Ocho efectos inesperados del cierre del gobierno en EE.UU.

  • 7 octubre 2013
Imágenes del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos

Un cartel de "Cerrado" en un parque nacional, monumentos sin turistas, museos con galerías silenciosas: esas son las consecuencias más visibles del cierre parcial del sector público de Estados Unidos, en medio de una crisis presupuestaria.

Pero, ¿qué hay de los efectos menos invisibles?

Algunos de ellos resultan sorprendentes, como estos ocho que recogió la BBC.

Una sola persona en la frontera con Canadá

Es una frontera de 8.891 kilómetros, con 8.000 mojones ubicados a lo largo de la línea divisoria: monumentos con forma de obelisco de hierro, de un metro y medio de altura sobre bases de concreto de casi un metro.

Su limpieza y mantenimiento generalmente está en manos de ocho empleados estatales, pero a siete de ellos no están yendo a trabajar tras el cierre del gobierno.

Eso deja al comisionado Kyle Hipsley bastante solo: en una conversación telefónica breve con la BBC desde su oficina en el estado de Montana asegura que, pese a todo, la situación está bajo control.

El otro trabajo por el que su equipo es responsable, el de retirar los árboles que caen en la zona fronteriza, todavía se lleva adelante porque está en manos de contratistas externos. Pero eso, dice, sólo se hará hasta que el dinero se acabe.

Cementerios cerrados en Europa

Cementerio cerrado por el cierre parcial del gobierno estadounidense
El cementerio estadounidense Suresnes, cerca de París, es uno los que permanecen cerrados en Europa.

Unos 125.000 soldados estadounidenses, la mayoría caídos en las dos Guerras Mundiales, están enterrados en 24 cementerios de todo el mundo, 20 de ellos en el continente europeo.

Y todos ellos han sido cerrados, según informa la Comisión para los Monumentos de Batalla de Estados Unidos en su página de internet.

"Creo que la manera en que el cierre del gobierno ha afectado a los cementerios de veteranos es una gran vergüenza", expresó Perry Jeffries, que luchó en la primera Guerra del Golfo e integra la organización de excombatientes TexVet, en el estado de Texas.

Carros llenos de carne

Los clientes de una de las tiendas de la base militar Fort Campbell, en el límite entre Kentucky y Tennessee, protagonizaron una escena inusual el pasado lunes. Conscientes de que el negocio podría cerrar en cualquier momento y por varios días a causa de la crisis presupuestaria, llenaron hasta el tope sus carros de compras. Especialmente con carne de todo tipo.

"Estaba haciendo mi compra semanal con mis dos niños y vi a todas estas mujeres con sus carritos repletos con siete, ocho, nueve paquetes de carne picada y ocho o nueve bandejas con presas de pollo", relató Amy Bushatz, esposa de un militar en la base.

Hay un supermercado Walmart a poco más de un kilómetro pero por lo general es más caro, especialmente para comprar carne, indicó la mujer.

Y agregó: "Fue una especie de 'corrida de la carne' por miedo al desabastecimiento".

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La carrera para la que te has entrenado... está cancelada

Maratón extremo Grindstone

La competencia Grindstone 100 es un ultramaratón en el que toman parte 200 atletas, que recorren 160 kilómetros, a lo largo de los montes Apalaches en Virginia Occidental. Fue suspendida porque atraviesa terrenos de un parque nacional.

"Fue un año de entrenarme para nada", protestó el director y creador de la competencia, Clark Zealand.

Incluso si la carrera se reprograma, muchos competidores seguramente no podrán asistir en la nueva fecha.

"Es muy frustrante. Es el sexto año de la competencia y está creciendo en cada edición, con participantes de 30 estados del país", señaló Zealand.

La maratón extrema se corre por lo general en no menos de 17 horas, por terrenos con subidas de hasta 7.000 metros, "y no se parece en nada a las carreras de larga distancia habituales", le aseguró el organizador a la BBC.

Una buena para fanáticos de James Bond

Como están cerrados los principales museos públicos de Washington, asociados al Smithsonian (considerado el principal complejo de museos del mundo), los turistas que llegan a la capital estadounidense -y los empleados públicos que no tienen que ir a trabajar- están visitando los museos privados y pequeñas galerías.

El Museo de Espionaje Internacional de Washington D.C. ha experimentado un crecimiento de 30% en el número de visitantes, según su encargado de Relaciones Públicas, Jason Werden.

"Ciertamente nos beneficiamos, hemos recibido más visitantes", indicó el vocero del espacio, que actualmente ofrece una exhibición especial sobre James Bond, en el año del 60º aniversario de la publicación de la primera novela de la saga, Casino Royale.

Otras instituciones que han sacado partido son el Newseum, un museo dedicado al periodismo; la Colección Phillips y el Museo de la National Geographic.

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Comida gratis para empleados públicos

Sándwich del Cierre del Gobierno
El "Sándwich del Cierre del Gobierno" fue creado por un restaurante en San Luis, que lo reparte gratis.

Los cafés y bares están ofreciendo descuentos, promociones y hasta comida gratuita a los 800.000 empleados federales que por estos días no están sentados detrás de sus escritorios.

En el restaurante Sugarfire Smoke House, de San Luis, inventaron un "Sándwich del Cierre del Gobierno" - con carne vacuna, pavo ahumado, cerdo en hebras, lechuga, tomate, cebollas y pepinillos- que se entrega sin pagar un centavo a los afectados por el problema presupuestario.

"Tenemos muchos trabajadores públicos en esta ciudad. Ayer repartimos 50 y hoy, 100. Y si tengo que hacer 1.000, no me importa. Si pierdo plata, mala suerte", dijo el dueño del lugar, Mike Johnson.

Hay decenas de ofertas similares, especialmente de emparedados, en locales de Washington D.C. y Arlington, una localidad vecina de la capital al otro lado del río Potomac.

Camisetas satíricas

Tan pronto se concretó el cierre parcial en el gobierno, comenzaron a proliferar las camisetas con inscripciones alusivas.

Raygun, una empresa con sede en el estado de Iowa, no perdió tiempo para lanzar su edición de remeras con el eslogan "Cierre 2013: no hay productividad, no hay piedad".

Vendieron más de 200 el martes y otras 150 el miércoles.

"Dependiendo de cuánto dure esta situación, vamos a poder hacer una tirada de camisetas que digan 'Yo sobreviví al cierre'", indicó el fundador de la compañía, Mike Draper.

Otros emprendimientos textiles le siguieron los pasos, con camisetas que rezan "No me preguntes, es mi día libre" o "Empleado no esencial".

Drogas contra el cáncer, en espera

Otras consecuencias del cierre tienen implicaciones más serias de largo plazo: el Instituto Nacional de Salud no recibirá a los 200 pacientes que semanalmente visitan su sede en Maryland para participar en pruebas de investigación de nuevas drogas contra el cáncer, según denunció uno de los directores del organismo.

Los estudios en este lugar suelen involucrar a enfermos que han probado sin éxito otros tratamientos.

Aunque se ha confirmado que aquellos que ya están en marcha continuarán, no se tomarán nuevos voluntarios hasta que el Congreso acuerde un presupuesto.

En otros centros médicos ocurre lo mismo. En Massachusetts, Leo Finn -que padece un raro cáncer del conducto biliar- recibió una notificación de que la prueba médica que debía comenzar la semana próxima ha sido postergada hasta que el sector público vuelva a la normalidad.

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