Cuando el circo es una forma de esclavitud

22 julio 2013 Última actualización: 15:15 GMT

Como la mayoría de compañías de todo el mundo, los artistas del circo Katmandú de Nepal han estado practicando sus números durante años.

Pero a diferencia de otros, hasta hace poco la mayoría de estos artistas no tenían otra opción.

Once de los 13 miembros de esta troupe fueron víctimas de la trata de niños: habían sido vendidos en los circos en la vecina India y obligados a entretener a las multitudes.

Ahora son libres y trabajan en el circo porque quieren, no por obligación.

Las familias pobres y desesperadas reciben tan sólo 1.000 rupias nepalesas (unos US$10) por la venta de sus hijos, dicen los expertos.

A menudo son engañados con la promesa de una vida mejor para los niños del otro lado de la frontera. Pero la realidad suele ser bastante diferente. Una vez lejos de su país y de las familias, los niños no están familiarizados con el idioma y la cultura local y son más fáciles de explotar y controlar.

Varias organizaciones trabajan con las autoridades de India y han rescatado a casi 400 niños nepalíes. Cuando los encuentran, el 80% tienen tuberculosis, algunas chicas están embarazadas y la mayoría tiene lesiones después de años de abuso físico por parte de los entrenadores.

Conozca el caso en este video de BBC Mundo.