Impuesto al sol tiene a los españoles ardiendo

  • 9 octubre 2013
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Paneles solares
El sector de energía solar en España está paralizado ante la propuesta de impuesto.

"Seremos el único país en el mundo que cobre por el uso del sol", dice Jaume Serrasolses.

"Están pasando cosas extrañas en España. Ésta es una de ellas".

Serrasolses, secretario de la Asociación de Servicios Energéticos Básicos Autónomos, SEBA, que promueve el uso de energía solar en España, se refiere a la propuesta del gobierno de gravar un impuesto únicamente para aquellos que generan su propia electricidad.

Quedarían pagando dos impuestos: un peaje de respaldo por el uso de energía auxiliar para sus paneles solares en caso de que fallen y, otro, un peaje de acceso que paga todo el que consume electricidad del tendido convencional.

Deuda acumulada

Aunque los impuestos varían, si un consumidor paga una tarifa de acceso de 0,053 euros por kilovatio-hora (kWh), enfrentaría una tarifa de respaldo de 0,068 euros por kWh.

El nuevo impuesto extendería el tiempo promedio en que se amortizaría la inversión que se hizo en paneles solares de ocho a 25 años, de acuerdo a los promotores de energía solar.

El gobierno alega que a mayor número de consumidores autónomos, menores son los ingresos para los sistemas de energía convencional, mientras que el costo del mantenimiento de la red se mantiene igual.

"Si yo produzco mi propia energía, pero estoy conectado a la red, con un circuito de respaldo en caso de que mi producción falle, debo contribuir al costo de todo el sistema", sostiene el secretario de Energía, Alberto Nadal.

El gobierno espera que la reforma energética cancele la deuda de 26.000 millones de euros (US$35.000 millones) que ha acumulado a través de los años como resultado de regular los precios de energía.

Esta es la última en una serie de reveses para el sector de energía renovable.

Consumidores solares en aprietos

Protesta
La propuesta del gobierno ha generado protestas. El cartel lee: "Uso libre del sol".

El gobierno ha reducido gradualmente una tarifa de alimentación energética -un programa con el que se le pagaba a las personas que produjeran su propia "electricidad verde"- cortando primero el período a través del cual se pagaba, luego limitando el pago a las instalaciones existentes y, finalmente, con la reforma energética de julio, abrió la posibilidad de eliminar el pago retroactivamente.

Al mismo tiempo, no apoyó el plan de consumo neto, una política que permitía a los dueños de paneles solares devolver el excedente de energía producida a la red para un uso posterior. La idea formaba parte de una propuesta inicial que no fue incluida en la última reforma.

Así que, mientras el gobierno promovió intensamente la energía solar hace seis años, aquellos que se plegaron a la idea podrían pagar muy cara su inversión.

"La mayoría de la gente es como nuestros padres que, en una época, tuvieron ahorros y quisieron invertir en algo con un buen retorno", dijo Piet Holtrop, un abogado holandés que está representando unos mil clientes.

"Muchas de estas personas van a perder sus casas (que usaron como garantía para comprar los paneles solares). No pueden pagarle al banco. No pueden vender sus instalaciones porque el gobierno los ha convertido en bienes tóxicos", explicó Holtrop.

Aunque muchos creen que el gobierno se ha doblegado ante la presión de las cinco grandes empresas de energía, el ministro Nadal insiste en que "la energía solar es mucho más costosa que aquella producida en masa por las grandes empresas".

Añade que ahora España está pagando por estar en la vanguardia del desarrollo de energía solar: "Si no nos hubiéramos lanzado a construir grandes cantidades de instalaciones fotovoltáicas, las hubiéramos obtenido a un precio mucho más bajo. Hubiera sido mejor introducirlas paso a paso".

El peaje de respaldo, que todavía tiene que ser aprobado, ha paralizado el sector fotovoltáico. "Nadie va a hacer una inversión significativa si toma más de 20 años en pagarla", dijo Jaume Serrasolses.

Resistencia y desobediencia

Restaurante
Ricard Jornet instaló en su restaurante dos sistemas independientes de energía para burlar el impuesto.

Sin embargo, la propuesta ya está generando resistencia.

Ricard Jornet instaló en su restaurante playero 36 paneles solares. Con otras medidas de eficiencia ha reducido su cuenta eléctrica en 40%.

Para evitar el peaje de respaldo planea dividir el restaurante para que se alimente de dos sistemas eléctricos independientes, con sólo 30% conectado a la red. El resto será autónomo, gracias a un sistema de aislamiento y baterías para almacenar la energía que produce.

"Ahorraré más dinero porque por la parte pequeña del restaurante pagaré un peaje de respaldo más bajo. También le probaré al gobierno que esta no es la manera de hacer las cosas".

La desobediencia civil es otra opción, aunque las multas para los violadores pueden ascender hasta 30 millones de euros.

Oriol, un avicultor, está dispuesto a arriesgarse a no declarar autonomía energética. "Creo que primero me darán una advertencia. Después...tendremos que inventarnos otra manera de salvar la situación".

La multas fueron diseñadas originalmente por las empresas de energía y tiene que ser aprobadas por un consejo de gabinete.

"Entre más personas desobedezcan, más difícil será poder multarlas", declaró Jaume Serrasolses.

Ayuda de la Comisión Europea

El ente regulador de energía de España está del lado de los opositores al impuesto. Encontró la propuesta discriminatoria, concluyó que hace el consumo autónomo inviable económicamente y sacrifica la eficiencia económica de mediano y largo plazo por beneficios económicos de corto plazo. No obstante, la palabra del regulador no es vinculante.

Hay esperanza de que la Comisión Europea ayude, ya que su objetivo es lograr un 20% de energía de fuentes renovables para 2020. El organismo actualmente investiga varias quejas contra las políticas energéticas de España.

Pero la comisión podría estar en un dilema.

"Están preocupados de no hacer peligrar los planes de recuperación económica de España", comentó Piet Holtrop.

"Me temo que la comisión está dispuesta a sacrificar el marco legal de la Unión Europea a cambio de objetivos políticos".

Otros países están observando el proceso en España con cuidado. Los gobiernos de Letonia, República Checa, Italia y Grecia están contemplando recortes similares.

"Buscamos generar consciencia en la comisión del efecto colateral", continuó Holtrop.

Es posible que no se imponga el peaje de respaldo pero la propuesta ha hecho que mucha gente suspenda la instalación de paneles solares por ahora, lo que significa que estarán comprando su energía a las cinco grandes empresas proveedoras.

"Creo que el gobierno sabe que esta propuesta no tiene sentido. Lo que quieren es ganar tiempo", sostiene Ricard Jornet.

"Entretanto, durante todos estos meses, el oligopolio energético ha estado ganando miles de millones de euros".