La rama de al Qaeda en Yemen que atemoriza a Occidente

  • 6 agosto 2013
Embajada británica en Yemen
La embajada británica en Saná, la capital Yemen, fue desalojada.

La trama que alcanzaron a oír los espías estadounidenses de la discusión de dos importantes líderes de al Qaeda sacudió de tal forma al sistema de inteligencia de EE.UU., que Washington cerró 19 de sus misiones diplomáticas en todo el Medio Oriente, Asia y África.

En Saná, la capital yemení -donde la amenaza de ataque es considerada como la más seria- Reino Unido, Francia y Alemania también cerraron sus embajadas.

La embajada británica fue vaciada por completo: el personal británico restante terminará de salir del país el martes, en tanto que la fuerza aérea de EE.UU. sacó por aire al personal estadounidense.

¿Qué es lo que hay en la rama de al Qaeda en Yemen que desencadena tantas señales de alarma en Washington?

Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), la rama de al Qaeda en Yemen, no es la mayor de la organización del desaparecido Osama Bin Laden, ni necesariamente la más activa. Hay otras células yijadistas más ruidosas dispersas en Siria e Irak, comprometidas en conflictos casi a diario con sus hermanos musulmanes.

Pero Washington considera que AQPA es de lejos la rama más peligrosa para Occidente, ya que tiene tanto las habilidades técnicas como el alcance global.

Además, es leal al líder nominal de al Qaeda, Ayman al Zawahiri, y lo que queda del liderazgo central oculto en Pakistán.

Para Occidente, AQPA presenta tres peligros:

• A nivel local, hacia las embajadas occidentales y ciudadanos en Yemen.

• Como inspiración, a potenciales yijadistas alrededor del mundo a través de su revista en línea Inspire.

• A nivel mundial, poniendo bombas en aviones.

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AQPA cobra forma

Aeropuerto internacional de Saná
El aeropuerto internacional de Saná ha visto salir a diplomáticos de varios países occidentales.

En agosto de 2009, su principal fabricante de bombas, Ibrahim al Asiri, un saudita, construyó un artefacto explosivo que era muy difícil de detectar si se ponía a un lado de la ingle del portador o incluso oculto dentro de su cuerpo.

Luego envió a su hermano Abdullah, un voluntario dispuesto a llevar a cabo un ataque suicida con bomba con el que volaría al príncipe saudita a cargo de la lucha contra el terrorismo. Estuvo muy cerca de tener éxito.

Haciendo creer que quería entregarse, Abdullah al Asiri engañó a la seguridad saudita, que le permitió acercarse al príncipe Mohammed bin Nayef antes de que el dispositivo fuese detonado, posiblemente de forma remota con un teléfono celular.

La explosión acabó con el suicida, pero como la mayor parte de la fuerza explosiva se dirigió hacia abajo, el príncipe logró escapar de manera milagrosa, con sólo una mano herida.

AQPA se jactó de que lo intentaría de nuevo y lo hizo.

En diciembre de 2009, Ibrahim al Asiri ideó otro dispositivo para ponerlo en un voluntario, esta vez un joven nigeriano llamado Omar Faruk Abdulmutallab.

Logró viajar de Europa a Detroit con un artefacto explosivo oculto en su ropa interior, un gran fracaso para la inteligencia y la seguridad globales.

Pero cuando trató de detonarlo mientras el avión se acercaba al aeropuerto de Detroit, fue descubierto, dominado, arrestado y condenado por intentar usar un arma de destrucción masiva.

Mientras las cabezas de inteligencia occidentales se apresuraron a evaluar esta nueva trama, el gobierno británico decidió elevar el nivel de amenaza terrorista nacional en el Reino Unido a "crítico", el más alto hasta ahora. (Desde entonces ha sido reducido a "sustancial", el tercero más alto de cinco).

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Ataques con aviones no tripulados

Ibrahim al Asiri
Ibrahim al Asiri, el cerebro fabricante de bombas de AQPA.

Al año siguiente, 2010, AQPA lo intentó de nuevo, metiendo de contrabando bombas en las bodegas de carga de aviones que fueron ocultadas en cartuchos de tinta para impresoras.

El destino previsto era Estados Unidos. Uno de los dispositivos llegó hasta el aeropuerto de East Midlands en Reino Unido. El complot fue frustrado en el último momento por una llamada de alerta de un informante dentro de AQPA. Sin embargo, el grupo ha prometido que seguirá intentándolo.

Desde entonces, los líderes de AQPA han sido objeto de ataques continuos de aviones no tripulados estadounidenses Reaper (o UAV), que les ha generado pérdidas de varios altos agentes operativos, incluyendo su jefe adjunto, Saeed al Shihri, y los influyentes propagandistas de habla inglesa, Anwar al Awlaki y Samir Khan.

De acuerdo con el centro de investigación estadounidense New America Fundation, los ataques con aviones no tripulados de EE.UU. en Yemen han aumentado de 18 en 2011 a 53 en 2012.

Un ataque aéreo ocurrido el martes presuntamente impactó un vehículo que transportaba a cuatro miembros de al Qaeda.

En Yemen, los aviones no tripulados de EE.UU. son profundamente impopulares, algunas veces han golpeado objetivos erróneos y acabado con familias enteras.

Grupos defensores de los derechos humanos han calificado estos ataques como ejecuciones extrajudiciales. Las tribus locales también los ven como una insultante violación a la soberanía nacional.

Pero funcionarios estadounidenses y yemeníes argumentan que en el desierto, en las zonas más remotas del país, incluyendo Shabwa, Marib y las provincias de Abyan, dirigir ataques desde el aire basados en datos de soplones es su único medio para detener atentados en otras partes del mundo.