Droga olvidada por EE.UU. lleva a la cárcel a dos mexicanos

  • 16 agosto 2013
Julio César Moreno y Sergio Alejandro Torres, detenidos por un error de EU
Julio César Moreno y Sergio Alejandro Torres fueron detenidos por un error de EE.UU..

Una madrugada Julio César Moreno y Sergio Alejandro Torres Duarte salieron de Guadalajara, Jalisco en el occidente de México, a una competencia deportiva de su escuela en Mazatlán, Sinaloa. Pero nunca llegaron.

Kilómetros antes del balneario, uno de los más importantes del país, los estudiantes de 18 y 19 años de edad fueron detenidos en un puesto de revisión de la Policía Federal donde los agentes encontraron casi un kilo de cocaína escondido en el tablero de la camioneta donde viajaban.

Los chicos juraron que la droga no era suya, y todo parece indicar que no mentían.

Un año antes la camioneta había sido confiscada por el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, que encontró ocultos en su interior varios kilos de la droga. Los agentes retiraron casi todo el cargamento pero olvidaron un paquete.

El vehículo fue subastado por el gobierno estadounidense en McAllen, Texas, donde lo compró el padre de Sergio Alejandro. Durante meses la familia utilizó la camioneta sin imaginarse que viajaban con 920 gramos de droga a bordo.

Hace nueve meses que Julio César y Sergio Alejandro están en prisión, a pesar de que el gobierno de Estados Unidos reconoció que probablemente los jóvenes no sabían de ese paquete olvidado.

El juicio pudo terminar hace varias semanas pero la agente del Ministerio Público (MP) que promovió su encarcelamiento, después de ocho meses sin realizar trámites, solicitó varios datos al gobierno estadounidense que deberá responder por vías diplomáticas.

Cumplir la petición puede demorar varios meses pero no es todo: los tribunales donde se atiende el caso están de vacaciones, por lo cual ninguna audiencia puede realizarse hasta el regreso de jueces y empleados administrativos, a finales de agosto.

Error

Es la primera vez que el gobierno estadounidense reconoce que pudo equivocarse en un caso vinculado con tráfico de drogas proveniente de México.

El error se cometió al revisar la camioneta y después ofrecerla en venta sin verificar que no hubiera droga en su interior. Este informe se presentó ante la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR), mediante un documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Son 25 páginas de las cuales una es fundamental para la defensa de los adolescentes, explica a BBC Mundo Sergio Torres Reyes, padre de Alejandro.

El documento dice que probablemente las autoridades estadounidenses no encontraron toda la cocaína escondida en la camioneta, y añade:

"El señor Jorge Alejandro Torres Duarte pudo haber estado teniendo en su poder dicha cocaína sin saber, cuando fue arrestado mientras conducía el vehículo".

"Good"

Cocaína incautada por el gobierno de Estados Unidos
El gobierno de Estados Unidos ha dicho que los jóvenes no estaban enterados del olvido de un paquete de cocaína en su auto.

El informe del Departamento de Justicia incluye fotografías de los paquetes de cocaína confiscados en Texas, marcados con la palabra "Good" en su envoltura plástica.

Las imágenes son iguales a la droga encontrada en la camioneta donde viajaban los jóvenes. El documento estadounidense es una de las pruebas fundamentales que han presentado los defensores de los adolescentes, pero no es la única.

Por ejemplo, argumentan que la PGR nunca recibió una llamada anónima para informar que los chicos transportaban la droga, como aseguró la agente del MP en el juicio, señala Torres Reyes.

También aseguran que es falsa la versión de la fiscal de que en la camioneta existía un compartimento secreto fabricado artesanalmente, según indicó el abogado de los chicos, Luis Noriega.

Sin embargo los jóvenes siguen en prisión en condiciones muy difíciles, dice Sergio Torres.

"Están muy desesperados, nerviosos, ansiosos. Tienen los sentimientos a flor de piel, cuando salimos de visitarlos en la cárcel se quedan llorando", dice Torres Reyes.

BBC Mundo solicitó a la PGR información sobre el caso, así como una entrevista con funcionarios que respondieran a las irregularidades denunciadas por la familia de los jóvenes. No hubo respuesta.

"Es una injusticia"

Julio César y Sergio Alejandro estaban a punto de terminar su bachillerato en el Tec Milenio, donde formaban parte de la selección de fútbol soccer.

Por eso los invitaron al encuentro deportivo en Mazatlán. Los chicos fueron a despedirse de sus compañeros, pues esperaban iniciar la universidad en unos meses.

En lugar de una fiesta de graduación encontraron una celda estrecha y el riesgo permanente de sufrir violencia, dice Sergio Torres Reyes.

Y es que al momento de su captura en los medios de Mazatlán se publicó que los jóvenes pertenecían al Cartel de Jalisco Nueva Generación, que se separó de la Federación de Sinaloa y que ahora combate a los grupos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, en los estados de Jalisco y Michoacán.

La historia puso en riesgo su vida, a tal grado que los estudiantes tuvieron que ser separados del resto de los presos en la cárcel de Mazatlán, muchos de ellos integrantes del Cartel de Sinaloa.

Hasta ahora no se conoce cuál será su destino. Las familias y sus abogados confían en que las pruebas aportadas son suficientes para comprobar su inocencia, pero la decisión final corresponde a la jueza Elenis Leyva, que atiende el caso.

"Lo único que pedimos es que vean el caso, lo verifiquen", dice Sergio Torres. "Se nos hace una injusticia lo que están viviendo. Un día en la cárcel para un inocente es un infierno, y ellos ya cumplieron nueve meses en prisión".