionales y sólo como último recurso para salvar vidas".