El hombre que transformó la industria de los videojuegos

  • 20 septiembre 2013
Hiroshi Yamauchi y Bill Gates
Yamauchi y Bill Gates trabajaron en un proyecto juntos en 1996.

El expresidente de Nintendo, Hiroshi Yamauchi, falleció el jueves a los 85 años de edad. Bajo su liderazgo, que se extendió de 1949 a 2002, la empresa japonesa se transformó radicalmente: dejó de ser una compañía de naipes para convertirse en uno de los titanes de la industria de los videojuegos.

La BBC invitó a dos historiadores para discutir sus logros y su legado.

Iain Donald, Abertay University

Videojuego
Ésta fue la primera consola de juegos, sólo tenía uno: tenis.

Para muchos jugadores de videojuegos, la historia de estos está marcada por los hitos de Nintendo.

La compañía es responsable de múltiples videojuegos y continúa teniendo una profunda influencia en desarrolladores, diseñadores y jugadores de videojuegos.

Hoy, Nintendo es la principal competencia de Sony y Microsoft en el mercado de las consolas. Quizá por eso muchos se sorprenden al saber que la compañía empezó fabricando naipes en 1889.

Aunque se ha hablado mucho de cómo este hombre convirtió a Nintendo en una empresa innovadora y líder en el campo de los videojuegos a nivel mundial, su influencia va mucho más lejos.

Love Tester
El "Love Tester" era un juego electrónico para determinar cuánto se amaba una pareja.

Yamauchi condujo los destinos de la compañía en medio de múltiples transiciones: la empresa dejó progresivamente de producir barajas para fabricar juegos de mesa, juguetes y juegos electrónicos.

Astuto y, en ocasiones, implacable, este empresario buscó las mil y una maneras de incrementar las ganancias.

En sus primeros años como presidente, acabó con una huelga de sus empleados, diversificó la empresa con una compañía de taxis y estableció una cadena de "hoteles del amor".

En los años 60, Nintendo empezó a fabricar juguetes, creando muchos productos famosos como el "Love Tester", el primer producto electrónico diseñado "para mujeres y hombres jóvenes", con la intención de determinar cuánto se amaban dos personas entre sí.

Sé por mi propia experiencia la influencia que Nintendo ha tenido en mis intereses y mis pasiones. Y con cada año que pasa en la universidad donde doy clases, me doy cuenta de la influencia que los juegos de Nintendo han tenido en otras generaciones.

Podríamos decir que sin Nintendo no hubiese existido esta industria ni la posibilidad de estudiarla.

Sin gente como Yamauchi, esta actividad no se hubiese convertido en esta enorme industria que conocemos hoy día, y no estaríamos discutiendo las influencias negativas y positivas que sigue teniendo en la sociedad, en la cultura y la educación.

Tristan Donovan, especialista en la industria de los videojuegos

Mario 64
Yamauchi le dio a sus desarrolladores la libertad necesaria para crear los mejores juegos posibles.

La trayectoria de Yamauchi está marcada por miles de momentos que cambiaron el curso de la historia de los videojuegos. En sus años como cabeza de la compañía Nintendo introdujo una serie de héroes como Mario y Donkey Kong, o la Princesa Peach.

Popularizó además los juegos portátiles, mucho antes de que existiesen los teléfonos inteligentes o los juegos transportables.

Yamauchi también le dio a sus desarrolladores la libertad necesaria para crear los mejores juegos posibles, como cuando decidió posponer el lanzamiento a fines de los 90 de la consola Nintendo 64 para que el diseñador Shigeru Miyamoto pudiera perfeccionar Mario 64.

Supervisó, entre otras cosas, el fenómeno global que fue Pokemón, una serie de juegos que no sólo capturó la imaginación de una generación de niños sino que también contribuyó a la popularización de las animaciones y cómics japoneses.

Instinto certero

Pokemón
Pokemón no sólo capturó la imaginación de una generación de niños sino que también contribuyó a la popularización de los cómics japoneses.

Pero para mí, su decisión más significativa, la que transformó realmente la industria de los videojuegos, fue la de ignorar a los analistas, a las cadenas comerciales y las recomendaciones surgidas de los estudios basados en grupos de consumidores que le dijeron que nadie en Estados Unidos quería seguir comprando consolas de videojuegos.

Era 1984 y Yamauchi estaba tratando de replicar el éxito que la consola de Nintendo Famicom había tenido en Japón y EE.UU.

Pero el año anterior, el boom del videojuego, impulsado por la consola Atari VCS y Space Invaders, se desinfló. Las compañías quebraron, los comercios se quedaron con productos sin vender y los consumidores perdieron el interés.

Para cuando Nintendo estaba empezando a promocionar su consola de juegos, rebautizada Ninntendo Entertainment System o NES para el mercado europeo y estadounidense, las consolas de videojuegos ya habían pasado a la historia como una moda pasajera.

Haciendo frente a sus detractores, Yamauchi insistió en seguir adelante con el lanzamiento de la consola, convencido de que si los jugadores japoneses la amaban, los estadounidenses lo harían también.

La historia demostró que estaba en lo cierto.

Para 1989 NES se había convertido en un éxito en EE.UU.

NES dio forma al tipo de juegos que jugamos, y que controló quien podía lanzar juegos para su consola e impuso normas sobre el contenido de los mismos.

Estas reglas prohibieron el uso de imágenes gráficas sobre la muerte, los desnudos, los insultos y las críticas a la religión.

Más allá de lo que uno piense respecto a esta decisión, lo cierto es que Nintendo salvó a la consola de videojuegos. Sin la determinación de Yamauchi de guiarse por su instinto, la consola de videojuegos, como la conocemos hoy día, probablemente no existiría.

Nintendo
Antes de hacer videojuegos, Nintendo fabricaba naipes.

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