La proliferación de los "narcotaxis" en México

  • 15 agosto 2013
Taxi en Guerrero, México. Foto Getty Images.
El fenómeno ha penetrado con fuerza en Guerrero. Crimen cometido en un taxi en ese estado. Foto Getty Images.

En estos mismos instantes, al menos 200 "narcotaxis" están circulando libremente por Chilpancingo de los Bravo, la capital del convulso estado mexicano de Guerrero.

Son vehículos de servicio público que el narcotráfico usa para vigilar los movimientos de las autoridades o de grupos rivales y para el transporte o venta al menudeo de drogas.

Guerrero no es el único lugar del país donde esto ocurre. Se tiene conocimiento de taxis que trabajan para la delincuencia organizada en Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas ("taxizetas", se les llama allí); Monterrey, Nuevo León; y Cancún, en Quintana Roo.

El caso de Chilpancingo es sólo el más reciente. Empezó a adquirir dimensiones nacionales en el último mes, cuando medios capitalinos hicieron eco de las denuncias hechas en el estado.

"En Chilpancingo se supo esta situación en marzo, cuando un líder de los taxistas dio a conocer que el gobierno del estado había otorgado 150 permisos para que pudieran circular a personas que no tenían ni siquiera suficientes años como transportistas", explicó a BBC Mundo un periodista guerrerense que pidió guardar su identidad.

Ese mismo mes, el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos, reconoció la situación, pero -según la revista Proceso- "se declaró incompetente para intervenir argumentando que no es 'Superman ni el Llanero Solitario'".

Por su parte, el director de Transportes y Vialidad de Guerrero, Juan María Larequi Radilla, rechazó haber otorgado permisos para los llamados "narcotaxis" y responsabilizó "al gobierno federal, así como al Ejército, de no intervenir en este tema a pesar de las denuncias".

"Las autoridades se deslindaron totalmente, nunca han dado una postura concreta. El director de transportes dice que es un problema de seguridad pública, que no le compete a él determinar si es o no de la delincuencia organizada cierto taxi, sino al gobierno federal o estatal", dice uno de los periodistas consultados por BBC Mundo.

"Y el estado (de Guerrero) dice 'no nos compete, es tema de la delincuencia organizada, por lo tanto le compete a la federación'. Se echan la bolita, pues. Ninguno se quiere hacer responsable de este asunto".

El encargado de Transportes de Guerrero no respondió a las solicitudes de BBC Mundo -hechas por teléfono y correo electrónico- para una entrevista.

Otros casos

Desde hace varios años se habla en México del tema de "narcotaxis". En 2010 el gobierno del estado de Nuevo León detectó que un servicio de taxis era utilizado por redes ciminales para "halconeo" (vigilancia).

En febrero de este año, en Monterrey -capital de Nuevo León- 12 taxistas fueron detenidos, acusados de trabajar en labores de vigilancia para los zetas.

En abril de 2012, según el Diario Respuesta de Quintana Roo, un líder transportista reconoció que "del universo de cerca de 20 mil integrantes" de la organización que congrega a los sindicatos de taxistas de todo el estado, "un 3% es decir al menos 600 taxistas están involucrados en actividades ilícitas y utilizan los taxis para el narcomenudeo y para actividades de halconeo o información".

Este año, la detención de un jefe sicarios de El Cartel del Golfo en Cancún -también en Quintana Roo-, reveló vínculos con una red de "narcotaxistas" en esa ciudad que se dedicaba a la venta de drogas.

Los taxistas también han pagado el precio en sangre: decenas han sido asesinados en los últimos tiempos. En abril de este año, ocho fueron ultimados -en dos ataques realizados la misma noche- en un suburbio de Monterrey.

Según el sitio Ágora, donde publican especialistas en temas de seguridad y defensa, sólo en la ciudad de Acapulco (también estado de Guerrero) fueron asesinados 53 taxistas en 2012. Y al menos 20 en Monterrey.

Los Zetas y los carteles del Golfo y Sinaloa son los principales sospechosos en la mayoría de estos asesinatos, indica un artículo en Ágora.

El silencio

De vuelta a Chilpancingo, un ciudadano -quien también pidió anonimato- le dice a BBC Mundo: "Tú sales aquí a tomar un taxi en la noche y te aseguro que el primero que paras es irregular. Yo he salido a altas horas de la noche, me quiero ir en taxi y tengo que dejar que pasen como cinco, porque esos primeros cinco no traen placas".

Narcotaxis en Twitter.
La situación ha sido denunciada en las redes sociales...

Pero en Chilpancingo y Guerrero el tema está rodeado por el silencio. No sólo fue el encargado de vialidad quien no quiso hablar. Varios líderes transportistas -algunos de los cuales hicieron la denuncia inicial- tampoco respondieron a las solicitudes de BBC Mundo.

Pero el silencio va incluso más allá: "Aquí no se maneja mucho el término de 'narcotaxi', manejar narcotráfico aquí en la prensa está muy canijo. Vinculamos todo esto a delincuencia organizada. Y de ahí no pasa", dice otro periodista.

Y agrega: "En el mes de marzo, que es cuando esto revienta en Chilpancingo, los taxistas no decían que pertenecía a la delincuencia organizada. Decían: 'no, pues son bueyes que no tienen permiso'.

"Pero meses después -dos o tres- comienza a circular mucho esa versión de que son taxis que pertenecen al crimen organizado. Empieza a hacer ruido y medios nacionales lo retoman. Pero los medios locales se mantuvieron muy a margen de la situación, porque de cierta forma nos pone en riesgo".

Lea: Las zonas de silencio en la guerra contra el narco en México

Sigue circulando

Sin embargo, por lo bajo, casi todo se sabe. Por ejemplo, se conocen exactamente los números con los que circulan los 150 taxis piratas. Además de que no poseen placas.

Se sabe también que al menos otros 50 taxis son clonados (es decir, tienen el número de un taxi autorizado), pero se les distingue porque tampoco ostentan matrícula.

Noticia en la revista Proceso.
...Y en los medios nacionales.

A pesar de que las autoridades tienen esta información, los vehículos siguen circulando. Por ello, muchos taxistas legales han dejado de circular de noche, para evitar riesgos.

Porque en Chilpancingo la situación ha ido más allá del halconeo: ya se han presentado asaltos a pasajeros e intentos de violación.

"Han denunciado inclusive asesinatos, han matado personas en estas unidades. Hace como tres semanas hubo un accidente en la autopista de El Sol, un taxista de los irregulares se estampó contra un trailer. Murieron las personas. Pero como era un taxi irregular, ¿la familia a quién le reclama? No le pueden reclamar al dueño del taxi o de la concesión porque saben que es el narco o pertenece a la delincuencia organizada".

Chilpancingo, en lengua náhuatl, quiere decir "pequeño avispero". Ahora mismo, todo indica que es un hervidero, no tan pequeño, de taxis que tienen vínculos con el narcotráfico.

Lea: Los pueblos fantasma que crea el narco en Guerrero

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